‘I am woman’, la historia del icono feminista Helen Reddy en la gran pantalla

Cristina Bazán | Guayaquil - 23 diciembre, 2020

La historia de la cantante australiana e icono feminista de los años 70, Helen Reddy, revive con la película ‘I am woman’, que narra su vida artística desde que arribó a Nueva York en 1966, junto a su hija de 3 años.

Reddy, quien falleció en septiembre de este año en Los Ángeles (Estados Unidos), alcanzó su fama mundial con el lanzamiento del sencillo ‘I am woman’, número uno en ventas en 1972, que se ha convertido en un himno del movimiento feminista de la segunda ola y que ha animado a toda una generación de mujeres a luchar por el cambio. 

El camino hacia el éxito no fue nada fácil para ella pues tuvo que incursionar y romper esquemas en un mundo lleno de hombres que al inicio la rechazó. Ese intenso recorrido musical e incluso familiar es abordado durante el filme que se ha estrenado este 23 de diciembre en los cines de España.

«No solo se convirtió en la artista femenina más exitosa de su tiempo, sino que también rompió los estereotipos y abrió el camino durante el período más crucial del movimiento de liberación de la mujer. No solo allanó el camino para las artistas australianas que querían tener un impacto internacional, sino que se convirtió en un modelo a seguir de lo que todas las mujeres podían lograr», señala Unjoo Moon, directora de la biografía audiovisual.

La historia de un icono feminista

Helen Reddy llegó desde Australia tras ganar un concurso musical por el que le otorgaban un contrato con una importante discográfica en Nueva York, pero en la primera reunión le dijeron que eso no iba a suceder.

Con los sueños frustrados, pero de la mano de su hija decidió quedarse para probar suerte y empezó a cantar en pequeños bares donde, pese a la gran aceptación que tenía del público, le pagaban menos que a los hombres.

En Nueva York se hizo amiga de la periodista Lillian Roxon, que años después fue conocida como «la madre del rock», y quien la anima a escribir sus propias canciones, entre ellas la que la catapultó a la fama: ‘I am woman’. Tras conocer a Roxon, se involucra con Jeff Wald, un aspirante a gerente de talentos que se convierte en su agente y esposo. 

Aunque Wald la ayuda a llegar hasta la cima, sus actitudes machistas y su adicción a las drogas terminan por deteriorar la relación. Ella decide dejarlo tras descubrir que estaba llena de deudas y que la vida caótica que llevaban no le hacía bien a sus hijos.

Reddy estaba convencida de que quería ser parte de un mundo donde las mujeres y los hombres gozaran de igualdad de derechos, y tuvo que romper los techos de cristal impuestos incluso por su misma disquera. También apoyó abiertamente la Enmienda de Igualdad de Derechos que se debatía en esa época.

Entre 1972 y 1974, Reddy se convirtió en la intérprete femenina más vendida del mundo y también en la primera australiana en ganar un Grammy. En 2002 se retiró definitivamente de los escenarios.

Cartel de la película ‘I am woman’.

La producción de la película

La directora Unjoo Moon cuenta que cuando conoció a Helen Reddy, hace unos siete años atrás, nunca imaginó que nadie había hecho ninguna película sobre su vida.

«Cuando me di cuenta de que estaba sentada en una mesa con Helen Reddy, hice que mi esposo cambiara de asiento conmigo para poder hablar con ella. Me cautivó por completo y me contó cómo ganó un certamen de canto en Australia, donde el primer premio fue un billete a Estados Unidos y un contrato de grabación. Para cuando sirvieron el postre, sabía que Helen tenía una historia extraordinaria«, recuerda la directora.

Pese a estar ambientada en Los Ángeles, Nueva York, Washington y Las Vegas de los años 60, 70 y 80, gran parte de la película fue grabada en Australia. «Recreamos totalmente América en las calles y los suburbios de Sydney, por eso tenemos un equipo totalmente australiano», asegura Moon.

Ella y su esposo, que es el director de fotografía del filme, visitaron todas las ubicaciones estadounidenses reales, como el hotel donde la cantante se hospedó al llegar a Nueva York, o la casa de la pareja en Los Ángeles. Sin embargo, sí volaron hasta Estados Unidos para filmar algunas escenas en exteriores y en Capitol Records.

Escoger a la actriz que representaría a Reddy tampoco fue tarea fácil. Unjoo Moon cuenta que Tilda Cobham-Hervey, quien la interpreta, no estaba en la lista de casting, pero que supo que tenía que ser ella cuando la vio en una foto. 

«Cuando la conocí, una reunión de una hora se convirtió en una conversación de cuatro horas. Había tanto sobre la vida de Tilda y la forma en que creció en una familia de artistas que sabía que lo podría aprovechar para fundirse en el papel de Helen», menciona.

«Es importante que estas historias no desaparezcan»

Moon cuenta que cuando trabajaba en el guión de la película, se dio cuenta que «hay una nueva generación de mujeres que no saben nada sobre Helen Reddy» y no saben mucho sobre el feminismo de la década de los 70.

«Cuando salía de nuestro estreno en el Festival de Toronto, una joven que podría haber tenido unos 20 años vino corriendo hacia mí y me agradeció la película. Me dijo que solo venía para acompañar a su madre pero que estaba muy conmovida por la historia y no tenía idea de todas las cosas que les sucedieron a las mujeres antes que ella».

Por eso es muy importante, asegura la directora, que las historias de mujeres como la de Helen «se cuenten y no desaparezcan». «Espero que, como esta jovencita, una nueva generación de mujeres salgan de ver mi película sintiéndose empoderadas y con ganas de salir y hacer un cambio porque todavía hay mucho trabajo por hacer y, por supuesto, espero que estén cantando: ‘soy fuerte, soy invencible, soy mujer'», sostiene.