Intervención de mujeres en la Manifestación en el Día Internacional contra la violencia machista en Comunitat Valenciana. EFE/Manuel Bruque

Intervención con agresores para prevenir la violencia machista, así es el Programa Contexto

Concha Tejerina | Valencia - 7 enero, 2021

Reconocer que algo va mal es clave para que un maltratador pueda iniciar una intervención psicológica adecuada. Así lo asegura en una entrevista con EFE la catedrática de Psicología Social de la Universitat de València Marisol Lila, quien dirige el Programa Contexto «de intervención con hombres maltratadores como estrategia de prevención en la violencia de género».

El programa, que por tercer año consecutivo ha llegado a un acuerdo con la Generalitat, de la que recibirá este año 60.000 euros, nació en 2006 para intervenir sobre hombres condenados judicialmente por violencia de género.

Según la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, un condenado por un delito relacionado con la violencia de género puede suspender la pena de prisión por asistir a programas de reeducación y tratamiento psicológico.

Intervención, investigación y formación

En un momento en el que apenas había en España lugares donde derivar a estos hombres, se creó el Programa Contexto con tres objetivos: la intervención, la investigación para entender este fenómeno y la formación de profesionales que puedan trabajar en este ámbito.

Lila reconoce que en España la violencia machista «sigue existiendo» y hay «nichos de tolerancia hacia esa violencia que nos va a costar bastante erradicar», aunque indica que la sociedad «entiende que es un problema social, no privado, en el que hay que intervenir y actuar».

La sociedad española, señala, «no es excesivamente agresiva o violenta», lo que convierte a España en uno de los países con las tasas de violencia de género más bajas de Europa, frente a los países nórdicos o Reino Unido.

«La sociedad está haciendo cosas y las está haciendo bien», afirma la experta, quien subraya que nuestro país cuenta con una de las legislaciones «más potentes de Europa» y ha convertido la violencia machista en un «problema social relevante».

Solo el 7 % de los atendidos reincide

Desde su creación han sido atendidos en el Programa Contexto unos 1.100 hombres de entre 18 y casi 80 años (aunque el mayor grupo está entre los 30 y 50 años), de los que solo ha reincidido el 7 %.

Pero Lila pide ser «cautos»: es un dato que procede de las bases de datos oficiales ya que, al no poder tener acceso a la víctima, «no sabemos si sigue ejerciendo la violencia sobre su pareja o sobre una nueva relación«.

Según explica a EFE, las tasas de eficacia de los programas de intervención con maltratadores son «moderadas», lo que les llevó a diseñar el llamado Plan Motivacional Individualizado.

Optaron por crear este plan porque los hombres que acuden al programa son «superresistentes a la intervención. No tienen ninguna conciencia de por qué están, de qué necesidad hay de acudir, porque se consideran buenas personas».

Una educación hacia el cambio

«Minimizan lo que han hecho, lo niegan, simplemente consideran que es un hecho trivial, que no es un delito, que ha sido un error judicial y que cualquiera en su lugar habría hecho lo mismo», explica Lila, quien añade que desde su forma de entender la realidad «consideran que no es justo que estén ahí y que la que debería estar es ella (su pareja)».

Según la psicóloga, acuden «forzadísimos porque deben hacerlo por obligación», y «cuando tienes a una persona así, evidentemente la motivación para el cambio y para abandonar determinadas conductas es cero».

El Plan Motivacional Individualizado permite generar, a través de varias sesiones, metas de cambio que son relevantes para ellos y que deben construir para intentar introducir cambios en su vida que les permita una relación de pareja y con sus hijos sin tener que usar la violencia.

«Quiera o no, tendrá que asistir, por sentencia judicial, al programa durante prácticamente un año», afirma Lila, quien explica que al concluir el programa se le hace un seguimiento durante 18 meses para comprobar que mantiene los cambios obtenidos.