Mujeres agua

Fotografía de la Exposición "AECID: 30 años cooperando por el desarrollo sostenible". Foto: AECID

El acceso al agua en América Latina y el Caribe, una cuestión de género

Laura de Grado | Madrid - 4 diciembre, 2019

Gracias a una mejora en el acceso al agua en República Dominicana las mujeres pueden ocupar oficios tradicionalmente considerados masculinos como, por ejemplo, ser la responsable de la llave de paso que controla las horas y la cantidad de agua que llega a una localidad, algo que «cambia las referencias sociales y culturales».

Esto ha sido posible gracias a una planta de tratamiento de aguas instalada en el marco de uno de los proyectos de cooperación que la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) lleva a cabo en América Latina y el Caribe, y que ha permitido también abrir pequeños negocios como una peluquería.

Para AECID, «garantizar el derecho al agua y al saneamiento» es uno de los principales objetivos desde que puso en marcha el Fondo de Cooperación para Agua y Saneamiento (FCAS) hace más de diez años, según ha explicado a Efe la directora de Cooperación con América Latina y el Caribe, Carmen Castiella Ruíz de Velasco.

“Este fondo ha supuesto una donación española de 790 millones de euros y ha permitido poner en marcha 76 programas en dieciocho países de América Latina y el Caribe”, ha añadido Castiella.

Una cuestión de hogar

Estos proyectos tienen un impacto directo en la mejora de las condiciones de la mujer puesto que el agua «sigue siendo una cuestión de hogar», ha aseverado la directora de la AECID para América Latina y el Caribe.

“Son las mujeres quienes caminan numerosas horas para conseguir agua y quienes la gestionan para cocinar o para cuestiones de higiene”, ha añadido.

Desafíos y desigualdad en el acceso al agua

Además, esta región es particularmente vulnerable, a pesar de contar con el 31% de las fuentes de agua potable de todo el mundo, tienen desafíos importantes en cuanto al acceso y hay gran desigualdad entre países o entre zonas rurales y urbanas.

En Haití, donde el acceso apenas llega al 50%, por ejemplo, se pudo instalar una toma de agua en Anse a Pitre gracias al Fondo de Cooperación para Agua y Saneamiento. Así lo evidencia una de las fotografías de la muestra “AECID: 30 años cooperando por el desarrollo sostenible” expuesta en la zona verde de la COP25.

Agua mujeres

Fotografía sobre Haití de la exposición «AECID: 30 años cooperando por el desarrollo sostenible». Foto: AECID

En la exhibición destaca también la fotografía de un proyecto de fortalecimiento organizativo y productivo de las familias de la Organización de Mujeres Indígenas y Campesinas Sembrando Esperanza llevado a cabo en Toacazo en la provincia de Cotopaxi, en Ecuador.

O la instantánea del vertedero de la Churuqueta en Managua, Nicaragua, convertido en una planta de tratamiento de residuos sólidos urbanos.

Mujeres agua

Proyecto de fortalecimiento socio organizativo y productivo de las familias de la Organización de Mujeres Indígenas y Campesinas Sembrando Esperanza, dentro del programa Indígena de AECID. Foto: AECID

A pesar de todos los programas que desarrolla AECID, el agua ha sido el gran protagonista de las fotografías por el gran impacto que la crisis climática tiene en él. Así lo demuestran las catástrofes climatológicas como las inundaciones en Perú, las sequías en La Paz o en Etiopia, el ciclón en Mozambique, Zimbabue o Malaui, que ha descrito Castiella.