Ekeka

Danitza Luna, artista y creadora de la Ekeka del 2025, posando durante la inauguración de la feria de la 'Alasita', en La Paz (Bolivia). EFE/ Luis Gandarillas

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Una 'Ekeka', el homenaje de las bolivianas a los animales muertos en los incendios forestales

Daniela Romero | La Paz - 15 febrero, 2025

En homenaje a los millones de animales que murieron en los incendios forestales de Bolivia en 2024, un suceso considerado como "la mayor crisis ambiental" de la historia del país, el colectivo feminista Mujeres Creando ha levantado la escultura de yeso 'Ekeka del agua, de los animales y las plantas' para la tradicional feria de la Alasita.

El Ekeko, la principal deidad andina de la fortuna y la abundancia, ha sido tradicionalmente representada como un varón que carga en sus espaldas desde alimentos hasta dinero y al que hay que darle cigarros y hojas de coca para que pueda hacer realidad los deseos.

Sin embargo, el colectivo feminista Mujeres Creando rompió esa visión exclusiva hacia el Ekeko y hace más de una década dio vida a la Ekeka, una deidad femenina que representa a la mujer, "la proveedora de bienestar en los hogares".

"Surgió la idea de recuperar el papel que las mujeres siempre han tenido (...) porque es una realidad que la mayoría de las mujeres sostienen a sus familiares", ha dicho a EFE la artista y creadora de la Ekeka del 2025, Danitza Luna.

La Ekeka, una deidad andina femenina

Esta deidad en escultura lleva en su cuerpo agua dulce que se contaminó con el humo de los incendios y le adornan su cabello y parte de la espalda animales endémicos de Bolivia como el oso perezoso, el tucán, el quirquincho (armadillo), el jaguar, el bufeo o delfín rosado y la rana chiquitana.

"Es una reflexión para que cuidemos a estos animales que también son especies únicas que existen en Bolivia y que si lapidamos nuestra riqueza natural, estamos botando a la basura una riqueza que vale más que el oro", ha comentado Luna.

El sentido que ha querido darle la artista a la Ekeka es que "la verdadera riqueza y abundancia está en la naturaleza".

"Si bien la Alasita es una fiesta que refleja los sueños del futuro, refleja también ese carácter de esperanza de la sociedad boliviana a pesar de las crisis que estamos pasando", ha mencionado Luna.

Una historia de tres "capítulos"

A la Ekeka del 2025 le antecedieron tres ekekas más, la primera fue hecha por otra artista y representaba una mujer "sufrida y que cargaba montón de cosas, un marido borracho, su wawa (bebé), todo el peso de la sociedad y la vida en sus espaldas".

Luna hizo la segunda y la denominó la 'Ekeka hacia la libertad' porque esta escultura representa a una mujer que rompe las cadenas, "abandona a su esposo borracho y se va con sus sueños, esperanzas y alegrías en su maleta", con el rostro apuntando al cielo.

Mientras que la tercera Ekeka es la "de la felicidad", ella tiene una sonrisa y lleva todo lo anterior, un corazón completo, "no roto por nadie" y "un trinche para pecar porque las mujeres tenemos derechos a pecar", sostuvo Luna.

La feria de la Alasita

Este año, la Ekeka representa al medio ambiente, a la naturaleza que se tiene que recuperar de los incendios, pero también "es para brindar esperanza a las mujeres".

"Una compañera que sufrió un intento de feminicidio vino a comprar la Ekeka y me dijo que para ella significa esperanza (...) y para mí es lo que vale", ha añadido la artista.

La Alasita o "cómprame" en aimara, es una de las tradiciones más antiguas de la cultura andina que originalmente se celebraba en el solsticio de verano austral el 21 de diciembre, con miniaturas que se colocaban a deidades andinas como las illas.

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) ha declarado la feria de la Alasita como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad en 2017.