Ana Santos: «El Día de las Escritoras es una forma de hacer justicia a muchas mujeres»

Cristina Bazán | Madrid - 19 octubre, 2020

La Biblioteca Nacional de España celebra este 19 de octubre la quinta edición del Día de las Escritoras, una fecha que para su directora, Ana Santos, es una forma de hacer justicia a esas mujeres que nunca fueron reconocidas como «escritoras de primera línea».

«Es un día importante porque no solamente se vuelve a leer y se recuerda a mujeres que en muchos casos, en su momento o incluso ahora, no fueron reconocidas como escritoras de primera línea, sino porque, además, es una manera de hacer justicia a todas estas mujeres, pues ahora llegan a más personas. Muchas librerías dedican sus escaparates ese día a obras escritas por mujeres», señala Santos en una entrevista con Efeminista.

El evento, que comenzará el lunes 19 a  las siete de la tarde, estará comisariado por la escritora y periodista Elvira Lindo, quien ha elegido el tema ‘El esfuerzo cotidiano de las mujeres’, en torno al cual gira la selección de los textos y las autoras. Además podrá verse en streaming por Youtube desde cualquier parte del mundo.

El Día de las Escritoras

Pregunta: ¿Cómo se realiza esta quinta edición en medio de esta pandemia?

Respuesta: Pues va a ser una edición distinta  a la de años anteriores porque por motivos sanitarios no podemos tener el aforo habitual. Es un acto que además siempre tiene mucho éxito, vienen muchas personas y este año no las vamos a poder recibir aquí en la Biblioteca Nacional de España.

Pero bueno, lo vamos a hacer en línea. Va a haber testimonios presenciales, es decir, unas pocas personas vamos a estar en el salón de actos, pero las lecturas están grabadas y a las personas que van a leer a las autoras, a las escritoras, las vamos a tener en pantalla. Además la actividad se va a retransmitir en línea, lo que va a permitir que esté disponible para muchísimas personas en cualquier lugar del mundo.

P: Elvira Lindo va a ser la comisaria este año…

R: Sí, efectivamente Elvira Lindo es la comisaria. Ha seleccionado a escritoras como Teresa de Jesús hasta la edad contemporánea, que con sus textos han demostrado que hace falta un esfuerzo cotidiano para poder seguir adelante, especialmente siendo mujer. Nos han dejado esta palabra escrita que muestra su lucha en su momento. Y bueno, se van a leer veinte textos de sor Juana Inés de la Cruz, Rosalía de Castro, Emilia Pardo Bazán, entre otras. 

Son 20 escritoras leídas por 20 personas entre las que habrá actrices, actores e ilustradoras, en fin, personajes del mundo de la cultura y empresarias.  Una variedad de voces que van a poner voz a lo que ellas nos dejaron.

P:  ¿Qué actividades adicionales se van a realizar?

R: A este programa se han sumado muchas instituciones de dentro y de fuera de España. Ahora mismo tenemos inscritas más de 180 instituciones diferentes, algunas de países iberoamericanos que están participando a través de Abinia, la Red de Bibliotecas Nacionales e Iberoamericanas, y van a leer a la vez a las escritoras. Cada institución va a elegir a sus escritoras.

Esto también se está haciendo en colegios,  en institutos, en centros culturales, en clubs de lectura. Participan también los libreros. Es muy bonito ver cómo esto se ha extendido y se ha acogido por muchos sectores dedicados al mundo del libro y de las bibliotecas.

La importancia de la visibilización

P: ¿Qué importancia tiene el lema del Día de las Escritoras en medio de pandemia en la que la responsabilidad de cuidados sigue recayendo sobre las mujeres?

R: Yo creo que el esfuerzo es enorme para todos. Hombres y mujeres, todos. Pero sin duda para las mujeres mucho más. Porque todavía este ámbito del hogar, de la casa donde ahora todos nos refugiamos, sigue siendo un ámbito mucho más femenino que masculino, desgraciadamente. Con lo cual, evidentemente el esfuerzo que ahora mismo las mujeres están haciendo es mayor.

P:  ¿Y cómo ha visto el avance de la visibilización de las mujeres escritoras a lo largo de estos años?

R: En los últimos años ha habido un avance muy importante, no solamente porque se han traducido y se traducen cada vez más obras de autoras que no son españolas, que han escrito fuera, sino que cada vez hay más edición y reedición de estas obras. También hay mujeres escritoras de primera, de primerísima línea, a las que ahora, ya de una manera más cómoda, más confortable, se las reconoce como auténticas superventas. Hay muchas y muy buenas mujeres escritoras ahora mismo.

P: ¿Cree que esta visibilización puede contribuir a crear referentes?

R: Sí, es fundamental para las niñas y las jóvenes que sientan esta vocación. Una vocación es una apuesta, una apuesta de riesgo y de futuro siempre. Y muchas veces produce temor porque no se sabe si esto va a poder ser un medio de vida, si realmente merece la pena. Entonces necesitan referentes, necesitan saber que se puede hacer y, desde luego, que la sociedad reconozca como tal a mujeres escritoras. Es importante que se vea, que lo vean, sobre todo niñas y jóvenes.

La reinvención de la Biblioteca Nacional

P: ¿Cómo ha tenido que reinventarse la Biblioteca para para seguir viviendo en medio de esta pandemia?

R: Ha sido un cambio bastante significativo en nuestros servicios y nuestras actividades presenciales. Por una parte, la consulta en sala, el acceso a las salas de lectura y a la sala de investigadores se tiene que hacer con cita previa y con la selección previa del libro y, por supuesto, con todas las medidas de prevención sanitarias que tenemos, al igual que los aforos de la actividad cultural. Esto ha reducido sustancialmente el número de personas que vienen a la Biblioteca Nacional para cualquier actividad, pero siguen viniendo. Seguimos inaugurando exposiciones.

Hay actividades todas las semanas y lo que hemos notado especialmente durante la pandemia es un crecimiento muy importante y además sostenido del uso de los servicios digitales, del acceso a nuestras plataformas, a las bases de datos, a la Biblioteca Digital Hispánica, a las herramientas derivadas, a la reutilización de contenidos digitales. Estamos contentos porque sabemos que este trabajo que se hace desde aquí tiene una utilidad dentro y fuera de la Biblioteca.

P: ¿Qué retos se han planteado para el futuro?

R: Nosotros iniciamos esta estrategia digital hace ya años y empezamos con la digitalización de las colecciones y ha sido algo básico para nosotros. Hemos impulsado esta línea siempre en todo lo que hemos podido. Lo que ahora estamos viendo es que además del uso habitual, que es el acceso y la recuperación de los textos digitalizados, se está generando una reutilización de esos contenidos y de esos datos que están en abierto y que son reutilizables para todos. Se aprovechan incluso con otros fines, con fines docentes.

Hemos desarrollado una herramienta que bajo el nombre ‘Biblioteca Nacional Escolar‘ proporciona recursos de enseñanza a los docentes, que da clases en enseñanzas medias. Enseñamos a cocinar y mostramos recetas de cocina tradicionales a través de ejemplares emblemáticos y valiosos de la Biblioteca Nacional. Hemos abierto espacios de colaboración que bajo el nombre ‘Comunidad Biblioteca Nacional’ nos ayudan a compartir conocimiento.

Es un mundo que ahora mismo se está iniciando, que sin duda no tiene vuelta atrás y que va a poder extenderse casi todo lo que nuestra imaginación nos dé a la hora de poder aprender y poder descubrir y por lo tanto, poder disfrutar con el inmenso valor que se conserva en la Biblioteca Nacional.