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Imagen de la obra "Los cielos están cosidos" de la artista Carmen Calvo, que representa a las mujeres anuladas, manipuladas o víctimas de injusticias. EFE

El triple riesgo de la violencia machista: maternidad, lugar de residencia y silencio

EFE | Madrid - 26 septiembre, 2019

El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ha alertado de que las víctimas de violencia machista del ámbito rural están más desprotegidas que en las ciudades. El 70 % de los asesinatos machistas cometidos entre 2016 y 2018 tuvo lugar en poblaciones de menos de 100.000 habitantes.

Junto al lugar de residencia, el informe del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género del CGPJ, hecho público este miércoles, revela que la maternidad es otro de los factores que hacen más vulnerables a las víctimas.

El 43 % de las víctimas mortales del periodo 2016, 2017 y 2018 tenía hijos menores -102 niños quedaron huérfanos en ese tiempo- y tres de cada cuatro eran madres.

Proteger a sus hijos

«La maternidad -junto con la pobreza, la dependencia económica o por discapacidad y el embarazo- es un factor que hace más vulnerables a las mujeres víctimas de la violencia machista y que guarda relación con el elevado porcentaje de casos sin denuncia previa: el miedo atenaza a la víctima, que no denuncia para proteger a sus hijos», ha lamentado el Observatorio.

El silencio es también un factor de riesgo, por lo que se insta tanto a las víctimas como al conjunto de la sociedad -las denuncias del entorno son sólo de entre el 5 y el 7 % del total- a denunciar, el paso previo para que la administración las proteja.

Según ell informe del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género del CGPJ, en el trienio 2016-2018 fueron asesinadas en España por sus parejas o ex parejas 151 mujeres, un 11,2 % menos que entre 2013 y 2015.

En este informe estadístico, el Poder Judicial alerta de que casi el 70 % de los crímenes perpetrados durante esos tres años tuvo lugar en poblaciones pequeñas, lo que «implica que las mujeres están más desprotegidas en el ámbito rural y que, por tanto, sería necesario redoblar los esfuerzos en estas zonas dotándolas de recursos de prevención así como de servicios de asistencia y protección».

El perfil: española y con una edad media de 43 años

En el citado trienio, la edad media de las víctimas mortales fue de 43,5 años y en más de la mitad de los asesinatos los agresores acabaron con la vida de mujeres de entre 26 y 45 años.

El 64,2 % eran españolas y el 38,5 % extranjeras, lo que «pone de manifiesto la vulnerabilidad» de este colectivo. La mayoría de las víctimas extranjeras procedía de Marruecos, Rumanía, Ecuador, Bolivia y República Dominicana.

En cuanto al agresor, tenía una edad media de 48,2 años, cinco más que el promedio de las mujeres asesinadas y el 65,8 % de los victimarios era de nacionalidad española.

Tras el asesinato, el 22,5 % de los victimarios se suicidó -la edad media de los suicidas fue 49,7 años, siete de cada diez eran españoles y la mitad estaban casados con la víctima-, el 13,2 % lo intentó, el 47 % fue detenido, el 16,6 % se entregó y el 0,7 % huyó.

En más del 80 % de los casos, asesino y víctima compartían nacionalidad. Además, casi el 65 % de las asesinadas compartía domicilio con su agresor y el 45,7 % estaba o había estado casada con él.

Es precisamente el domicilio el lugar en el que más se cometen los feminicidios (el 81 % de los casos), seguido de la vía pública y el vehículo (6 % en ambos casos) y el espacio de trabajo (2 %).

Domingos y lunes son los días en que más asesinatos tuvieron lugar entre 2016 y 2018, siendo julio el mes con más feminicidios, si bien el CGPJ ha recordado que «todos los meses entrañan riesgo».

Por último, el Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género ha incidido en la necesidad de visibilizar también los asesinatos de mujeres cometidos por hombres fuera del ámbito de la pareja, como ordena el Convenio de Estambul, y ha anunciado que ya elabora estudios a partir de sentencias firmadas en este tipo de feminicidios.