Beatriz Miguel

Foto de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT).

Beatriz Miguel, primera mujer en dirigir una universidad politécnica española

EFE | Murcia - 22 julio, 2020

A partir del próximo 28 de julio, Beatriz Miguel se convertirá en la rectora de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT), tras haber obtenido el 77,5 por ciento de los votos durante las elecciones celebradas hace unas semanas y se convertirá en la primera mujer que dirigirá una universidad politécnica española

Miguel llega en un momento clave para el sistema universitario después de que la pandemia del coronavirus haya obligado a impartir las clases de manera virtual.

Clases virtuales, un riesgo para la educación

En su opinión, la docencia «online «es un «riesgo muy importante» para las universidades presenciales porque dificulta la captación de alumnos y favorece la fuga de matrículas, además de mermar la calidad de los estudios que requieren del contacto con el profesor, en especial los técnicos.

En una entrevista con EFE, la catedrática del departamento de Ingeniería Química y Ambiental de la UPCT opina que el sistema universitario español no está planteado para ser virtual y que el confinamiento impuesto por la pandemia obligó a acometer de urgencia cambios en los métodos de enseñanza para los que no estaban preparados alumnos ni profesores.

El retorno a las aulas

Una vez finalizado el curso académico 2019-2020, el regreso en septiembre a la Politécnica de Cartagena será presencial, dice la nueva rectora, si bien se trabaja estos meses previos bajo la premisa de la «flexibilidad» que recomienda la CRUE para afrontar con éxito «cualquier eventualidad que pudiera surgir» ante un empeoramiento de la crisis sanitaria de la Covid 19.

«Se plantea un inicio de curso difícil porque se nos pide que estemos listos para poder cambiar de escenario en cualquier momento», explica Beatriz Miguel en relación a un eventual nuevo confinamiento.

Si bien reconoce que la experiencia pasada, que obligó a desarrollar el segundo cuatrimestre universitario en red, hace que se plantee esa posibilidad con menos incertidumbre y preocupación que el pasado marzo.

También cree que las autoridades educativas no son del todo conscientes del «problema que se nos viene encima» con la enseñanza a distancia porque, en su opinión, la «gran ventaja de las universidades presenciales es el trato cercano al alumno, el tenerlo cerca, en un laboratorio o un aula».

Educación virtual como complemento

Es de la opinión de que las enseñanzas virtuales deben ser un complemento a las convencionales, nunca la solución y, a la pregunta de cómo aprovechar lo aprendido en esta crisis, alude a la adaptación «más o menos atropellada» que hicieron los profesores con la pandemia y de la que ahora se puede sacar provecho a través de herramientas digitales como vídeos de apoyo para temarios complejos o sesiones de refuerzo en «streaming».

«Hay que tener en cuenta que somos presenciales y esa es nuestra gran ventaja», insiste, antes de preguntarse por el futuro del sistema universitario si se promueve la educación a distancia y un alumno se enfrenta al dilema de desplazarse a una nueva ciudad o «estudiar sentado en la silla de casa» y a kilómetros de distancia. «Y eso sin hablar ya de los que dominan otra lengua y se matriculan fuera» de España, reflexiona.

Solo un 20% de mujeres en las politécnicas

Beatriz Miguel (Madrid, 1965) es mentora de chicas jóvenes en programas preuniversitarios para promover su acceso a estudios tecnológicos y científicos, y lamenta la escasa presencia femenina en las aulas de las politécnicas españolas, de alrededor del 20 por ciento.

«En las universidades estamos reproduciendo las tareas de casa a nivel social porque son mayoría en ramas de educación y salud, y con eso estamos diciendo que las mujeres se forman para educar y cuidar«, concluye.