Maria Hesse

Maria Hesse, ilustradora y escritora. (Foto facilitada por la editorial Lumen)

«El Placer», el libro más íntimo de la ilustradora Maria Hesse

Laura de Grado | Madrid - 9 septiembre, 2019

María Hesse, una de las ilustradoras del momento, se adentra en la sexualidad femenina en su último libro «El Placer», en el que la da forma y color a través de cuerpos de mujeres.

Hesse, nacida en Huelva en 1982, pero sevillana de adopción, saltó al mundo editorial con el fenómeno «Frida Kahlo. Una biografía». La tambiénautora del libro «Bowie. Una biografía», traducido a ocho idiomas, ha criticado en una entrevista con Efe, la falta de educación sexual y que se piense en la mujer como «un objeto» y no como «el sujeto del placer».

«El placer», publicado por Lumen, es la obra más íntima de la autora y supone un recorrido por las mujeres que fueron capaces de empoderarse a través de sus cuerpos y desafiar los prejuicios de su época.

De Lilith a Daenerys Targaryen

Lilith, la primera mujer que abandonó a Adán, según la tradición judía; la poeta de la Grecia clásica Safo de Lesbos; Colette, escritora  de principios del XX que habló sin tapujos sobre bisexualidad; Anaïs Nin o Simone de Beauvoir, mujeres liberadas que hablaban de su sexualidad sin culpabilidad son algunas de las icónicas protagonistas que recorren la historia del placer femenino en este libro.

También Mata Hari; Cleopatra; Helen O’Conell, la primera uróloga en estudiar la anatomía del clítoris; la poeta Anne Sexton; o personajes de ficción como Cersei Lannister y Daenerys Targaryen.

Maria Hesse

Ilustración del interior del libro «El Placer» de la María Hesse. Foto cedida por la editorial Lumen

Madres, esposas, cuidadoras y amantes

Referentes, todas ellas, que utiliza la autora para hacer repasar la historia y para contar sus propias experiencias.

«Es necesario que se conozca como somos las mujeres desde nuestro punto de vista porque los hombres siempre nos han narrado como madres, esposas, cuidadoras y amantes, y si siempre nos cuentan ellos nunca vamos a romper con eso», ha explicado.

En las páginas del libro, Hesse dibuja con creatividad y sensibilidad la diversidad de cuerpos de las mujeres, con curvas y formas que rompen con los cánones estéticos tradicionales.

Y es que el tema de las mujeres es un asunto constante en Hesse desde que empezó en el mundo de la ilustración. Aunque, asegura, que este trabajo es con el que más ha «disfrutado».

«Creo que uno tiende a pintarse en el colectivo que se siente identificado y a mi lo que más placer me produce es dibujar mujeres«, ha precisado la ilustradora.

Falta de educación sexual

La autora habla también en el libro de las relaciones consentidas y hace un alegato a favor de la libertad sexual y por alejar el sentimiento de culpabilidad que muchas mujeres sienten al rechazar lo que no les gusta, teniendo siempre presente el ‘no es no’, o más bien, ‘solo sí es sí’, escribe en el volumen.

En este sentido, la autora critica la falta de educación sexual en los colegios y en las familias, algo que, a su juicio, se traduce en relaciones íntimas sin afectos, sin placer y llenas de frustración.

«La mayor educación que he tenido en el ámbito sexual ha sido gracias a mis amigas, con las que empecé a aprender y a compartir», ha confesado Hesse, que reconoce que en su casa no se hablaba del tema.

Hesee deja claro en el libro que para la juventud muchas veces el porno mainstream es la única fuente de información. Un contenido sexista, basado en relaciones de poder y nada diverso en cuanto a relaciones LGTBIQ.

Maria Hesse

Maria Hesse, ilustradora y escritora. (Foto facilitada por la editorial Lumen)

«Llevamos ya un tiempo reclamando nuestra posición de universal»

«En el porno tradicional heteropatriarcal la mujer es un objeto y no es el sujeto del placer; y si la única referencia que tienes es esa, tienes un problema», ha subrayado la sevillana de adopción, que recuerda la importancia de saber que «es ficción».

Además, el libro es crítico y firme a la hora de denunciar vulneraciones de derechos como es la mutilación genital femenina, una práctica que históricamente ha «castigado» la sexualidad de las mujeres y que, según la autora, a día de hoy siguen sufriendo tres millones de niñas.

La autora, cansada de que se piense en sus obras como arte para mujeres, insiste en que ella hace «arte universal» y subraya la importancia de que los hombres lean su libro.

«Llevamos ya un tiempo reclamando nuestra posición de universal. Si un hombre escribe un libro y el protagonista es un hombre nadie le dice ‘¿qué tal tu sentimiento masculino en el libro?'», ha criticado la ilustradora.