Ensayo de la Orquesta Filarmónica de Viena, dirigida por el italiano Riccardo Muti. EFE/Olatz Castrillo
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El Concierto de Año Nuevo de Viena ha incluido por primera vez una compositora
Por primera vez en sus 85 años de historia, la Filarmónica de Viena ha interpretado la pieza de una compositora, la austríaca Constanze Geiger (1835-1890), en su célebre Concierto de Año Nuevo.
Han sido algo menos de seis minutos que quedarán para la historia. Así de breve, pero importante, ha sido el 'Ferdinandus-Walzer', un vals compuesto por Geiger a los 12 años, estrenado en 1848 y que acaparó el protagonismo en el mediático recital dominado por la música alegre de la familia Strauss.
De esta forma, el concierto, dirigido por Riccardo Muti, incluyó una innovación, aunque tardía para muchos, a su habitual celebración de la tradición con sus optimistas y ligeros valses, polcas y galopes.
Geiger, hasta ahora poco conocida, robó el protagonismo de este concierto a la saga de los Strauss con una pieza que, según Muti, destaca por su gran calidad.
"No elegí este vals por ser obra de una mujer, sino por su valor artístico", afirmó Muti durante una rueda de prensa en Viena para presentar el evento.
Aunque el reconocido director italiano insistió en que ni él ni la Filarmónica se guiaron por cuestiones de género, es difícil no ver esta decisión como un intento por adecuar a los tiempos un concierto conocido por su conservadurismo.
Vals de Geiger
Según Muti, el vals de Geiger es "una pieza muy hermosa y con gran personalidad", lo que lo convierte en la principal novedad de la 85 edición del concierto, que se retransmitió en directo a casi 100 países desde la Sala Dorada del Musikverein.
Geiger, que además de compositora fue pianista y actriz, mantuvo cercanos lazos con la familia Strauss. El estreno mundial de su 'Ferdinandus Waltz' fue dirigido por Johann Strauss padre.
Pese a su precoz y enorme talento, Geiger abandonó casi por completo la creación después de casarse con un aristócrata a los 25 años y dar a luz a su único hijo.
La inclusión de la compositora en el recital de música clásica más seguido del planeta rompe una barrera en un concierto con -hasta ahora- nula presencia femenina, tanto en el podio como en el repertorio.
Apenas el 15 % de todos los integrantes de la orquesta son mujeres, que pudieron incorporarse a la Filarmónica sólo a partir de 1997.
Otro gran protagonista del concierto fue Riccardo Muti, quien, a sus 83 años, dirigió este concierto por séptima vez y se consolidó como el director vivo que más veces ha liderado el recital.
El maestro italiano mostró un vigor que desafía la edad, conduciendo con su habitual elegancia y una sensibilidad que realzó la esencia de esta música, descrita por él mismo como "melancólica y alegre".
El público y los filarmónicos mostraron una gran complicidad y cariño hacia el director italiano, que en su tradicional mensaje de año nuevo deseó "paz, fraternidad y amor".
El maestro italiano también dirigió a la Filarmónica en otro momento para el recuerdo, cuando en 2021 se subió al podio ante un patio de butacas vacío debido a las restricciones por la pandemia de covid.
El programa del concierto de Año Nuevo
El programa de 2025 también ha rendido homenaje a Johann Strauss hijo, una figura central de la música vienesa, con motivo del bicentenario de su nacimiento.
El concierto incluyó ocho composiciones del 'rey del vals', además del tradicional bis de 'El Danubio azul', así como piezas del resto de la saga, su padre y sus hermanos.
Austria celebrará con numerosos eventos los 200 años del nacimiento del compositor que ya en su época fue una especie de estrella pop con fama mundial.
La música de la familia Strauss "expresa melancolía y alegría", una combinación que "no es nada fácil" de interpretar de forma óptima, requiere lograr "un equilibrio especial", explicó Muti, opinando que ambos estados de ánimo son parte esencial "de la personalidad de Viena".
Mensaje de paz y belleza
Muti expresó, por otra parte, su deseo de enviar al mundo un "mensaje de paz y belleza" a través de esta música.
"Esperamos enviar un barco lleno de belleza y amor sobre las olas del Danubio azul", dijo. "Armonía, belleza y paz" es lo que necesita el mundo actual, añadió.
Según Muti, los políticos cometen "un error" cada vez que, al enfrentarse a situaciones económicas difíciles, lo primero que reducen son los presupuestos para la cultura.
"Nosotros, los músicos, lamentablemente somos sólo una pequeña parte del mundo. Lo que podemos contribuir a la paz, la belleza y la armonía es poco, pero muy importante. Necesitamos la música más que nunca porque es una medicina para el alma", afirmó el maestro.
"Podemos llevar un mensaje de paz desde Viena al mundo", insistió.