Concentración de condena y rechazo ante el asesinato de una mujer a manos de expareja, en Zaragoza. EFE/ Javier Belver
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El Defensor del Pueblo español advierte de fallos persistentes en los sistemas telemáticos contra la violencia machista
El informe del Defensor del Pueblo revela que sigue habiendo fallos en los sistemas telemáticos para la protección de las víctimas de violencia machista y muestra su preocupación por la violencia vicaria, "y los problemas generados por la fragmentación del conflicto familiar entre distintos juzgados".
La memoria 2025, subraya la necesidad de que policías, fiscales y jueces instructores tengan más formación y herramientas de investigación para perseguir este tipo de delitos.
Además, desvela que los procesos de ejecución judicial "siguen dando fallos en los sistemas telemáticos, en la coordinación entre servicios y en la información a las víctimas o a las fuerzas de seguridad".
La queja más significativa, según el informe del Defensor, es la manipulación de las pulseras antimaltrato por los agresores para "causar un estado de permanente tensión" en la víctima.
Fallos en la protección de víctimas
Según el informe, "los quebrantamientos de condena (cuando los agresores incumplen las órdenes de alejamiento) son difíciles de perseguir y las víctimas permanecen en el miedo, incluso aunque tengan medidas de protección acordadas".
El Defensor del Pueblo también muestra su "preocupación" por los sistemas de notificación a las víctimas y ha pedido al Ministerio de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes que analice si los actuales "informan de forma efectiva y en tiempo real", ya que las víctimas tienen derecho a saber qué está pasando con su agresor para tomar medidas de autoprotección frente a las excarcelaciones.
Otro asunto que recoge el informe son los retrasos en los procesos judiciales de violencia de género que prolongan la situación de vulnerabilidad de las mujeres "y en muchos casos intensifican el conflicto o la violencia".
Esta situación "debilita" la confianza de las víctimas en el poder judicial como sistema de protección eficaz.
Formación en perspectiva de género
Además, la incertidumbre prolongada puede afectar a la salud mental de las víctimas y la Delegación de Gobierno contra la Violencia de Género ha alertado de que es habitual de que desarrollen ansiedad, depresión y estrés postraumático durante el proceso judicial.
En 2025 la institución ha vuelto a insistir en la importancia de la formación en perspectiva de género para la plantilla judicial y asegura que en los últimos cinco años, "solo un reducido número de miembros de la carrera judicial" ha cursado formación en violencia de género y violencia vicaria.
Según el documento, solo la mitad de los jueces destinados en juzgados con competencia exclusiva y la gran mayoría de los jueces en compartidas con conocimiento de violencia de género no han recibido formación en perspectiva de género.