Ana Murillo, responsable de Mary Read, un espacio LGBTQ+ transfeminista que nació con la vocación de ser punto de encuentro para el colectivo. EFE/Ana María Márquez
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Los clubes de lectura, un espacio con amplia mayoría de mujeres que se aíslan de la vorágine madrileña
Leer ha dejado de ser un acto íntimo ligado a la soledad gracias a los clubes de lectura, espacios de conversación y reflexiones que están integrados en su amplia mayoría por mujeres que buscan lugares de encuentro en medio de la vorágine de la ciudad.
"Mujer, joven, universitaria y residente en una ciudad" es el perfil del lector en España que no se ha alterado en los últimos años, según el Barómetro de hábitos de lectura y compra de libros en España 2025, una tendencia que también se refleja en el auge de la lectura compartida a través de estos clubes.
La necesidad de crear nuevas relaciones, de hacer una pausa en el ritmo frenético de la ciudad y desconectar de las redes sociales, junto con el acceso a opciones culturales asequibles y la búsqueda de orientación ante la sobreproducción editorial, son algunos de los motivos que explican el crecimiento de estos encuentros, según varias librerías consultadas por EFE.
"Quieres hablar del libro que lees"
"Es el momento para mí y para conectar con lo que pienso", cuenta a EFE Natalia, asidua a clubes de lectura desde hace un par de años, donde ha encontrado un espacio para "sentirse cómoda y poder hablar sin filtro de las emociones" que le producen los libros.
En el barrio de Arganzuela de Madrid, la librería Altamarea organiza su propio club, 'Black to the book', y acoge otros tres —el colectivo Esperpento, Métrica Bordada y Club Propio— que, desde diferentes perspectivas literarias, conforman estos puntos de encuentro.
"La gente se ha cansado de leer sola en su casa. Al igual que vas al cine y quieres comentar las películas, también quieres hablar del libro que lees", explica a EFE Guilia, encargada de Altamarea, quien subraya el predominio femenino en estos espacios.
Para ella, está claro: la mayoría de las usuarias son mujeres ya que, además de ser las principales lectoras, están acostumbradas a ocupar espacios más reducidos que se convierten en un "refugio agradable e inclusivo" donde compartir ideas.
"Encontrarse y reconocerse en los libros"
Pérgamo, una de las librerías más antiguas de Madrid, que estuvo a punto de cerrar en 2021, es hoy otro de los referentes de estos encuentros literarios en la capital, donde clubes de lectura, talleres de escritura y vermús literarios dinamizan la vida cultural.
Uno de sus responsables, Pablo Cerezo, no duda de que existe un auge de estas iniciativas: "La gente necesita espacios para encontrarse, conversar y encontrar tranquilidad en un mundo cada vez más acelerado e hiperconectado", señala.
Cerezo también apunta a la mayor presencia femenina y considera que puede estar relacionada con una mayor disposición a compartir experiencias y emociones vinculadas a la lectura, un ámbito en el que, a su juicio, a los hombres "no se les ha educado" a participar.

Guilia, encargada de la librería y clubes de lectura de la librería Altamarea. EFE/Ana María Márquez
Christian ha participado en uno de los clubs de La Anónima en la que la que empezaron tres hombres a la vez y, después, lo abandonaron quedándose él solo: "No sé si era porque todas las lecturas eran de autoras mujeres, pero también me da la sensación de que pueda ser una distorsión del feminismo que está generando la extrema derecha a los hombres", afirma a EFE.
En el centro de la capital se encuentra Mary Read, un espacio LGBTQ+ transfeminista que nació con la vocación de ser punto de encuentro para el colectivo y que también ha experimentado un aumento de la demanda, según explica una de sus responsables, Ana Murillo.
El establecimiento cuenta con ocho clubes de lectura, todos completos y con lista de espera. Desde su perspectiva, con una mayoría de usuarias lesbianas y bisexuales, Murillo considera que existe una "necesidad de encontrarse y reconocerse en los libros para sentirse identificadas".
Clubs de lectura también en bibliotecas públicas
Las bibliotecas municipales de Madrid han acogido un total de 1667 clubes de lectura durante el año pasado, espacios a los que acudieron 16.514 participantes.
Y en concreto, en el 'Club de los gatos' —que se realiza de forma online— participaron 2.050, según datos trasladados a EFE por el Consistorio.
En el caso de las gestionadas por la Comunidad de Madrid, han indicado que han experimentado un aumento del 41 % de la presencia en estos encuentros desde 2019 (pandemia del coronavirus) a 2025, con un total de 15.026 personas participantes.
La experiencia de la lectura compartida han convertido las librerías no solo en un espacio de venta de libros sino de lugares de reunión donde compartir la pasión por la lectura, reconectar y crear nuevos vínculos. Calma analógica dentro de la sobreconexión digital.