Fotografías de Ada Valero y la portada de su novela "La vida cuando era frágil", cedidas por Huso Editorial.

«La vida cuando era frágil», de Ada Valero, narra el daño del patriarcado en la adolescencia

Natalia Ibáñez Guinea | Madrid - 12 marzo, 2021

Intoxicados de monóxido de carbono, los cuerpos de dos adolescentes yacen inertes en el interior de un coche. Sus manos están entrelazadas y sus vidas detenidas para siempre por decisión propia, bajo la promesa de guardar un secreto y escapar del dolor.

Así arranca «La vida cuando era frágil», la primera novela publicada de la escritora y profesora Ada Valero (Málaga, 1968). Un thriller psicológico con lenguaje intimista bajo el sello editorial Huso, que trata de romper el silencio ante el suicidio y las violaciones ‘en manada’.

A través de los ojos de Fátima y Rocío, dos inseparables amigas de apenas 18 años, esta ópera prima literaria imprime con crudeza pero verosimilitud una radiografía de los estragos que el patriarcado, latente en todos los aspectos y ámbitos de la sociedad, causa en las mujeres. Sobre todo en aquellas más jóvenes y vulnerables, obligadas a convertirse en clichés sexistas y víctimas de fantasías masculinas.

«La ternura de una adolescencia rota»

En su prólogo, la ensayista y jurista experta con perspectiva de género, María Luisa Balaguer, adelanta que «La vida cuando era frágil» refleja «la ternura de una adolescencia rota como metáfora de un vuelo que resulta ser un disparo a bocajarro que sientes mientras lees».

«Es la literatura de las grandes escritoras, de la palabra justa, que nos evoca la lucidez de Marguerite Yourcenar, la modernidad de Clarice Lispector o el sentimiento de Marguerite Duras

En apenas 200 páginas, Ada Valero es capaz de plasmar todos los temas universales centrados en la juventud a través de dos voces diferentes. La primera pertenece a un narrador externo que, con un viaje constante del pasado al presente, revela el porqué del trágico final de Fátima y Rocío, así como los efectos que producen en sus familias, en el núcleo estudiantil e, incluso, en los policías encargados de la investigación.

La segunda es una voz adolescente, que se intercala con el relato para esbozar, con un lenguaje poético a la par de crudo, el trauma y conmoción que las protagonistas arrastran tras haber sido víctimas de una violación ‘en manada’.

Tecnología cómplice del machismo

Con su prosa, Valero denuncia el machismo arraigado en nuestra sociedad tocando varios temas de actualidad.

Lo hace desde una óptica tradicional, a través de un lenguaje vejatorio y actitudes paternalistas por parte de algunos de los personajes. Pero también moderna, centrada en los estímulos sexistas que los medios de comunicación y las redes sociales reproducen y amplifican.

«Mundo de agresores y de mirones que normalizaban la violencia con la celebración en sus miradas inclementes, de un dispositivo a otro, y a otro y a otro más hasta llegar a ojos de la víctima. Que reviva el daño, eso es lo más, que tenga que soportar, además, el estigma, la vergüenza, la soledad de los apestados.»

Así, «La vida cuando era frágil» indaga en el duelo de las víctimas de violación y reflexiona sobre cómo la tecnología es cómplice del sufrimiento. Un relato que, aunque sea ficción, se ha convertido en una realidad para muchas mujeres de todo el mundo.