Foto de mujeres en un hospital de Brasil. EFE/ Marcelo Sayão
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Brasil demanda a la empresa cárnica MBRF por abortos vinculados a condiciones laborales
El Ministerio Público del Trabajo (MPT) de Brasil ha interpuesto una acción civil contra la empresa cárnica MBRF, tras detectar abortos espontáneos relacionados con las condiciones de trabajo en una planta frigorífica.
Según el comunicado, el frigorífico en cuestión, ubicado en el interior del estado brasileño de Mato Grosso, en la región centro oeste del país, ejerce un "patrón sistemático de negligencia hacia la salud de las mujeres embarazadas", con exposición a niveles de ruido que superan en 13 decibelios el máximo legal.
Los investigadores indican que la exposición al ruido por encima de los límites legales durante el embarazo puede causar estrés en la madre, aumentando la frecuencia cardíaca y afectando el desarrollo auditivo del feto.
Además, está asociado a nacimientos prematuros, bajo peso del bebé al nacer, hipertensión gestacional, preeclampsia y depresión perinatal.
144 casos de aborto o amenaza de aborto
La acción nace a partir de la denuncia de una trabajadora embarazada de la empresa, que alega no haber recibido atención médica durante su turno tras haber avisado que se sentía mal, y luego dio a luz a sus gemelas en una banca de una parada de autobús dentro de la planta empacadora de carne.
El MPT ha destacado que el caso de la funcionaria, que resultó en el fallecimiento de los bebés, "no es un hecho aislado", ya que decenas de empleadas de la multinacional, que nació de la fusión entre las cárnicas Marfrig y BRF, sufrieron pérdidas gestacionales mientras desempeñaban sus labores en la unidad.
Un informe del organismo basado en registros de las empresa enumera 144 casos de aborto o amenaza de aborto, que afectaron a 116 trabajadoras; 113 casos de parto prematuro, relacionados a 94 empleadas; y 71 certificados médicos relacionados o agravados por la exposición a ruido intenso.
En la investigación, el MPT ha revelado que solo tres de las decenas de mujeres embarazadas de la unidad trabajaban en áreas con niveles de ruido inferiores al límite permitido.
La empresa niega las acusaciones
Es por esto que el organismo le pide a la Justicia que condene a MBRF al pago de una indemnización por daños morales colectivos de 20 millones de reales (unos cuatro millones de dólares o tres millones de euros), y que obligue a la empresa a retirar a las trabajadoras embarazadas de los sectores con riesgos incompatibles con la gestación.
Además, pide que se implementen controles médicos ocupacionales específicos para las embarazadas.
En una nota enviada a EFE, MBRF ha refutado las acusaciones y ha asegurado cumplir "rigurosamente la legislación vigente".
La compañía ha informado que garantiza la seguridad de sus colaboradores mediante el uso de equipos de protección individual certificados, los cuales reducen el ruido externo entre 15 y 29 decibeles.
Asimismo, la empresa ha aclarado que ninguno de los certificados médicos presentados en el periodo evaluado correlaciona las actividades laborales con las complicaciones alegadas.
Y ha destacado que cuenta con un programa estructurado de acompañamiento a gestantes que incluye soporte médico y adecuación de funciones según la etapa del embarazo, iniciativa que ha atendido a más de 13.000 colaboradoras desde 2017.