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Ecuador vive su #MeToo con una oleada de denuncias por acoso sexual por parte de fotógrafos
Una serie de relatos en la red social X en los que mujeres de Ecuador denunciaban a un fotógrafo por acoso sexual ha encendido la mecha del #MeToo que ha permitido descubrir un modus operandi en el que estarían involucrados al menos ocho sospechosos con unas 2.000 víctimas en todo el país.
El caso salió a la luz el pasado 18 de noviembre, cuando varias mujeres empezaron a reportar que un joven identificado como 'Isma Visual' aprovechaba su condición de fotógrafo para obtener vídeos e imágenes privadas e íntimas.
"Estamos viendo la punta del iceberg y no el iceberg completo, donde hay más de un fotógrafo con un modus operandi muy similar. Hemos conocido que (las víctimas) no sólo son mujeres de entre 20 y 25 años, sino también menores de edad", ha dicho a EFE la ministra de la Mujer y Derechos Humanos de Ecuador, Arianna Tanca.
Las publicaciones se hicieron tan virales que varias 'influencers' y presentadoras de televisión admitieron que el hombre también las había contactado y acosado y decidieron contar sus experiencias por medio de publicaciones y vídeos de Instagram
Eso animó a muchas más mujeres a identificar que al menos siete fotógrafos más habían hecho lo mismo durante varios años.
De acuerdo con el relato de las víctimas, el hombre les solicitaba insistentemente las claves de su iCloud (servicio de almacenamiento de Apple) con la excusa de que necesitaba actualizar sus dispositivos electrónicos y así accedía a contenido privado. En otras ocasiones, pedía a estas que les compartiera imágenes en posiciones sexuales y audios de contenido sexual para realizar trabajos universitarios.
El material íntimo robado acabó en otras redes sociales como Telegram, donde el presunto agresor comercializaba con ellas, según lo expuesto en X.
Un #MeToo en Ecuador
La oleada de denuncias en redes sociales llevó al Gobierno a convocar a una reunión entre varias instituciones, entre las que estuvieron la Fiscalía y la Policía, para abordar de manera coordinada la respuesta a este tema.
La Fiscalía abrió una investigación contra el principal sospechoso por la posible utilización de personas para exhibición pública con fines de naturaleza sexual, después de que la universidad en donde el joven estudiaba interpusiera una denuncia contra él por acoso sexual y violencia digital de género.
Por su parte, el Ministerio de la Mujer y Derechos Humanos activó los Servicios de Protección Integral y el Centro Violeta en Guayaquil para poder atender debidamente a las víctimas, que hasta hace pocos días ya sumaban oficialmente ochenta, aunque la ministra de la Mujer y Derechos Humanos cree que pueden ser muchas más.
"Sabemos a partir de las historias que nos han contado y del relato de las víctimas que podríamos estar frente a unas 1.000 o 2.000 personas afectadas por varios fotógrafos con el mismo modus operandi", ha señalado la Tanca.
"No estamos hablando sólo del caso que se viralizó en redes sociales, que es el de 'Isma Visual', sino que ese caso animó a más mujeres a contar sus historias y decir: 'A mí también me pasó, no es normal'", ha agregado.
Sospechosos y víctimas en varias partes del país
La ministra cree que este caso "va a dar un remezón en la sociedad ecuatoriana" por la cantidad de sospechosos y de víctimas, que están en varias provincias del país.
Al menos 2.000 personas estaban dentro de los grupos de Telegram en los que se compartía el contenido robado a las mujeres, ha precisado la ministra.
"Yo creo que vamos a destapar una olla de grillos con este tema y por eso es muy importante la coordinación interinstitucional, para dar una respuesta inmediata y efectiva, pero también para empezar a trabajar ya en una política pública, en un plan integral para prevenir y también sensibilizar sobre la violencia digital", ha mencionado.
La Fiscalía analiza investigar otros delitos como pornografía en el marco de este caso y ya ha designado una fiscal especializada para llevar a cabo las diligencias. Además, unificará las denuncias para garantizar el debido proceso y que no se revictimice a las denunciantes.
Tanca ha advertido que "es muy importante" saber identificar que hay varios tipos de violencia y que "no es normal que te intimiden, que violen tu intimidad o que te quieran extorsionar".
"Y es muy importante dejar en claro que no es culpa de la víctima, sino del abusador y que la vergüenza tiene que estar en el abusador, que en su posición de poder abusó de la confianza de las víctimas, muchas de ellas menores de edad, para tener esos beneficios propios", ha concluido.