Manifestación en contra de los vientres de alquiler en el Día Internacional contra la Explotación Sexual y el Tráfico de Mujeres, Niñas y Niños. EFE/Ángeles Visdómine
Suscríbete a nuestra newsletter "Sin permiso"
Investigan a una agencia de alquiler de vientres china por abandonar a una embarazada
La Comisión de Salud y Medicina de la ciudad china de Chengdu investiga una agencia de alquiler de vientres, práctica ilegal en el país, por abandonar a una embarazada después de que la implantación del embrión presuntamente fracasara.
El caso ganó reconocimiento tras la denuncia de un activista que persigue los casos de vientres de alquiler del país en la plataforma Weibo, similar a X, que se encuentra censurada en el país. La agencia, según comunicó el activista, había cortado comunicación con la madre tras sospechar que el embarazo no correspondía al embrión que un hombre había donado para embarazarla.
La situación ha generado indignación en las redes sociales del gigante asiático, donde se critica la falta de regulaciones que protejan a las mujeres involucradas en el alquiler de vientres en China, un país donde esta práctica es ilegal.
Xiaojuan -nombre ficticio de la madre-, de 28 años, decidió alquilar su vientre después de dar a luz, debido a dificultades económicas.
Según relató el activista, la mujer viajó en agosto a Chengdu, donde fue alojada en un dormitorio de la agencia en el distrito de Wuhou y, tras exámenes iniciales en dos clínicas locales, fue trasladada en un vehículo cerrado a Guiyang (centro) para el procedimiento de implantación.
Aunque las pruebas de sangre posteriores no cumplieron con los niveles esperados, y la agencia le pidió regresar a su hogar, poco después descubrió que estaba embarazada.
Exige responsabilidades fiscales
La víctima asegura que, debido a que no mantuvo relaciones sexuales en ese período, el embarazo resultó directamente de la implantación realizada, pero al intentar contactar a la agencia para informar de su situación, descubrió que la comunicación había sido suspendida.
Por ello, decidió regresar a Chengdu con dinero prestado y se instaló nuevamente en el dormitorio de la agencia, donde comparte espacio con otras mujeres bajo el mismo procedimiento, aunque teme ser expulsada pronto.
Xiaojuan ha solicitado a la agencia que cubra los gastos médicos del embarazo o de su interrupción, así como compensación por la pérdida de ingresos.
Sin embargo, la agencia, antes de cortar la comunicación, le exigió llevar el embarazo a término y someterse a una prueba de paternidad antes de asumir cualquier responsabilidad.
Diversos abogados chinos citados por medios locales señalaron que el alquiler de vientres en China infringe las normativas de reproducción asistida y las disposiciones del Código Civil sobre orden público y moral, al no estar reconocida legalmente.
Las mujeres involucradas en estos acuerdos enfrentan opciones limitadas de protección legal en caso de disputas.
Varios expertos defienden que las acciones de la agencia podrían considerarse como operaciones comerciales ilegales y práctica médica sin licencia, lo cual podría resultar en procedimientos penales, entre los que se incluyen multas de hasta 30.000 yuanes (4.213 dólares, 3.872 euros), sanciones administrativas y, en los casos más graves, penas de prisión para los responsables.