Tribunal del Pueblo para las Mujeres de Afganistán

Foto de la sesión de inauguración de El Tribunal del Pueblo para las Mujeres de Afganistán en Madrid. EFE/ Lucía Rubio

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Activistas afganas alzan la voz contra el apartheid de género en el Tribunal Permanente de los Pueblos en Madrid

Lucía Rubio Marcos | Madrid - 8 octubre, 2025

El Tribunal Permanente de los Pueblos para las Mujeres de Afganistán -competente para pronunciarse sobre cualquier delito grave contra los pueblos y las minorías- ha iniciado sus sesiones en Madrid con el objetivo de documentar y denunciar el apartheid de género impuesto por los talibanes desde su regreso al poder en 2021. Las audiencias se celebrarán los días 8 y 9 de octubre, y concluirán el viernes 10 de octubre con una mesa redonda organizada por Casa Asia y Casa Árabe.

"Queremos que este espacio sea una plataforma para compartir la lucha de las mujeres afganas y para destacar su inspiradora resistencia. Este tribunal les ha permitido reclamar su derecho a ser vistas, a hablar y a exigir justicia frente al sistema de opresión de género más extremo del mundo", ha expresado la expresidenta de la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Afganistán y actual directora de la ONG Rawadari, Shaharzad Akbar, durante la sesión de apertura en el Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM).

"Exigimos además que el mundo preste atención: pedimos el fin de la destrucción de vidas y libertades y reivindicamos la esperanza y la fuerza colectiva frente a la opresión", ha añadido la activista.

En esta edición, el tribunal centrará su atención en la persecución sistemática de mujeres y niñas afganas, privadas de derechos fundamentales como la educación, el trabajo y la libertad de movimiento, con el propósito de visibilizar su situación ante la comunidad internacional y promover la rendición de cuentas.

Foto de la sesión de inauguración de El Tribunal del Pueblo para las Mujeres de Afganistán en Madrid. EFE/ Lucía Rubio

Shaharzad Akbar: "Las mujeres de Afganistán no se han rendido"

Durante tres días, supervivientes, activistas y juristas internacionales presentarán pruebas y testimonios ante el Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP), una instancia internacional creada en 1979 e inspirada en los Tribunales Russell sobre Vietnam y las dictaduras latinoamericanas, para visibilizar graves violaciones de derechos humanos ignoradas por los Estados.

Durante la inauguración de la primera jornada, Shaharzad Akbar ha destacado el papel fundamental de las voces de las supervivientes para la existencia del tribunal:

"Expreso mi más profundo agradecimiento a las supervivientes. Sin su valentía, no existiría este Tribunal del Pueblo para las Mujeres de Afganistán. Sin sus voces, no estaríamos hoy aquí, en esta sala".

Asimismo, ha honrado la resistencia histórica de las mujeres afganas: "somos herederas de generaciones de mujeres que han desafiado las circunstancias, que han luchado por sus derechos y su dignidad frente a décadas de guerra, desplazamientos forzados y años de persecución de género".

"Las mujeres de Afganistán no se han rendido ni se rendirán. Cuando se cierra una puerta, construimos otra", ha enfatizado Akbar.

La activista ha explicado que el tribunal cuenta con supervivientes que hablan desde Afganistán o desde Europa, quienes deben permanecer anónimas por la seguridad de sus familiares. Ha añadido que hay supervivientes que no han podido participar en persona, a pesar de encontrarse fuera de Afganistán, debido a su situación migratoria o a la falta de documentos que les permita viajar.

Testimonios de tortura y represión

Durante las sesiones, varias mujeres han relatado cómo lograron escapar del país tras ser encarceladas y torturadas por protestar contra la prohibición de estudiar o trabajar.

Una de ellas ha explicado que fue secuestrada junto a su familia tras participar en una manifestación pacífica:

"Me aplicaron descargas eléctricas dentro del vehículo. Me decían que mi vida no me pertenecía y torturaron a mi familia por mis protestas".

Su hijo, de diez años, fue retenido como castigo: "Pensé que me iban a matar. Intenté suicidarme. Todavía tengo dolores de cabeza que ningún tratamiento ha podido curar", ha afirmado.

Otra joven que participó en las primeras protestas por el derecho a la educación tras la llegada de los talibanes a Kabul también ha compartido su testimonio:

"Nos disparaban por manifestarnos y nos decían que éramos una vergüenza para el islam. Me decían que rezara, que iba a morir. No había comida ni agua. Solo golpes y amenazas de matar a mi familia”, ha recordado.

Foto de la sesión de inauguración del Tribunal del Pueblo para las Mujeres de Afganistán en Madrid. EFE/ Lucía Rubio

Dar voz a las supervivientes