Amelia Earhart

Amelia Earhart, pionera de la aviación. Foto cedida por National Geographic.

Un documental arroja luz sobre Amelia Earhart, la mujer pájaro

Carmen Sigüenza - 5 noviembre, 2019

Amelia Earhart fue una mujer pájaro, una pionera de la aviación valiente y arriesgada, una luchadora por la igualdad que recorrió el mundo volando.

Una pasión que le costó la vida. Fue la primera mujer en cruzar el Atlántico en solitario en 1932 y cinco años después, en 1937, emprendió su última misión: intentar dar la vuelta al mundo siguiendo la línea del ecuador. Earhart desapareció en el Pacífico junto con su copiloto sin dejar rastro, un misterio que alimentó leyendas y teorías.

Ahora Robert Ballard, oceanógrafo y explorador famoso por haber encontrado el Titanic en 1985, se ha embarcado en la búsqueda de la  misteriosa desaparición de la aviadora. Una investigación que ha quedado plasmada en el documental,»En busca de Amelia», que ha estrenado National Geographic este 3 de noviembre.

El documental sigue sus huellas

La investigación sigue la pista de Amelia Earhart, nacida el 24 de julio en Archison, Kansas (Estados Unidos), busca indicios en tierra, siguiendo pistas que podrían conducir a la ubicación de los huesos de la aviadora, con la ayuda del arqueólogo Fredrik Hiebert, mientras que la búsqueda marina se ha llevado a cabo a bordo del E/V Nautilus, propiedad del Ocean Exploration Trust.

El especial, de dos horas, también sigue las pistas halladas en los últimos 30 años por Ric Gillespie y el Grupo Internacional para la Recuperación de Aeronaves Históricas (TIGHAR, por sus siglas en inglés), datos que han conducido a Roberto Ballard a Nikumaroro.

Además, profundiza en la propia historia de Earhart, y en cómo se convirtió en una de las figuras más intrigantes e inspiradoras de la historia de la aviación.

Amelia Earhart

Amelia Earhart, pionera de la aviación. Foto cedida por National Geographic.

Nuevas pistas 

Ballard comienza el trabajo con la reunión de un grupo de científicos, técnicos y expertos en la aviadora para iniciar el viaje de un mes que salió de Samoa en dirección a un remoto atolón del Pacífico, llamado Nikumaroro, en la República de Kiribati, el pasado 7 de agosto.

Por otra parte, la mayoría de expertos han venido sosteniendo que Earhart se estrelló en el océano, algunos mantienen que los japoneses la mantuvieron prisionera o que fue un suicidio, aunque otros creen que no pudo alcanzar el atolón coralino de Nikumaroro en las islas Kiribati, al noreste de Australia.

Este destino era una parada más de su vuelta al mundo, acompañada por el navegante Fred Noonan, que comenzó un mes antes en Miami (Florida) y que la llevó a diferentes etapas de Sudamérica a África, India y Tailandia.

Earhart ya había recorrido casi tres cuartos del viaje, unos 36.000 kilómetros, y tras despegar de Papúa Nueva Guinea, su siguiente destino se encontraba a 4.000 kilómetros, en la Isla Howland, entre Australia y Hawai.

«Las mujeres como los hombres, deberían hacer lo imposible»

Conciencia social y feminista

La piloto con conciencia social y feminista desde su juventud, promovió debates sobre la igualdad.  Se movió en un mundo protagonizado por hombres y aprendió a volar en contra de la opinión de su familia. Su primer vuelo fue el 28 de diciembre de 1920.

Logró varios récords en los años veinte y treinta, entre ellos fue la primera en volar a más altura, la primea en cruzar el Atlántico, la que alcanzó mayor velocidad y la primera que voló en solitario Honolulú y Oakland, o entre los Ángeles y Ciudad de México. En 1929 fundó una organización de mujeres aviadoras.

Earhart fue la primera mujer que recibió la prestigiosa «Medalla de Oro Especial» de la National Geographic Society en 1932. «Las mujeres, como los hombres, deberían hacer lo imposible», dejó escrito Earth, siempre vestida con sus botas y chaqueta de aviador.