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Una de las ilustraciones de Madame Gironella. Museo ABC

Cien años de historia ilustrados por mujeres

Carmen Siguenza - 26 abril, 2019

Nombres como los de Maruja Mallo, Piti Baralozzi, Coti (Lucrecia Martínez Feduchi), Marga Gil Roësset o Mar Ferrero, entre otras, fueron los que revolucionaron el mundo de la ilustración. «Dibujantas», pioneras en un mundo monopolizado por  hombres, y cuyo trabajo se podrá ver en una exposición en el Museo ABC.

Con el título «Dibujantas», que hace referencia al «I Salón de dibujantas» que tuvo lugar en el Lyceum Club Femenino en 1931, esta muestra reúne el trabajo de las principales ilustradoras que trabajaron para las publicaciones de «Blanco y Negro» y ABC desde su fundación, 1891 y 1903 respectivamente.

Ilustradoras,  mujeres fuertes y liberadas

Una selección de 134 obras de 42 artistas, de las 150 mujeres que forman parte de este archivo del museo frente a los fondos con miles de dibujantes, como recuerda a Efe Josefina Alix, una de las comisarias de la muestra, junto con Marta González Orbegozo. Y una exposición donde «la calidad» es el hilo argumental que recorre de forma cronológica los dibujos hechos por estas mujeres «fuertes» y «liberadas» y que será inaugurada el 28 de mayo.

Divida en cuatro etapas cronológicas, la exposición muestra el gran avance y la modernidad que significaron los años 20 y 30 en la cultura en el mundo de la Ilustración, la llamada edad de Plata española, tanto en el campo intelectual, literatura o artístico, pero  que también fue eclipsado por los hombres, como demuestra el movimiento de Las Sinsombrero. Las mujeres poetas, artistas, creadoras que fueron solapadas por compañeros de generación como Lorca, Alberti, Buñuel, Dalí, entre otros muchos.

Los años 20 y 30 muestran el avance y  la modernidad

Una época que también venía marcada por las mujeres estereotipo que dibujaba Rafael Penagos. Mujeres delgadas y sofisticadas. De hecho, el escritor y dramaturgo Edgar Neville escribió: «Las mujeres de Penagos enseñaron a los españoles a no ser gordas». Y ecos de este comentario también pueden verse en estos dibujos.

De entre las primeras mujeres de la exposición destaca Madame Gironella, nacida en Francia 1860, un personaje fascinante y enigmático y una «auténtica maravilla», en palabras de la comisaria. «Es un prodigio. Trabajó mucho en la famosa revista cultural de finales del siglo XIX y primeros del XX, ‘La ilustración española y americana’ y después en Blanco y Negro, publicación que tenía otro perfil».

«De Gironella no sabemos cómo se llamaba realmente, pero por lo que hemos podido investigar y bucear, porque no hay datos, es que se trataba de una mujer de origen aristocrático, con estudios de arte y literatura en la Sorbona». La artista se encontró con la rotunda oposición familiar para que desarrollara su creatividad y vino a España, donde se casó con un tal señor Gironella», explica Josefina Alix.

En la muestra se exhiben seis dibujos de esta creadora, que también dio clases, y en los que con trazo exquisito dibuja a las mujeres vestidas a la moda, con sombreros. «En ellos se ve cierta influencia parisina. Hay que tener en cuenta que fue alumna del pintor y maestro Carolus-Duran, uno de los retratistas más importantes del siglo XIX», argumenta la comisaria.

Las mujeres vestidas a la  moda

De Maruja Mallo (1902-1995) se expone un dibujo medio surrealista de una plaza de toros con ángeles como espectadores, muy picassiano y a lo Chagall, como también de Rosario Velasco (1904-1991), una pintora figurativa integrante de la Sociedad Española de Artistas Ibéricos.

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Ilustración de Maruja Mallo, Museo ABC

Ángeles Torner Cervera o A.T.C. es otra de las autoras incluidas en la exposición, una ilustradora que fue diseñadora de la revista «Vértice» (1937-194) y que también realizó numerosas ilustraciones para Blanco y Negro. Destaca también Marga Gil Roësset, la artista que se mató por su amor a Juan Ramón Jiménez, de la que se muestra obra.

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Ilustración de A.T.C.

«Era un mundo de hombres donde estas mujeres se pudieron abrir un pequeño camino presentándose a concursos o teniendo buenas relaciones sociales que las pudieran conectar. Pero todas ellas tuvieron que ser muy fuertes y excepcionales», reconoce la comisaria.