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Varias mujeres participan en una concentración feminista para condenar casos de violencia machista, en una imagen de archivo. EFE/Ángeles Visdómine

El feminismo, centro de las críticas de la extrema derecha en redes sociales

Lara Malvesí | Barcelona - 21 febrero, 2022

La extrema derecha europea ha puesto el feminismo y el colectivo LGTBI en el centro de sus críticas en las redes sociales. Un discurso de odio, antifeminista y anti-LGTBI, que incrementa su popularidad y ante el que quedan impunes, ya que no suelen derivarse consecuencias penales, según las conclusiones alcanzadas por un estudio europeo coordinado por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB).

Durante los últimos años, la UAB viene analizando los mensajes y discursos de odio anti-género en Twitter y Facebook de miembros de partidos de extrema derecha de España, Italia, Hungría, Alemania y Suecia, así como periodistas o youtubers «afines», explica la investigadora y profesora de Derecho de la UAB Noelia Igareda, en una entrevista con Efe.

Naturalización del odio

Una de las primeras políticas en denunciar el odio en redes que sufría por su género fue la primera ministra escocesa Nicola Sturgeon, quien lleva años recibiendo mensajes de desprestigio y de amenazas de violación y reclamó que se reconozca «el abuso en redes a las mujeres».

«El discurso anti-feminista es un eje común de todos, mensajes contra mujeres que se dedican a la política o se autodenominan feministas y mensajes de cuestionamiento mismo de la existencia de la violencia de género», cuenta Igareda, que recuerda que ya hace años organizaciones como Amnistía Internacional vienen denunciando el odio e insulto «generalizado y casi naturalizado» contra las mujeres en una proporción mucho mayor que hacia cuentas de Twitter o Facebook bajo nombre masculino.

La UAB estudió los mensajes de políticos y afines de partidos como «Liga Salvini Premier» y «Fratelli d’Italia», o los de Alternativa por Alemania (Afd) y el Fidesz húngaro del Gobierno de Víktor Orbán, así como también, en el caso español, a varios diputados de Vox, como Rocío Monasterio, Herman Tersch o el propio Santiago Abascal, líder del partido, además de cuentas afines como las de «Un tío blanco hetero», «Hazte Oír», Roma Gallardo o Cristina Seguí, entre otros.

Objetivos, mujer política, feminista o LGTBI

Se han encontrado sobre todo mensajes con discursos de odio anti-género que se clasificaron, por su contenido, como mensajes sexistas o antifeministas, o contrarios al colectivo LGTBIQ u homofóbicos, y también se clasificaron, en este caso por su intensidad, en discursos de odio en sentido estricto o solo potencial.

En la mayoría de casos resulta que los representantes públicos de esos partidos o personas afines con gran número de seguidores se limitan a escribir mensajes de ese último grupo, mensajes más ambiguos, con ironía, burla o incluso «memes«.

«De esa forma ponen a la política mujer o feminista o LGTBI en el disparadero de sus seguidores, que son los que sí escriben delitos de odio más en sentido estricto», explicó la investigadora del grupo Antígona de la UAB.

«Es entre cómico y aberrante. ¿El objetivo del ministerio de Igualdad es que las mujeres vayan solas y borrachas por la calle? ¿Alguien puede explicarle a este Gobierno que un Ministerio no es una fiesta de pijamas y que con el dinero de los españoles no se promueven mamarrachadas?», escribió en Twitter Abascal, en respuesta a un mensaje del ministerio de Igualdad, el 3 de marzo de 2020.

En otro ejemplo utilizado en el estudio, Tersch afirma en su cuenta el 17 de enero de 2020: «El pin parental es un instrumento para evitar que tu hijo llegue a casa y diga que Otegi visitó el cole y lo idolatra, que las mujeres que secuestran a sus hijos o ponen denuncias falsas son heroínas y que pretenda penetrar a su hermanito para liberarlo del heteropatriarcado».

Discursos rompedores

Preguntada sobre por qué el odio antifeminista es eje común de la conversación en redes de la extrema derecha europea, la investigadora considera  que «el discurso de género en el sentido amplio lo que va es a cuestionar cierto orden natural de la familia clásica, heterosexual, como organizaron social y laboral».

«El feminismo y el discurso LGTBI y de género es como el enemigo de los valores que ellos preconizan, de la patria, la familia, la raza, la nación, esa sociedad ideal que defienden, y por eso lo ridiculizan, deslegitiman», apunta.

Igareda destaca la «intensa utilización» de las redes sociales de estos partidos, sabedores que estos mensajes «resultan sumamente atractivos para muchos jóvenes, que se informan en Youtube y Tik tok en lugar de con la prensa tradicional, y a los que llegan con discursos rompedores de lenguaje sencillo».

El estudio forma parte del proyecto europeo GENHA «Hate speech, gender, social networks and political parties» y han participado también la Universidad de Bolonia (Italia), la Universidad Central Europea (CEU) de Hungría, la Universidad de Viena (Austria) y la Universidad de Göteborg (Suecia).