compromiso político

La cantante israelí Noa, en las jornadas literarias Albert Camus en Menorca. EFE/ David Arquimbau Sintes

Las artistas Noa, María Pagés y Najat El Hachmi apuestan por el arte como compromiso político

EFE | Sant Lluís (Menorca) - 28 junio, 2021

Además de ser artistas, la cantante israelí Noa, la bailaora flamenca María Pagés y la escritora hispano marroquí Najat El Hachmi comparten su manera de vivir el arte como una forma de compromiso político, por ello apuestan por la militancia y el diálogo para acabar con la violencia y las desigualdades sociales.

Así lo han explicado las tres artistas durante las III Trobades Albert Camus que se han celebrado entre el 18 y 20 de junio en Sant Lluis, localidad menorquina de la que era originaria la abuela del intelectual francés y que en esta tercera edición están dedicadas al diálogo en el Mediterráneo.

Noa, una artista «polémica» y «política»

Achinoam Nin, conocida como Noa, compositora y activista israelí de raíces judías yemenitas, ha pagado «un precio muy alto por este compromiso político», según ha relatado. Pero ella insiste en ser una artista «polémica» y «política» y reivindicar que se hable en Israel de «opresión» y «ocupación».

«No es fácil ser israelí en estos momentos», ha reconocido previamente la cantante Noa (Tel Aviv, Israel, 1969) en un encuentro con periodistas en el que ha querido dejar un mensaje claro: «la violencia debe parar y esto está fuera de discusión. No tiene justificación ni por el lado israelí ni por el palestino».

El diálogo es para Noa lo más importante de la vida y considera que la única forma de «emerger» del ciclo de violencia entre Israel y Palestina es «empezar a escuchar» y dialogar.

Israel y Palestina tienen su narrativa y su historia y el gran problema es que «no escuchamos la historia del otro». Y la única forma de emerger es «escuchar la historia del otro y empezar a hablar. Cuando hay diálogo, hay compromiso».

Noa ha explicado que en su país han llegado a pedir que le quiten la nacionalidad: «me han boicoteado, pero yo no voy a romper mi pasaporte pero quiero luchar por la paz. Hay que levantar una voz muy fuerte, usar las redes sociales», ha recalcado la cantante, que se ha mostrado optimista porque cree que cada vez hay más personas que saben que no hay otra opción.

Najat El Hachmi, escritura con compromiso político

La escritora hispano marroquí Najat El Hachmi (Nador, Marruecos, 1979), ganadora del Premio Nadal 2021 por su novela «El lunes nos querrán», ha recordado cómo decidió «no dar la espalda» a la realidad, porque era la suya.

«Hay creadores que se pueden permitir el lujo de no adquirir un compromiso político, pero ese no es mi caso. Mi realidad me empujó directamente a una escritura que reflejara el sufrimiento en las vidas de unas personas que nunca son protagonistas de las novelas».

En «El lunes nos querrán», Najat El Hachmi narra la amistad entre dos mujeres jóvenes, hijas de la inmigración marroquí, en los años previos a la crisis y refleja las dificultades que afrontan al vivir en un barrio de mayoría inmigrante y segregado urbanísticamente, en el que la emancipación e independencia de la mujer es fuertemente cuestionada.

«Hay una invisibilización de una parte muy importante de los habitantes de este mundo», ha indicado la escritora, que ha defendido que los creadores artísticos no pueden dar la espalda a la realidad y tienen la responsabilidad «de generar un discurso alternativo y ocuparse de esa realidad».

Como mujer, ha indicado, le «toca» escribir «para demostrar que lo que escribe una mujer es tan universal como lo que escribe un hombre». Y como escritora que nació en un pueblo del norte de Marruecos, «elijo representar esa realidad que nunca ha sido representada, no por hacerle justicia sino porque hay tanta vida en ese pueblecito como en cualquier otra parte».

«El arte es una responsabilidad ética»

La bailaora María Pagés (Sevilla, 1963) ha recordado cómo ella comenzó a bailar porque le hacía feliz pero que, conforme fue creciendo como artista, comprobó que no lo hacía por ella msima ya que el arte sirve para generar una relación con el espectador.

«El arte es una responsabilidad ética también», ha señalado Pagés, para quien «artistas y espectadores forman parte de la obra» por lo que reivindicar «este diálogo es reivindicar las artes como herramientas de compromiso«.

Entre las artes, ha opinado, la danza es la «hermana más pobre, quizá porque hay mayoría de mujeres, discriminada porque es más femenina«, ha opinado Pagés, pionera en el entendimiento de la danza flamenca como una expresión cultural contemporánea.

«El baile une y rompe fronteras. El arte ayuda a vivir, la danza ayuda a vivir», ha finalizado la bailaora.