Jansen perspectiva género

Itandehui Jansen, mientras posa en la Ciudad de México. EFE/Armando Bautista

La directora mexicana Itandehui Jansen pone perspectiva de género a la realidad de los pueblos indígenas

Mónica Rubalcava | Ciudad de México - 11 enero, 2022

La directora mexicana Itandehui Jansen se niega a creer que el escaso protagonismo de mujeres en la industria cinematográfica se debe a la falta de talento. Comprometida con la creación de una industria con perspectiva de género, Jansen promueve iniciativas que impulsan proyectos femeninos, mientras hace cine «artesanal» y retrata las realidades de los pueblos indígenas de su país, que ven como se están descuidando sus lenguas.

«En un mundo ideal no sería necesario hacer distinciones (entre cine hecho por hombres y mujeres), pero que las últimas cifras de Hollywood digan que solo el 12 % de las películas fueron hechas por mujeres, enseña que (en cuestión de equidad) las cosas no han cambiado mucho», señala a Efe Jansen en entrevista virtual.

Cine artesanal

Itandehui lleva sangre mexicana por parte de su madre oaxaqueña, lugar en el que nació, y sangre holandesa, lugar en el que creció, por parte de su padre.

En su cine, retrata las realidades de pueblos indígenas que se vinculan con sus raíces mixtecas -comunidad a la que pertenece su madre- con las que creció cuando cada verano visitaba la comunidad oaxaqueña.

También muestra su relación con la maternidad, como parte de sus reflexiones al haberse convertido en una madre muy joven, y los vínculos familiares, el paso del tiempo y cuestiones ambientales.

En su trabajo abundan los rostros cercanos y familiares como los de sus hijos, su esposo y su madre, incluso ella misma; esto como parte de la relación íntima que mantiene a la hora de materializar sus proyectos.

«Yo siempre he hecho cine un poco artesanal, en varias ocasiones hice la fotografía yo misma, trabajaba con mi madre. El trabajar con un equipo muy pequeño hace natural que lo hagas con tu familia», menciona.

Una industria con perspectiva de género

Jansen es parte del Compendio de Cineastas Contemporáneas creado por el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) que, impulsado por la Beca de Arte BBVA, FilminLatino y Cinépolis Klic, busca promover el trabajo de realizadoras mexicanas para generar una industria con perspectiva de género.

A Jansen nombres de directoras como el de Ángeles Cruz, Fernanda Valadez o Astrid Rondero, entre otras, le acompañan como parte del compendio que desde diciembre y durante el mes de enero expone en la redes sociales del FICM, semana tras semana: dos autorretratos audiovisuales de las creadoras con reflexiones sobre su trayectoria.

Para Itandehui el ejercicio de mirar atrás le dejó la «extraña sensación» del inexorable paso del tiempo.

«Fue extraño, volví a revisar un trabajo que tiene 20 años y en muchos de mis trabajos aparecen mis hijos, me di cuenta de eso a la hora de revisarlos, en una película esta niñita tiene dos años, en otra tiene diez y ahora tiene 21 años, pienso que ha pasado mucho tiempo«, recuerda.

Filmes como «El caracol y el tiempo» (2020), «Tiempo de lluvia» (2018)y «El rebozo de mi madre» (2006), acompañan el compendio y estarán disponibles en las plataformas de FilminLatino y Cinépolis Klic.

Nuevas narrativas

Actualmente Jansen, quien vive en Edimburgo (Reino Unido), se encuentra preparando su siguiente filme -del que ya cuenta con una primera versión del guion– en el que vuelve a revisitar sus raíces indígenas, ahora desde el misterio.

«Se llama ‘Ciudad de pedernales‘, está situado en el siglo XII y está inspirado en un código mixteco. Se inicia con una joven princesa mixteca que se entera del asesinato de su padre hace 15 años y trata de averiguar qué fue lo que pasó», adelanta.

Conservar las lenguas indígenas

Finalmente, la realizadora lamenta la probable desaparición del Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (Inali) después de la iniciativa presentada por el Gobierno mexicano sobre su fusión con el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas.

«Hay pocas instituciones que prestan atención a las lenguas indígenas, es lamentable que cuando empieza la década de las lenguas indígenas de las Naciones Unidas se esté pensando en recortar el Inali», manifiesta.

«Mi abuela era monolingüe, solo hablaba mixteco, mi madre bilingüe, yo ya no hablo mixteco. Hay una desaparición de la lengua que, si no se invierten recursos, en menos de una generación va a desaparecer, es muy triste que esté a punto de perderse la riqueza cultural y lingüistica en el país», apunta.