Explotación sexual España latinas

Foto de una sección de la exposición 'Las cifras invisibles de la trata de personas' en el Museo de la Libertad y los Derechos Humanos en Ciudad de Panamá (Panamá). EFE/Carlos Lemos

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Explotación sexual en España: mujeres latinas, redes pequeñas y pisos privados

EFE | Madrid - 14 agosto, 2025

El perfil más común de las víctimas de trata con fines de explotación sexual en España suele responder al mismo patrón: mujeres sudamericanas que llegan al país engañadas por redes criminales, generalmente de pequeño tamaño, que las fuerzan a prostituirse en domicilios particulares, lo que dificulta la labor de investigación policial.

Según ha explicado el jefe de la Brigada Central de Trata de Seres Humanos de la Policía Nacional, Fernando Guerrero, en declaraciones a EFE, este es el perfil con el que más se encuentran en el ámbito de la trata de personas, si bien ha precisado que se trata de un fenómeno "muy evolutivo".

En su inmensa mayoría, las víctimas vienen a España, procedentes de países de habla hispana, sobre todo Colombia, Venezuela, Paraguay, Brasil y República Dominicana. También hay una "influencia importante" de la trata de mujeres del continente asiático, en concreto de China.

Mujeres latinoamericanas explotadas en pisos privados

De acuerdo a los datos de los que dispone el Ministerio del Interior, el año pasado los agentes realizaron 89 atestados contra organizaciones criminales especializadas. En ellos se identificaron a 237 víctimas de trata y a 281 autores de este tipo delictivo.

Es habitual que la explotación sexual se realice en domicilios particulares, lo que dificulta el trabajo de los investigadores al estar protegidos por la legislación. Además, esta explotación sexual se lleva a cabo por organizaciones pequeñas que necesitan "poco personal" gracias a los medios "online" de los que disponen para la captación de potenciales víctimas.

Normalmente, los traficantes tratan de que las víctimas contraigan una deuda con ellos, que suelen prolongar artificialmente bajo falsos pretextos, como tener una conducta "inadecuada" a ojos de la red criminal.

Más allá de la deuda, también es habitual que recurran a la violencia física y psíquica para lograr retener a las víctimas en los pisos donde son explotadas.

La importancia de los testimonios de las víctimas

En algunos casos, los agentes de la Policía Nacional encargados de luchar contra esta lacra comienzan la investigación gracias a las denuncias de las propias víctimas. Fue el caso del operativo contra una organización criminal que operaba en Cádiz y en la Región de Murcia. La investigación arrancó con la declaración de una mujer que logró escapar del dominio de la red de explotación.

La bautizada como 'Operación Lagarto' se saldó con nueve detenidos y con tres víctimas liberadas. Las mujeres eran prostituidas en pisos particulares, según ha anunciado la Policía Nacional.

En este caso, se engañó a las víctimas bajo falsas promesas de un puesto de trabajo en el sector de los cuidados sanitarios a personas con discapacidad.

Cuando llegaron a España, se encontraron que ese trabajo no existía. En realidad, consistía en una trama de explotación sexual en domicilios con condiciones insalubres en los que, además, les suministraban sustancias estupefacientes de obligado consumo.