Fher Olvera

Fotografía sin fecha especifica de toma, cedida por Warner Music México, donde se observa al vocalista de la banda mexicana Mana, Fher Olvera, mientras posa en México. EFE/Warner Music México

Fher Olvera de Maná: Todavía existe una gran deuda hacia las mujeres

Mónica Rubalcava | Ciudad de México - 5 octubre, 2021

Fher Olvera, vocalista de la banda mexicana de rock Maná, es optimista por los avances que ha vivido la sociedad en términos de inclusión, sin embargo, asegura que todavía existe una gran deuda hacia las mujeres.

«Las cosas han cambiado y van mejorando según yo, soy positivo. Un presidente en Estados Unidos fue afroamericano, ya no existe tanta discriminación, aunque hay mucha, pero el tema pendiente siguen siendo las mujeres«, dice Olvera en entrevista con Efe.

«Los hombres nos hemos perdido muchas cosas» asegura en referencia a la labor de las mujeres en ámbitos como el arte, que ha permanecido silenciada durante mucho tiempo.

Parte de esta reflexión ha sido resultado del movimiento feminista que considera «va ganando terreno lentamente» y le ha permitido ser autocrítico y cambiar ciertas actitudes, que van desde chistes o bromas antes aceptadas y que ahora es consciente de que no están bien.

El cantante recuerda que creció en un matriarcado. A los siete años se quedó sin padre y su familia estuvo compuesta por su madre, sus tres hermanas y su abuela.

Esta experiencia personal lo ha hecho no solamente escribir canciones, sino valorar y admirar a las mujeres y los enormes esfuerzos que llevan a cabo en todos los ámbitos de la vida, explica.

Versionar y compartir el éxito

Fher Olvera escribió una canción muy personal a finales de los 80, en la que describía la dolorosa pérdida que vivió en su infancia tras la muerte de su padre y la forma en la que su madre tomó ese acontecimiento, como muestra a la admiración a su madre.

«El reloj cucú» fue el emotivo tema que resultó de la experiencia y que ahora la banda ha decidido compartir con Mabel, una joven cantante de 12 años que los enamoró con su voz.

Mabel y Maná presentaron la canción en vivo desde los Premios Billboard Latino el pasado 23 de septiembre y fue para el vocalista una experiencia que nunca olvidará.

«Hace mucho tiempo que no me emocionaba tanto como me emocioné, ella estaba muy nerviosa y conmovida«, señala.

Con un disco inédito en puerta y otro más de duetos saliendo a cuentagotas, Maná se mantiene vigente y demostrando que todo lo que hacen lo llevan a cabo por amor al arte y con el corazón.

«Somos lentos, nunca hemos sido rápidos, para la larga carrera que tenemos no hemos hecho tantos discos, pero los hacemos bien cocinados», dice el vocalista.

«La gente quería escuchar nuestras canciones con otros artistas y no habíamos accedido a esta idea. Sabía que las canciones de Maná se podían versionar desde diferentes perspectivas musicales y en otras voces, pero cuando se lo plantee a mis amigos dije, ‘vamos a hacerlo sin que cambie nuestra visión artística’«, dice.

En un tiempo de colaboraciones musicales basadas en popularidad, ventas y números, Maná apuesta por el talento y la conexión entre los artistas con los que trabajan; por eso ahora impulsan el talento de Mabel y más adelante el de un violinista no tan popular pero en el que confían.

Variación en la música

Fher Olvera , de 62 años, asegura no estar peleado con ningún género musical, sin embargo sus más de 35 años de trayectoria le hacen ver una escena musical repetitiva que espera que pronto pueda variar.

«Desde mi perspectiva hay demasiado reguetón y hace falta la otra parte. No está mal el reguetón, pero personalmente las letras no me gustan, son repetitivas, machistas y sexistas«, considera el cantante.

Por eso valora la diferencia y considera que bandas como la suya dan un panorama diferente a la música actual en español.

Para lo que resta del año, Maná tendrá presentaciones el 24 y 26 de noviembre en Texas y esperan comenzar su gira mundial para el próximo año.

«Los escenarios para nosotros lo son todo. Es la música hecha realidad, amamos el en vivo, nosotros somos adictos a la adrenalina», asegura.