«Dios es mujer y se llama Petrunya», la lucha contra un ritual patriarcal

Carmen Sigüenza - 27 enero, 2020

«Dios es mujer y se llama Petrunya», dirigida por la cineasta de Macedonia del Norte Teona Strugar Mitevska, es un filme basado en hechos reales, que recientemente ha ganado el Premio Lux de Cine del Parlamento Europeo. La película muestra el valor y el coraje, casi sin ser consciente de ello, de una joven que en 2004 plantó cara al machismo y a las convenciones sociales, al reclamar la cruz que había conseguido al participar en un actividad ritual, en Stip un pequeño pueblo de Macedonia, reservada en exclusiva a los hombres, por tradición.

La película tuvo su premiere en la Sección Oficial del Festival de Berlín donde ganó el Premio del Jurado Ecuménico. En España se presentó en el Festival de Sevilla donde se alzó con el premio "Women in Focus" de la Asociación Andaluza de Mujeres de los Medios Audiovisuales (AAMMA) a la Mejor Película de la Sección Oficial. También en Sevilla «Dios es mujer y se llama Petrunya» ganó el premio a la Mejor Actriz Protagonista para la debutante Zorica Nusheva. Ahora está en los cines de toda España desde el 24 de enero.

Petrunya se enfrenta a un ritual patriarcal

En Stip, cada mes de enero para celebrar la Epifanía en la tradición ortodoxa, un sacerdote local arroja una cruz de madera al río en una ceremonia en la que cientos de hombres se lanzan al agua para conseguirla. Quien se haga con ella tendrá garantizada la buena suerte durante todo el año. Pero esta vez la cruz la ha cogido Petrunya. El resto de competidores están furiosos: ¿cómo se atreve una mujer a participar en este ritual tradicionalmente masculino? La tormenta estalla, pero Petrunya se mantiene firme y no está dispuesta a devolver la cruz, con lo que ello conlleva.

Petrunya machismo

Fotografía de «Dios es mujer y se llama Petrunya», de Teona Strugar. Imagen facilitada por Karma Films

 

«Soy una mujer, soy macedonia y soy europea. Creo firmemente en que el futuro de Europa debe ser en solidaridad, con inclusión y no exclusión», señaló Teona Strugar al recoger el premio en el Parlamento Europeo.