Lyhanna niña asesinada Francia

A banner reads 'Lyhanna too much injustice' and 'dysfunction system of impunity' during a protest in front of the court house of Montpellier in Southern France, 08 June 2026. EFE/EPA/Guillaume Horcajuelo

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Cronología del caso Lyhanna, la niña de 11 años cuyo asesinato ha conmocionado a Francia y ha destapado fallos judiciales

Redacción Efeminista - 10 junio, 2026

El hallazgo, el pasado 4 de junio, del cuerpo de Lyhanna, una niña de 11 años que desapareció el 29 de mayo al salir del colegio en Fleurance (suroeste de Francia) tras subir al coche de Jérôme Barella, padre de una amiga suya, ha provocado una profunda conmoción en el país. El caso ha trascendido la dimensión del crimen después de que saliera a la luz que el sospechoso acumulaba varias denuncias por abusos sexuales a menores, una circunstancia que ha desencadenado una grave crisis política y judicial por los fallos en los mecanismos de protección de la infancia.

Como consecuencia, el Gobierno francés ha ordenado la revisión de unas 70.000 denuncias relacionadas con agresiones y abusos a menores, así como una auditoría interna para detectar posibles negligencias y depurar responsabilidades. Además, se estudian reformas destinadas a agilizar las investigaciones, reforzar la coordinación entre fiscalías, servicios sociales y fuerzas de seguridad y aumentar los recursos especializados en violencia sexual infantil. 

El origen del caso de Lyhanna se remonta al 29 de mayo de 2026, cuando Lyhanna desapareció a la salida de su colegio en Fleurance, en el departamento de Gers, en el suroeste de Francia. Según los investigadores, la niña fue vista por última vez subiéndose al coche de Jérôme Barella, de 41 años, padre de una amiga suya y conocido de la familia.

El origen de la desaparición

Desde ese momento se activó la búsqueda de la menor, en un caso que muy pronto dejó de ser una simple desaparición para convertirse en uno de los episodios que mayor conmoción han generado recientemente en Francia por sus derivadas judiciales, políticas y sociales.

Ese mismo día, a las pocas horas de la desaparición de la menor, Barella fue detenido. Aunque negó haber secuestrado a la niña, los investigadores detectaron numerosas contradicciones en su versión de los hechos, y con la información disponible, quedó bajo investigación por secuestro y privación de libertad e ingresó en prisión preventiva.

En ese momento, el foco estaba puesto en la desaparición y en la reconstrucción de los movimientos de la menor, pero en paralelo comenzaron a aflorar datos sobre el historial del sospechoso que cambiarían por completo la dimensión pública del caso.

EFE/EPA/Guillaume Horcajuelo

El 4 de junio encuentran el cuerpo de Lyhanna

El 4 de junio, seis días después de la desaparición, las autoridades localizaron un cuerpo en un silo de grano en desuso de una explotación agrícola situada cerca de Puycasquier, a unos 15 kilómetros del colegio de Lyhanna. Las informaciones publicadas señalaban además que se trataba de un lugar donde Barella había trabajado en el pasado.

Al día siguiente, el 5 de junio, la identificación formal mediante ADN confirmó que el cuerpo hallado era el de Lyhanna. Según los fragmentos disponibles, en ese momento aún no se habían hecho oficiales las causas de la muerte.

Ese mismo día, el presidente francés, Emmanuel Macron, admitió públicamente que el caso había revelado "fallos" y una "disfunción" de la justicia. Durante una visita oficial a Montenegro, reconoció que no se podía decir a la familia que todo había funcionado bien, porque no era cierto. Sus palabras marcaron un punto de inflexión político: el Elíseo asumía ya que el crimen no solo interpelaba a la investigación penal, sino también al funcionamiento del Estado.

También el 5 de junio, el ministro de Justicia, Gérald Darmanin, pidió disculpas "en nombre de la justicia" a la familia de la niña y al conjunto de los franceses. Afirmó que "el sistema judicial no protegió a Lyhanna" y habló de un "fallo masivo" en el seguimiento de las denuncias previas que pesaban sobre Barella.

Además, anunció posibles sanciones si se confirmaban negligencias o malas prácticas profesionales. A partir de ese momento, el caso dejó de leerse únicamente como el asesinato de una menor y pasó a ser también el símbolo de una cadena institucional que, según las propias autoridades, no reaccionó con la rapidez debida ante alertas previas.

Varias acusaciones por abusos sexuales o violación de menores contra Barella

Fue entonces cuando empezó a detallarse públicamente el historial de denuncias contra el principal sospechoso. Según las informaciones difundidas esos días, Barella había sido objeto de al menos cinco acusaciones por abusos sexuales o violación de menores, algunas archivadas y otras aún en curso.

La primera se remontaba a 2017, cuando la madre de una adolescente de 17 años denunció que su hija mantenía una relación con él, entonces de 32 años. La joven aseguró que la relación era consentida y la Fiscalía archivó el caso en 2018 al no apreciar infracción penal conforme a la legislación vigente.

Tres años después, se le atribuyeron "comportamientos inapropiados" con una estudiante del liceo Maréchal-Lannes, en Gers. No obstante, la Fiscalía de Auch no había hallado procedimiento judicial relacionado con ese episodio. Esa acusación salió a la luz a raíz de la desaparición de Lyhanna, cuando un responsable del centro informó a la gendarmería de que Barella había sido despedido del liceo por ese motivo mientras trabajaba allí como conserje.

Retrasos y falta de interrogatorios

En 2022 se presentó otra denuncia contra él por la violación de una niña de 7 años en el norte de Francia. De acuerdo con los fragmentos, el expediente tardó cerca de dos años en ser transferido entre jurisdicciones y terminó archivado por falta de pruebas suficientes.

Más adelante, ya en 2025 según las noticias publicadas en 2026, Barella fue objeto de otra querella por violaciones a una niña de 10 años ocurridas entre 2024 y 2025. La tramitación de ese caso sufrió retrasos importantes, pasó por varias fiscalías y, cuando Lyhanna desapareció, el sospechoso todavía no había sido interrogado en relación con esa denuncia.

A esas causas se sumó otra denuncia interpuesta el miércoles anterior a la desaparición de Lyhanna por la violación a una menor bajo tutela de los Servicios Sociales, según informó la fiscal de Auch. Esa denuncia había sido presentada por el padre de la menor. La acumulación de procedimientos, alertas y retrasos alimentó la indignación pública cuando se conoció que, pese a ese historial, Barella no había sido interrogado en algunos de esos expedientes antes de la desaparición y muerte de la niña.

Conmoción en toda Francia

El 7 de junio, la conmoción social se trasladó a las calles. En Fleurance se celebró una marcha blanca en memoria de Lyhanna a la que acudieron entre 5.000 y 6.000 personas, según las distintas informaciones.

Los padres de la menor encabezaron el homenaje junto al alcalde de la localidad, Grégory Bobbato. En un mensaje leído por una tía, la familia pidió perdón a la niña: "Lyhanna, perdón, perdón por lo que viviste. Te queremos tanto". El alcalde denunció que no se trataba solo de una suma de fallos individuales, sino de un "fallo social", y cargó contra la acumulación de denuncias archivadas por falta de pruebas suficientes en casos de violencia sexual contra menores.

Ese mismo 7 de junio, el ministro de Asuntos Exteriores, Jean-Noël Barrot, calificó lo ocurrido de "vergüenza", "fiasco" y "naufragio", y afirmó que el caso evidenciaba un "fallo grave" y una "enorme negligencia" por parte de las autoridades públicas.

Lyhanna niña asesinada Francia

EFE/EPA/Guillaume Horcajuelo

Revisión de unas 70.000 denuncias relacionadas con delitos contra menores

También ese día, Darmanin anunció una revisión exhaustiva de unas 70.000 denuncias relacionadas con delitos contra menores antes del 14 de julio y adelantó que haría público en quince días un informe de inspección sobre el caso, con identificación de responsables y posibles sanciones, incluida la eventual revocación de magistrados si se consideraba necesario.

El 8 de junio, Darmanin se reunió en París con todos los fiscales generales y prometió "toda la verdad" sobre unos fallos institucionales que calificó de "extremadamente graves". Rechazó dimitir y sostuvo que el Estado debía asumir sus responsabilidades cuando errores de este tipo desembocan en una tragedia.

Ordenó a los fiscales que elaboraran antes del 14 de julio un inventario exhaustivo de todas las denuncias en trámite por delitos o crímenes cometidos contra menores en las que las investigaciones no hubieran avanzado lo suficiente o en las que aún no se hubiera interrogado a los sospechosos.

Anunció además reuniones individuales con los fiscales generales antes del 31 de julio para evaluar carencias como falta de especialistas en psicología, recursos forenses, policía judicial o investigadores especializados.

Demanda al Estado por "falta grave"

Ese día también se registraron manifestaciones en más de dos centenares de puntos de Francia, ante tribunales, ayuntamientos y el propio Ministerio de Justicia.

El 9 de junio la madre de otra menor que había denunciado a Barella por violación anunció, a través de su abogado, una demanda contra el Estado francés por "falta grave". El letrado explicó que iniciaría una acción de responsabilidad por presunta negligencia grave y otra vía penal relacionada con la gestión del expediente.

El 9 de junio se informó de que el primer ministro, Sébastien Lecornu, iba a reunir a los ministros de Justicia, Interior, Educación y Sanidad para estudiar nuevas medidas destinadas a reforzar la protección de los menores y mejorar la respuesta frente a las violencias sexuales.