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Mujeres integrantes de una organización feminista sostienen carteles durante un plantón para conmemorar el Día de la Mujer de Honduras este 25 de enero de 2021. EFE/Gustavo Amador

Honduras ratifica la reforma que prohíbe aborto y el matrimonio igualitario

EFE | Tegucigalpa - 5 febrero, 2021

El Parlamento de Honduras ha ratificado un decreto de ley que reforma el artículo 67 de la Constitución, orientado a prohibir el aborto y el matrimonio entre personas del mismo sexo en el país centroamericano, pese al rechazo de varias organizaciones nacionales e internacionales.

La reforma, que se aprobó el 21 de enero y se ratificó el 28 de enero,  contó con el voto a favor de 90 de los 180 diputados que integran el Congreso Nacional, en el que el gobernante Partido Nacional tiene 61 escaños.

La iniciativa, según explica el secretario del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, reforma el artículo 67 de la Constitución de Honduras y ahora se leerá: «Al que está por nacer se le considerará nacido para todo lo que le favorezca dentro de los límites establecidos por la Ley. Se considera prohibida e ilegal la práctica de cualquier forma de interrupción de la vida desde su concepción».

La modificación solo se puede eliminar con los votos de tres cuartas partes de los 128 diputados que integran el poder Legislativo de Honduras, señala. «Serán nulas e inválidas las disposiciones legales que se creen con posterioridad a la vigencia del presente artículo que establezcan lo contrario», subraya Zambrano.

El aborto se penaliza en Honduras en todas sus formas desde 1997 y varias iniciativas para legalizarlo no han tenido eco entre los diputados.

Matrimonio igualitario

Los parlamentarios también han ratificado la reforma del artículo 112 de la Constitución sobre la prohibición del matrimonio entre personas del mismo sexo en Honduras.

El artículo 112 de la Constitución hondureña señala que «se reconoce el derecho del hombre y de la mujer a contraer matrimonio, así como la igualdad jurídica de los cónyuges». Y destaca además que «se prohíbe el matrimonio y la unión de hecho entre personas del mismo sexo. Los matrimonios o uniones de hecho entre personas del mismo sexo celebrados o reconocidos bajo las leyes de otros países no tendrán validez en Honduras».

Indignación y rechazo

Varias organizaciones hondureñas e internacionales han mostrado su «indignación y rechazo absoluto» a la aprobación del decreto que prohíbe de forma absoluta el aborto y el matrimonio entre personas del mismo sexo.

En un comunicado conjunto, más de ochenta organizaciones rechazan la iniciativa de reforma constitucional al artículo 67 que pretende «prohibir cualquier forma de interrupción de la vida del que está por nacer por tratarse de una iniciativa que violenta los derechos humanos de las mujeres en Honduras«.

Las entidades han destacado que Honduras es un Estado firmante de varios instrumentos internacionales en materia de derechos humanos, acto que «obliga jurídicamente al Estado y sus autoridades a su promoción, respeto, protección y garantía«.

«El marco jurídico no se debe utilizar para violentar derechos sino para avanzar hacia su plena realización», señalan.

Enfatizan además que «negar el acceso a servicios de salud sexual y reproductiva ha sido reconocido internacionalmente como un acto de discriminación en contra de las mujeres que viola sus derechos humanos», por lo que Honduras «ha recibido de manera reiterada recomendaciones internacionales» sobre adoptar medidas necesarias para garantizar esos derechos a las niñas, adolescentes y mujeres.

Riesgo para la salud de las mujeres

A nivel internacional, la evidencia ha demostrado que la existencia de leyes que prohíben la interrupción del embarazo «no tiene como efecto su erradicación, sino que promueve contextos que ponen en riesgo la salud y vida de las mujeres al negarles el acceso a servicios de salud sexual y reproductiva en condiciones de seguridad y calidad«, aseguraron.

Lamentan que la iniciativa genera «ambientes de persecución que evita que (las mujeres) acudan a solicitar atención médica por temor a ser sancionadas, aún si su vida corre peligro al presentar una emergencia obstétrica».

«La falta de acceso a servicios de salud reproductiva para preservar la vida de las mujeres conlleva la inobservancia de los compromisos internacionales de los países con la reducción de la mortalidad materna», agregaron.

Situación «preocupante»

Las organizaciones, entre las que figura el Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de las Mujeres y el movimiento colombiano Católicas por el Derecho a Decidir, sostienen que esta situación es «preocupante» dado los altos índices de violencia sexual en contra de niñas, adolescentes y mujeres en Honduras.

Las niñas y mujeres en Honduras enfrentan el «riesgo de quedar embarazadas y de morir o tener una complicación a su salud al enfrentar un embarazo forzado a temprana edad», añaden.

Honduras es el segundo país con más gestaciones adolescentes de América Latina, con una tasa de 101 nacimientos por cada 1.000 mujeres de 15 a 19 años y, según investigaciones, gran parte de esos embarazos tienen su origen en violaciones, muchas de ellas por sus familiares, o falta de acceso a métodos de planificación familiar.

Señalan además que estas leyes generan «ambientes sanitarios violatorios de derechos al estigmatizar a los profesionales de la salud responsables de brindar servicios de salud sexual y reproductiva (y) desincentivan a los sistemas de salud a la búsqueda de insumos para la salud y de cursos de actualización para las personas profesionales de la salud».

Las organizaciones firmantes, como el Consorcio Latinoamericano Contra el Aborto Inseguro (Clacai), la Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe y el movimiento hondureño de Mujeres por la Paz Visitación Padilla, solicitaron al Parlamento un debate «objetivo y debidamente informado».

Así como que modifiquen la iniciativa aprobada por violar «las obligaciones en materia de garantía de los derechos humanos del Estado de Honduras«.