embarazo adolescente

Yanibeth González carga a su hijo, en Ciudad de Panamá (Panamá). EFE/Carlos Lemos

El embarazo adolescente destapa una crisis «social gravísima» en Panamá

EFE | Ciudad de Panamá - 17 marzo, 2022

Panamá registra uno de los índices de embarazo adolescente más altos de la región. Alrededor del 20% de los niños que nacen tienen una madre adolescente, un hecho que las expertas y activistas achacan a la falta de educación, al machismo y, en muchas ocasiones, al abuso sexual a menores, según han contado a EFE.

Estas cifras de embarazo adolescente y de casos de abuso sexual a menores en el país deja al descubierto una crisis «social gravísima» que «nadie quiere ver» ni responsabilizarse de ella, explica la abogada y presidenta de la Fundación para la Equidad de Género (Fundagénero) Gilma de León.

Una prueba de ello es el caso de una niña indígena que fue violada y embarazada a los 8 años por «alguien de su entorno familiar», según han indicado las autoridades. La menor tuvo que ser sometida a una cesárea ya que el grado de gestación superaba los límites permitidos por el aborto terapéutico, causando estupor en la sociedad panameña.

La Fiscalía ha informado de que el presunto responsable de la violación fue detenido y acusado de violación agravada.

Los embarazos se duplicaron en 2020

Panamá ha registrado una tasa de fecundidad (nacimientos vivos) de 20 % en adolescentes. La comarca indígena Ngäbe-Buglé, una de las seis que tiene el país, presenta una tasa del 40 %, seguida de Panamá Este con un 38,4 % y la provincia de Bocas del Toro con un 35,7 %, según datos del Gobierno difundidos en octubre pasado.

De León argumenta que estos casos se dan en todos los grupos socioeconómicos, a pesar de que se visibilice más en las áreas más empobrecidas.

Y los embarazos en niñas y adolescentes de entre 10 y 19 años se duplicaron en 2020, en pleno encierro por la pandemia, al registrarse 9.724 casos frente a los 4.652 de 2019, de acuerdo con los datos del Ministerio de Salud de Panamá.

Yanibeth González quedó embarazada cuando era menor de edad. Ahora tiene 18 años y un hijo de 2 meses que «es bastante difícil de cuidar» aunque aspira a poder ir a la universidad y confiesa que si pudiera cambiar algo lo ocurrido «pensaría primero en terminar» los estudios «y luego, en formar una familia».

Las denuncias cayeron durante la pandemia

De León asegura a Efe que muchos embarazos en menores de edad están vinculados a delitos contra la libertad sexual, que según las estadísticas aumentaron un 484,26 % entre 2015 y octubre de 2019.

Estos datos señalan además que las denuncias de delitos sexuales cayeron en 2020, cuando se dispararon el embarazo adolescente, lo que la abogada vincula al cierre de las instancias judiciales por las restricciones por la pandemia.

«Las estadísticas dicen que la gran mayoría de los delitos sexuales en Panamá son cometidos contra menores de edad del sexo femenino», afirma por su parte a Efe la psicóloga especialista en prevención de violencia hacia las mujeres Eusebia Solís.

Los perpetrador suelen ser familiares

La ley de Panamá tipifica como violación sexual agravada la que se comete contra menores de 14 años, y como doblemente agravada cuando el perpetrador es un familiar o pariente cercano.

Las expertas coinciden en que el abuso sexual a menores lo suelen cometer familiares cercanos y que a estos hechos los envuelve el «silencio».

En Panamá se reportan anualmente entre 250 y 300 casos del delito de violación doblemente agravada y la mayoría de las víctimas son niñas de entre 7 y 10 años de edad, precisa Solís.