Guisela Martínez: Por ser mujer creen que no vas a poder llevar un camión

Laura de Grado | Madrid - 25 junio, 2019

A Guisela Martínez un microcrédito le dio la oportunidad de cambiar su vida y cumplir el sueño de ser camionera. Desde entonces, no se separa de su camión, al que bautizó como «Belleza».

«Al principio cuando no tenía experiencia en la conducción recibí muchas críticas», explica Martínez sobre sus inicios con el camión. Aunque, confiesa que quienes no la conocen se siguen sorprendiendo cuando la ven, «por el hecho de ser mujer creen que no vas a poder llevar un camión».

«Con mente positiva, con una dirección firme, todo se puede lograr», ha comentado la camionera peruana durante una entrevista con Efeminista.

Pregunta.- Camionera enamorada de su trabajo, ¿qué te llamó la atención?

Respuesta.- Desde un principio me gustaban los camiones, me apasionaban. Tenía mi negocio, yo me dedico a la venta de carbón de piedra y tengo mi depósito, no tenía camión, pero me hacía falta porque los clientes me pedían que se lo llevase al horno.

Fue ahí cuando decidí comprarlo.

P.- ¿Cómo es el día a día de una camionera?

R.- Todos los días tengo que levantarme a las cuatro de la mañana. Me levanto, voy al deposito, cuadro el carro y empiezo a cargar el carbón porque generalmente tengo que repartir de tres a cuatro toneladas. Entonces lo cargo y tengo que repartirlo a cada cliente, tiene que estar ya descargado antes de las ocho y media de la mañana, porque a esa hora necesitan todos ese material.

Luego vuelvo a casa, guardo el camión y me voy a la fabrica de ladrillos, y de ahí hasta tarde.

Pocas mujeres al volante de un camión

«Cuando no tenía experiencia en la conducción recibí muchas críticas, me decían: ‘y tú, ¿que haces aquí?, deberías ir a la cocina a lavar'»

P.- ¿Sus clientes se siguen sorprendiendo cuando la ven al volante?

R.- Los que no me conocen si que se sorprenden cuando me ven, porque soy mujer.

P.- ¿Alguna vez te han dicho algo?

R.- Al principio cuando no tenía experiencia en la conducción recibí muchas críticas, me decían: «y tú, ¿que haces aquí?, deberías ir a la cocina a lavar, a hacer las labores de la casa«. Y me sentía un poco mal, triste, y yo decía: «pues no, ¿por qué me dicen así?, si a mi me gusta, voy a superarme». Y me propuse una meta y ahora conduzco muy bien, me encanta, disfruto de mi trabajo. Soy feliz.

P.- ¿Hay muchas mujeres al volante?

R.- No, yo no he visto, no. Pero si que me gustaría que haya más mujeres.

P.- En Perú solo el 35 por ciento de mujeres tiene cuenta bancaria, ¿cree que influyó esto en el acceso a créditos?

R.- En mi caso no fue tanto así, me dieron facilidades (desde una entidad bancaria). Pero por las demás entidades creo que si fue así, por eso no me dieron esa oportunidad, por el hecho de ser mujer como que ven algo que no va a poder, que es imposible porque no tiene una fuerza como un varón.

«Con mente positiva con una dirección firme, todo se puede lograr»

P.- ¿De qué manera cambió tu vida gracias a esa oportunidad?

R.- Gracias a esa oportunidad pude adquirid muchas cosas, primero el camión, luego compré el terreno para la fábrica, el capital para la fábrica, compré luego una maquina y ampliar más el negocio del carbón. Y me esta yendo muy bien.

Ahora el próximo sueño es comprarme un camión nuevo, implementar más la fábrica, comprar más máquinas, meter más personal para que haya más producción.

P.- ¿Qué mensaje le darías a una niña o adolescente que quiere ser camionera?

R.- Que se atrevan, que hagan lo que les guste, que nada es imposible, todo se puede, con mente positiva con una dirección firme, todo se puede lograr.

«¿Qué tiene el hombre que no tenga la mujer?»

P.- ¿Cómo es la situación de las mujeres en Perú?

R.- Generalmente lo toman como que la mujer se dedica a la casa, a los hijos, a atender al marido, están acostumbradas, están sometidas ahí y me gustaría que eso cambie.

Creo que un poco concienciando y creo que algo yo también voy a ayudar con este ejemplo que estoy dando, para que así se atrevan a formar un negocio, a hacer lo que a ellas les gusta, lo que les apasiona, no solamente de repente conducir o tener un negocio. Hay muchas cosas por hacer. Muchas veces, tanto hombres como mujeres, consideran que un trabajo solamente es para el hombre o para la mujer, pero tiene que ser igual. Todos tenemos la capacidad de hacer. ¿Qué tiene el hombre que no tenga la mujer? ¿Tiene tres pies, tres manos, dos cabezas? No, somos iguales.

P.- Eres un ejemplo para muchas mujeres allí…

R.- Me siento feliz de verdad, de tener esta oportunidad. Espero hablar ahí con la gente, decir que sí se puede y seguir luchando por un sueño.

P.- ¿Recomiendas esta profesión?

R.- Si, es muy bonita y es fácil. Ser camionero cuando sales a ruta, fuera, yo por ejemplo, cuando voy a la mina, son cuatro horas de ida y cuatro de vuelta, si que es un poco pesado pero lo disfrutas, el viaje, vas recorriendo todo feliz y contenta con la música, viendo el paisaje. A mi me gusta, me encanta. No es nada pesado.