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Una doctora realiza un examen de vista a una paciente. EFE/Zipi

La brecha de género en salud representa 9.000 millones de euros al año

Pilar Gonzalez Moreno - 2 diciembre, 2018

La brecha de género que se registra en España en el ámbito de la salud representa al menos 9.000 millones de euros al año, lo que supone el 0,8% del PIB, según el primer informe de la plataforma ClosinGap, impulsada para generar conocimiento y prácticas que promuevan la igualdad de oportunidades.

España se encuentra en el puesto 24 dentro de los 144 países estudiados por el Foro Económico Mundial, que estima que nuestro país ha sido capaz de cerrar cerca de un 75% de su brecha de género.

La baja tasa de natalidad y sus consecuencias

A pesar de ello, aún son muchas las desigualdades que persisten entre hombres y mujeres, desigualdades que inciden por ejemplo en la baja tasa de natalidad.

El estudio, primero de los que se hacen desde Closing Gap, señala que aunque la fertilidad está asociada biológicamente a la condición de mujer, el ejercicio de la maternidad está condicionado por el contexto económico y social, y los efectos de dicho ejercicio repercuten, a su vez, en la salud demográfica y económica del país.

Desde 1975, la tasa bruta de natalidad ha caído en España 2,5 veces, y la tasa global de fecundidad lo ha hecho en más de 2 veces. En 2017, los nacimientos representan el 58% de los registrados en 1975 y la edad media de nacimiento del primer hijo ha aumentado seis años, hasta los 31.

Si se aplica a España la variación de la tasa de natalidad promedio de los países del entorno desde 1984, se puede concluir que en 2016 podía haber habido 47,7 millones de habitantes en el país, 1,2 millones más de los que son en la actualidad.

Estos datos llevan a concluir que el crecimiento que pierde España por su menor tasa de natalidad sería de 31.003 millones de euros, un 2,8 % del PIB observado en 2016.

El 59% de quienes cuidan a personas mayores son mujeres

El informe pone además de manifiesto que el deterioro de la salud reduce la capacidad de generación de ingresos, produce costes directos, indirectos e intangibles, repercute en la salud demográfica y económica del país, en la calidad del capital humano, en la productividad y limita el potencial de crecimiento tanto personal como del conjunto de la economía.

Por ejemplo, y en relación a los 4,3 millones de personas que declaran hacerse cargo de los cuidados de personas mayores, el 59% son mujeres (64% en el caso de dependientes) y dedican a este fin el 62% de las horas totales declaradas, 1.800 millones al año.

Se trata, refiere el estudio, de una dedicación no profesional, que de formalizarse, «equivaldría a más de 977.000 empleos anuales a jornada completa».

Según la fuente, el potencial económico de esta mayor dedicación al cuidado que llevan a cabo las mujeres asciende a 7.812 millones de euros al año. Estos cuidados incrementan además la posibilidad de padecer mayor ansiedad y/o depresión.

Y la incidencia de depresión y ansiedad en el PIB por la vía de la incapacidad temporal es, en consecuencia, 345 millones de euros mayor en las mujeres que en los hombres, lo que representa un 0,03% del Producto Interior Bruto.

Sesgos de género en la salud

Los sesgos inconscientes de género en la salud se dan en dos ámbitos: la universalización de diagnósticos y terapias por extrapolación de resultados obtenidos con sujetos hombre, y el tratamiento diferencial basado en creencias y/o estereotipos.

En este sentido, en el ámbito de los diagnósticos se identifican en mayor medida los problemas de salud relacionados con las enfermedades cardiovasculares en hombres que en mujeres, a pesar de que las causas de fallecimiento en mujeres están más relacionadas con éstas que en el caso de los hombres.

El estudio apunta que este menor diagnóstico podría deberse a que «las mujeres pueden presentar una sintomatología diferente a la de los hombres ante un infarto agudo de miocardio, así como una menor percepción del riesgo a sufrirlo».

En el ámbito de los tratamientos llama también la atención que por cada diagnóstico de infarto agudo de miocardio se realiza un mayor número de procedimientos en hombres que en mujeres.

Por ejemplo, por cada 100 hombres diagnosticados se realizan 80,9 cateterismos y arteriografías coronarias, frente a 65,1 en mujeres.

En enfermedades cerebrovasculares agudas, las resonancias magnéticas realizadas en hombres diagnosticados superan en cinco puntos a las realizadas en mujeres diagnosticadas

Cuatro años más, pero con peor salud

Otro dato analizado es el relativo a la longevidad y, si bien las mujeres viven más, su salud a partir de una edad es peor, y ello también repercute negativamente en, por ejemplo, el gasto farmacéutico.

Si las mujeres pudieran vivir en mejores circunstancias esos cuatro años, el ahorro potencial sería de 8.945 millones de euros, lo que supone cerca de casi 1 punto del PIB (0,8%). El informe de Closing Gap determina que esta cantidad es, además, el 70% de la factura farmacéutica.

Closing Gap es una iniciativa de ocho empresas (Merck, MAPFRE, Vodafone, Repsol, Melia Hoteles, L´Oreal, Mahou San Miguel y BMW) que busca analizar el coste de oportunidad que tiene para la economía española la persistencia de desigualdades de género en ámbitos como la salud, la conciliación, las pensiones, el uso del tiempo libre, el consumo, el turismo, la movilidad o la digitalización.