Aline Gómez-Acebo: habrá igualdad cuando no nos choque ver mujeres directivas

Patricia Crespo/Laura de Grado | Madrid - 5 marzo, 2019

Emprendedora, innovadora y con las ideas claras. Así es la directora de Operaciones en Asisa DentalAline Gómez-Acebo, que equipara la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres a una familia numerosa en la que las «hermanas mayores» han abierto el camino.

Gómez-Acebo ha manifestado durante una entrevista con Efe que, aunque está latente, no se llegará a la igualdad «hasta que no deje de chocarnos que haya una mujer en un organismo o en la parte mas alta de la cúpula».

Apasionada de la orientación académica y escolar, considera de vital importancia que las niñas y adolescentes tengan claro qué es lo que quieren conseguir y que lo persigan dejando a un lado las «presiones sociales».

Entrar en la familia de la igualdad

«Me da la sensación de que hace cuarenta y pico años esa primera hermana mayor entró en la familia, ha abierto mucho camino pero todavía no están los hermanos más pequeños disfrutando de ese camino allanado»

P: En 1975 coincidiendo con el Año Internacional de la Mujer, las Naciones Unidas celebraron el Día Internacional de la Mujer por primera vez, el 8 de marzo. Hoy, 44 años después, ¿considera que existe igualdad entre mujeres y hombres? 

R: La igualdad de oportunidades yo la entiendo, viniendo de una familia numerosa, como cuando entras en esta familia. En este caso seria la familia el mundo laboral y creo que el hermano mayor, que es el primero, tiene que luchar para conseguir muchas cosas que los hermanos más pequeños probablemente van a disfrutar porque ya ha habido alguien que les ha abierto el camino.

Me da la sensación de que hace cuarenta y pico años esa primera hermana mayor entró en la familia, ha abierto mucho camino pero todavía no están los hermanos más pequeños disfrutando de ese camino allanado. Sin embargo, es verdad que el hombre al haber entrado mucho antes disfruta de esa confianza de los padres, de esas oportunidades que a día de hoy para nosotras es más complicado, porque hemos llegado mas tarde.

Está claro que estamos abriendo un camino y hay grandes mujeres que nos han abierto grandes puertas, que las que venimos después estamos disfrutando. Pero sin duda tenemos que seguir ayudando en esta labor de abrir caminos. La igualdad de oportunidades a día de hoy está latente. Todavía no tenemos todas las oportunidades de los hombres, pero yo creo que con los  años se va consiguiendo y estoy convencida de que dentro de no tanto vamos a conseguirlo.

P: Tiene experiencia laboral fuera de España, en Latinoamérica y en otros países de Europa, ¿cree que hay mucha diferencia en otros países en la situación de la mujer?

R: Viviendo en Latinoamerica vi que hay cosas que me sorprendieron de lo avanzadas que estaban con respecto a España y hay muchas otras cosas, tradiciones y de modelos de negocio y de evolución, que estaban ocho o diez años por detrás.

Unos de los aspectos más importantes era la posición de la mujer. Si la entrada de la mujer en el mercado laboral en España ha sido hace pocos años, allí ha sido hace menos. A pesar de haber muchas asociaciones que van empoderando a la mujer, se nota que están por detrás. En cambio, en Europa ves lo contrario, han entrado antes, tienen una cultura mas abierta y esa diferencia es menor.

Es un tema de cuan tradicional es un país y cuándo ha entrado en el mercado laboral la mujer.

Romper esquemas sin miedo al fracaso

P: El World Economic Forum dice que aún deben pasar 100 años para que consigamos la igualdad real entre mujeres y hombres. ¿Cree que el camino es tan largo? ¿Qué se puede hacer para acelerar el proceso? 

R: Creo que hay países que están mucho más evolucionados y puede que ese periodo se acorte mucho más rápido, y hay otros que por tradición, como decía antes, les va a costar más porque tienen que romper un estatu quo y unas mentalidades.

Es un movimiento social que tiene que estar apoyado a nivel gubernamental, pero también somos las propias personas, fundamentalmente las mujeres, las que tenemos que romper esos esquemas sin miedo al fracaso. Muchas veces somos las primeras que más nos juzgamos a nosotras mismas y más duras somos con nosotras mismas.

P: En este sentido me gustaría que nos diera un mensaje para las niñas y adolescentes. Hay estudios que nos dicen que las niñas hasta los 7 años se ven capaces de todo, pero a partir de los 7 años creen que los hombres tienen más capacidades, ¿qué mensaje le darías tú?

R: Yo a las chicas jóvenes que están en esa duda y con esos miedos que tenemos en la adolescencia, lo que les diría no es tanto que se fijaran en un referente, ni en lo que está pasando, sino que ellas mismas tuvieran claro qué es lo que quieren conseguir.

Muchas veces tenemos esa presión social por llegar a ser algo, porque todo el mundo que es exitoso, llega a ser algo. Sinceramente, no tiene por qué, a lo mejor esa persona prefiere ser madre que se queda en su casa sin trabajar, quiere ser emprendedora que monta un negocio o quiere ser parte de una empresa corporativa. Tiene que tener claro, no el qué quiere hacer, sino los criterios en los que quiere basar su vida: la conciliación, el empoderamiento, cosas que tengan impacto… Una vez que tenga claro esos criterios, que los persiga, da igual lo que le digan. Si lo tiene claro y sabe lo que le gusta, va a ser exitosa.

Es un tema muy educacional. Yo he tenido suerte de disfrutar los dos tipos de educación, la anglosajona y la española, y me he quedado con las cosas buenas y descarto las cosas malas de cada sistema. La cosa buena que tendría el sistema anglosajón es justamente eso, no buscan que tu seas el mejor en cada asignatura, sino que encuentres que es lo que te gusta y lo fomentan. Por otro lado, el sistema español nos enseña ese esfuerzo diario cuando te propones algo, el sentarte media hora cada día. Juntando estas dos cosas es un buen camino hacia el éxito.

Representación femenina en organismos de dirección

«Hasta que no deje de chocarnos que haya una mujer en un organismo o en la parte mas alta de la cúpula, no asistiremos a esa igualdad de representación»

P: Aunque se ha formado en psicología, actualmente se trabaja en el sector sanitario. En este sentido, la Asamblea General de la Organización Médica Colegial (OMC) está formada por 62 miembros pero solo 10 mujeres tienen asiento en esta cúpula de gobierno. ¿Cree que hasta que no haya más mujeres en los órganos de decisión no asistiremos a una verdadera igualdad en la profesión médica?

R: Lo primero es que obviamente hasta que no deje de chocarnos que haya una mujer en un organismo o en la parte mas alta de la cúpula, no asistiremos a esa igualdad de representación. Si a día de hoy nos llama la atención que haya una consejera en una empresa, probablemente tiene que haber una evolución.

Cuando esto pase es muy posible que se vayan a defender mejor los intereses de ambas partes, porque al final tenemos intereses diferentes. Es más difícil si estás sola tú, mujer rodeada de hombres, el hacerte notar, primero, porque no tienes apoyos al lado y, segundo, porque intentas mediar con la linea general.

Si miramos hacia atrás, ahora hay diez, antes habría una o cero, probablemente dentro de 5 o 10 años estemos en unos porcentajes similares. También pienso que no es bueno que haya una representación que tenga que ser una mujer porque es una mujer, sino que creo que tiene que haber una mujer porque se lo ha ganado, y hay muchas que se lo ganan, el tema es saber identificarlas y llevarlas a que alcen su voz.

En cualquier organismo tiene que haber representación de todos los intereses que configuran un grupo de personas, en este caso la profesión médica. La mujer es  muy importante en el mundo médico porque el 70% o 80% del personal sanitario son mujeres, con lo cual es muy bueno que haya mujeres representándolas porque las entenderán mejor en ciertos aspectos.

Aline Gomez-Acebo

Aline Gomez-Acebo durante un momento de la entrevista. EFE. ÁNGEL DÍAZ

Patologías con género

«La representación de ambos en la investigación es importante y, de hecho, la mujer está ganando posiciones en el mundo investigador a pasos agigantados»

P: Los expertos insisten mucho en que hay que acabar con la brecha de genero en todos los ámbitos, también en el sector sanitario. Pero lo que se propone en concreto es que se preste más atención a esa perspectiva de genero en ámbitos como la investigación, los protocolos de asistencia o los tratamientos porque el abordaje de las enfermedades es diferente. ¿Compartes la necesidad de esta perspectiva de género?

R: Las patologías también afectan al género, pero más allá de la enfermedad hay un componente importantísimo que es el psicológico. El componente psicológico se demuestra que afecta positivamente o negativamente a una enfermedad, y es verdad que no solo es importante esta diferencia de género en las patologías sino en cómo abordarlas. Esos componente intrínsecos, motivacionales o de estrés, también cambian según lo que nosotras necesitamos.

Es buenísimo tener las dos mentes pensando en cómo abordar, no solo las patologías que se diferencian, sino cómo abordar a los pacientes que sufren estas patologías. En este sentido estoy de acuerdo en que la representación de ambos en la investigación es importante y, de hecho, la mujer está ganando posiciones en el mundo investigador a pasos agigantados.

Romper barreras

P: En su trayectoria profesional, ¿ha encontrado alguna dificultad por el hecho de ser mujer?

R: Muchas veces me he sentido yo personalmente inferior por ser la mujer, pero es una cosa interna, en ningún caso nadie me ha hecho sentir así, sino que yo misma por ser la única en la sala me he sentido más incomoda.

Justamente rompiendo esas barreras, que somos nosotras las primeras que nos ponemos, te das cuenta de que no existen.