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Foto de una mujer en una iglesia evangélica. EFE/Alejandra Arredondo

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Las iglesias evangélicas de España elaboran un protocolo contra la violencia machista

EFE | Madrid - 3 diciembre, 2025

La Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España (Ferede) ha elaborado un protocolo para la prevención e intervención en situaciones de violencia contra la mujer en las iglesias evangélicas y sus entornos.

Lo han presentado durante la celebración del III Foro de Reflexión Interdenominacional, organizado por la federación y que se ha llevado a cabo en Madrid, donde representantes de la diversidad evangélica en España han coincidido en la urgencia de fortalecer la prevención y la respuesta ante la violencia contra la mujer y la infancia dentro y fuera de las iglesias.

El documento, que ha sido elaborado como herramienta interna para las iglesias, sus líderes y sus feligreses, propone medidas de prevención, programas formativos y procedimientos detallados para la actuación en casos de violencia con el objetivo de generar espacios seguros para los miembros de estas comunidades y promover entornos eclesiales "propicios para las relaciones sanas y restauradas".

Prevenir la violencia machista en la iglesia y sus entornos

El protocolo, que está abierto a actualizaciones y mejoras futuras, incluye también la figura de la persona o consejo referente, orientaciones para el acompañamiento pastoral y criterios para la confrontación y tratamiento del agresor únicamente en casos de arrepentimiento auténtico, según ha informado Ferede.

Los evangélicos rechazan la violencia ejercida contra la mujer porque supone un ataque a la dignidad de la misma y es contraria al Evangelio y a los principios cristianos.

"Este tipo de violencia también tiene lugar en el seno de nuestras congregaciones. Como iglesias tenemos la responsabilidad de prevenir la violencia y el compromiso de ejercer una influencia positiva y transformadora a nivel personal, familiar, eclesial y social", reconocen.

Por ello, confían en que este protocolo pueda ser una "herramienta útil" que ayude a las iglesias evangélicas a seguir trabajando en crear espacios seguros para todas las personas, "lugares en los que abunde la protección, el cuidado, el amor, la ternura, la gracia, y, con la ayuda de Dios, el perdón, la restauración y la reconciliación".