JUSTMAD, la feria de arte ecofeminista

Carmen Siguenza - 11 febrero, 2020

Madrid se convertirá a partir del 26 de febrero en el escaparate internacional del arte contemporáneo. ARCO regresa en su 39 edición y con ella otras ferias más pequeñas e inauguraciones en museos y galerías. Entre estas ferias destaca JUSTMAD, dedicada al arte emergente y más innovador,  pero cuyo propósito es reivindicar el papel de las mujeres artistas y lograr la paridad.

Este año en su XI edición, su directora artística, Semíramis González, explica a Efeminista los objetivos y novedades de esta feria, que tiene este año como focos el medioambiente y la igualdad de género. La feria contará con 50 galerías y más de 300 artistas. Un 50 por ciento de artistas son mujeres. En total,  87 mujeres y 84 hombres.

Una feria ecofeminista

Una feria ecofeminista que quiere dar la vuelta a lo que durante tantos años se viene produciendo, la invisibilidad de las mujeres en el mercado del arte.

Pregunta.- ¿Cuál es el objetivo de la feria este año? 

Respuesta.- «Este es el segundo año que estoy como directora artística y una de las novedades que hemos querido dar a esta edición es poner sobre la mesa el compromiso que tienen los artistas y las artistas con la sostenibilidad medioambiental. Repetimos la  propuesta de más de 50 galerías y más de 300 artistas. Pero el foco central está basado, por un lado, en la igualdad de género, en lo que ya llevamos trabajando varios años, y, además, en visibilizar cómo los artistas utilizan materiales reutilizados y reciclados en sus temáticas. Cómo de alguna manera responden a la emergencia climática que estamos viviendo».

Si las artistas no están en ferias, no se compra su obra

P.- Vuestra feria se ha caracterizado por dar visibilidad a las mujeres artistas. ¿Cómo será en esta edición?

«Siempre tuvimos como foco que hubiera una presencia importante de mujeres en la feria. Este es el tercer año que cumplimos con que haya más mujeres en la feria, en las galerías representadas. Yo creo que es importante, porque el mercado del arte al final es un sitio donde la gente va a comprar, donde las instituciones adquieren obras para sus colecciones y eso hace que las carreras de las artistas se revaloricen, crezcan y se profesionalicen.

Eso hace que si las artistas no están en las ferias, no se compran su obras y los museos no las adquieren. De alguna manera, se les está poniendo un tope. Así se hace más grande esa brecha que de por sí sufren. Yo creo que es fundamental que en el mercado haya una apuesta fuerte por presentar los trabajos de mujeres, que es que es una realidad numérica. Las licenciadas en Bellas Artes son un 70 por ciento. O sea que no puede ser que luego en las ferias su porcentaje no pase del 40.

  «A partir de los 40, las mujeres son menos, ganas menos y están en menos exposiciones»

P.- ¿Por qué cree que todavía sucede esta desigualdad? 

R.-  Yo siempre soy muy crítica, pero sí que creo que en los últimos dos o tres años, con el cambio global y, sobre todo en el caso español, donde el feminismo tiene una fuerza imparable en lo social, eso se ha notado en la cultura. Pero yo creo que la causa es básicamente la brecha de género que afecta a cualquier ámbito y también afecta a las artes. Hay muchas artistas exponiendo entre los 25, 35 o 40 años, pero a partir de ahí, te encuentras que cada vez son menos, ganan menos premios y están menos en exposiciones colectivas.

Posicionar a las mujeres en los mercados

En realidad su ausencia responde a la maternidad, se las va apartando, es el techo de cristal, con lo cual yo como comisaria y en este caso como directora de feria, sí que apuesto por que tenemos que posicionar a estas mujeres, porque, si no, de alguna manera lo que estamos haciendo es incidir en esta brecha, tanto desde la crítica como el comisariado, como el mercado.

Pero bueno, sí que creo también que hay una ola general que está fijándose en esto, desde museos como el Museo del Prado, que no es un museo de arte contemporáneo y que claramente está intentando poner sobre la mesa que es consciente de que ha habido un agujero ahí. Eso es poner sobre la mesa todo lo que las mujeres han hecho desde el arte del XIX hasta hoy.

P.- ¿Qué se puede hacer desde las instituciones culturales, desde los museos?

R.- Yo siempre pongo de ejemplo el museo americano, (Baltimore BMA) que lo que hizo fue vender obras que ya tenía. Tenía cinco obras de Andy Warhol y las menores las vendió para adquirir obras de personas negras y racializadas, obras de mujeres, es decir, hacer una colección que respondiera a la realidad social, no a la realidad de ahora, sino a la realidad social histórica. Hay  que tener la perspectiva de que las colecciones tienen que responder a lo que ocurre en la realidad, lo que socialmente está pasando. Yo siempre digo que la presencia de mujeres no es una cuestión feminista.

En los museos no hay suficientes mujeres

Las feministas lo hemos tomado como una cuestión lógica, mínima, pero es una cuestión social. La mitad de la población no puede no estar en el Ibex 35, no puede no estar en las grandes direcciones y no pueden no estar en los museos. Por supuesto tiene que aplicarse la perspectiva feminista a la hora de abordar todas las temáticas, porque eso hace que haya una visión más amplia, no sólo sobre las mujeres, sino sobre realidades diversas sexuales, de raza, de clase, etcétera. También tenemos que tener en cuenta que numéricamente son nuestras colecciones. En los museos no hay suficientes mujeres. Algo estamos haciendo mal.