Ana Torroja: «La mujer tiene más capacidad de sacrificio que el hombre»

Javier Herrero | Madrid - 6 marzo, 2019

Ana Torroja (Madrid, 1959), vocalista del grupo Mecano durante la década de los ochenta y principios de los noventa, cuando emprendió su carrera en solitario, no recuerda haber tenido que sortear grandes obstáculos por ser mujer.

La cantante no cree en las etiquetas pero sí en la igualdad de derechos y obligaciones, y opina que la igualdad debería ser algo natural pero, consciente de que no es así, pide que se «abran las puertas en las mismas condiciones» para todos.

Cuatro décadas después del inicio de su carrera musical y ante el próximo 8M explica, en una conversación con Efe, su punto de vista como mujer y artista.

PREGUNTA: ¿Se considera feminista?

RESPUESTA: Los términos o etiquetas no me gustan. Hay una desigualdad biológica evidente, pero creo en la igualdad de derechos y de deberes. Eso debería ser natural y que no hubiese etiquetas de ser feminista o no. No debería ser noticia que la presidenta de un país sea mujer. Creo en la naturalidad de las cosas.

Ana Torroja

Ana Torroja, exvocalista de Mecano. EFE/Mario Ruiz

P: ¿Se ha encontrado con algún obstáculo por ser mujer?

R: Si lo ha habido, lo he saltado sin darme cuenta de que estaba ahí. A pesar de ser mujer, no sé si por mi físico o por mi estética andrógina en su momento, con el músculo y el pelo corto, siempre he pensado que daba miedo a los hombres. Nunca tuve ningún problema.

P: Díganos dos medidas que deberían implantarse para caminar hacia la igualdad.

R: Las capacidades de ambos en el trabajo son prácticamente iguales; quizá la mujer tiene más capacidad de sacrificio que el hombre y (lo que hay que hacer) es abrir la puerta con las mismas condiciones en cualquier trabajo y edad. Yo me siento fuerte para cualquier cosa.

P: ¿Cómo sobrelleva participar de un mundo, el del pop, que parece exigir a sus artistas que sean eternamente jóvenes?

R: Hay que ser consecuente contigo mismo, con tu edad, con tus decisiones y con tu envejecimiento físico. Ser honesto hace que los demás te vean como una persona más con una profesión peculiar. Yo no hago nada. Es verdad que a veces me miro al espejo y que me doy cuenta de lo que se ha descolgado, pero digo: «Pues que se descuelgue». No creo que haya nada con lo que me sienta ridícula.