Una niña herida tras bombardeos aéreos pakistaníes en Kabul, Afganistán, el 14 de marzo de 2026. EFE/EPA/SAMIULLAH POPAL
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Las afganas afrontan "más trauma y sufrimiento" por la escalada de violencia y el nuevo código penal, alerta ONU Mujeres
Las mujeres y niñas en Afganistán afrontan un agravamiento de su situación marcado por la escalada de violencia en la región y por nuevas medidas legales que amplían la desigualdad, restringen aún más su acceso a la justicia y legitiman la violencia de género, según ha alertado ONU Mujeres, que advierte de "más trauma y sufrimiento" para ellas.
"Para las mujeres y niñas en Afganistán, 2026 ya se perfilaba como un año extremadamente difícil. Ahora, con el conflicto en Oriente Medio y las hostilidades en curso con Pakistán, muchas se enfrentan a aún más trauma y sufrimiento", ha explicado la representante especial de ONU Mujeres en Afganistán, Susan Ferguson, en un comunicado de prensa.
En este contexto, Ferguson ha denunciado que el pasado 17 de marzo por la noche un ataque aéreo llevado a cabo por fuerzas militares pakistaníes en Kabul alcanzó un centro sanitario dedicado al tratamiento de personas con adicciones.
El bombardeo dejó decedas de muertos y heridos entre pacientes y personal, en un episodio que, según ha recordado la ONU, podría constituir una violación del derecho internacional humanitario, que prohíbe los ataques contra infraestructuras civiles y médicas.
ONU Mujeres advierte de la escalada de violencia y nuevo impacto humanitario
Este incidente se enmarca en un aumento de la tensión entre Afganistán y Pakistán, con acciones militares en zonas fronterizas que están teniendo un impacto directo sobre la población civil y especialmente en las mujeres y las niñas.

Personas inspeccionan viviendas dañadas tras supuestos bombardeos aéreos pakistaníes en Kabul, Afganistán, el 14 de marzo de 2026. EFE/EPA/SAMIULLAH POPAL
Según evaluaciones preliminares en cuatro distritos cercanos a la frontera, al menos 64.000 personas se han visto afectadas por la escalada, más de la mitad mujeres y niñas.
Muchas de ellas habían sido ya desplazadas en los últimos meses, algunas tras el terremoto de agosto de 2025 y ahora se enfrentan a nuevos movimientos forzados en condiciones cada vez más precarias. A esta situación se suma el retorno previsto de población afgana desde Irán en las próximas semanas, lo que podría aumentar la presión sobre unos recursos ya limitados
Las necesidades más urgentes identificadas son refugio, atención sanitaria y acceso a agua potable. ONU Mujeres trabaja con otras agencias para asegurar que las mujeres participen en los equipos de evaluación, algo clave para identificar correctamente sus necesidades y facilitar su acceso a ayuda básica.
Ayuda humanitaria condicionada por las restricciones de género
Las restricciones de género vigentes en el país dificultan seriamente la asistencia, ya que muchas mujeres no pueden ser atendidas por personal masculino.
"En Afganistán no hay alternativa: los servicios para mujeres deben ser prestados por mujeres o no llegan", ha subrayado Ferguson, quien ha alertado también de la presión que soportan las trabajadoras humanitarias en primera línea.
"Las mujeres humanitarias están bajo una enorme presión, se preocupan por su seguridad al mismo tiempo que ayudan a otras personas", ha señalado.
Más allá de la emergencia inmediata, ONU Mujeres advierte del impacto acumulado de la crisis en un país donde más de 10,7 millones de mujeres y niñas ya necesitaban asistencia humanitaria antes de la actual escalada.
Preocupación en ONU Mujeres por el decreto que legaliza la violencia contra las afganas
A este escenario se suma un endurecimiento del marco legal. ONU Mujeres ha expresado su preocupación por el Decreto nº 12 sobre normas penales, que elimina formalmente la igualdad entre hombres y mujeres ante la ley y autoriza castigos dentro del ámbito doméstico, incluida la violencia física ejercida por los maridos.
Esta normativa, según la agencia, dificulta aún más que las mujeres puedan buscar protección o acceder a la justicia. El problema se agrava en un contexto donde el acceso ya era limitado, solo el 14 % de las mujeres afganas afirma tener acceso a mecanismos formales de resolución de conflictos, frente al 53 % de los hombres, según datos de ONU Mujeres, la misión de la ONU en Afganistán (UNAMA) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
"Estamos profundamente preocupadas por este decreto y pedimos a las autoridades de facto que garanticen que las leyes y políticas protejan los derechos de las mujeres y las niñas, en línea con las obligaciones internacionales en materia de derechos humanos", ha señalado ONU Mujeres.
Estas restricciones legales se suman a años de recortes sistemáticos de derechos desde el regreso de los talibanes al poder en 2021, que han excluido a las mujeres de la educación secundaria y superior, limitado su acceso al empleo, restringido su movilidad sin tutor masculino y reducido drásticamente su presencia en la vida pública.

EFE/EPA/QUDRATULLAH RAZWAN
Riesgo de normalizar la situación de las afganas
ONU Mujeres también ha reiterado su llamamiento para que se levante la prohibición que impide a las trabajadoras afganas de la ONU y a sus contratistas acceder a sus instalaciones. No obstante, la organización ha querido dejar claro que, pese a las restricciones, mantendrá su labor en el país: "Pase lo que pase, ONU Mujeres seguirá presente y trabajando en Afganistán".
En su comunicado, Ferguson ha adevertido además del riesgo de que se normalice la situación que enfrentan las mujeres afganas y que "el mundo se acostumbre a estas restricciones".
"Cuando empezamos a aceptar esto como algo normal, dejamos de creer que puede cambiar y dejamos de verlo", ha concluido en un llamamiento a la comunidad internacional para no desviar la atención de una crisis que sigue agravándose.