El movimiento feminista de Valencia ha expresado su rechazo a los "escenarios bélicos", que consideran unas guerras impuestas y ajenas, promovidas por una "minoría de hombres", así como la instrumentalización de las mujeres como madres destinadas a criar hijos para enviarlos a los campos de batalla.
"No son nuestras guerras, sino las guerras de una minoría de hombres con valores patriarcales que producen el mayor atentado contra los derechos humanos", han asegurado en un manifiesto leído en tres idiomas -valenciano, castellano y árabe- durante una concentración celebrada en València con motivo del Día Internacional de las Mujeres por la Paz y el Desarme.
"Las mujeres, parimos y criamos hijos e hijas para la vida, no para guerras provocadas por las élites económicas, capitalistas e imperialistas", han agregado.
"El feminismo es incompatible con la violencia"
Tras pancartas y carteles con frases de apoyo a Palestina o denunciando que "el gobierno iraní ha declarado la guerra a las mujeres ¡Stop ejecuciones! Mujer, vida, libertad", las asistentes han defendido que el feminismo es "un movimiento políticamente pacifista".
En el manifiesto han destacado que el feminismo "trabaja por la igualdad, la dignidad de todas las personas y por el reconocimiento de los derechos humanos, una causa incompatible con la violencia", mientras que el "patriarcado se basa en estructuras de poder sustentadas por la fuerza y la violencia. Las guerras son el elemento nuclear del patriarcado".
Tras destacar su preocupación por el aumento de escalada militar en Europa entre Rusia y Ucrania, en Oriente Medio y en todo el planeta donde se superponen más de cincuenta conflictos armados, denuncian la "falta de proyectos para detener el terror por medio del diálogo, el multilateralismo y la diplomacia".
Denuncian el silencio ante el genocidio en Palestina
También denuncian las "tibias o nulas respuestas de la comunidad internacional ante el genocidio y la ocupación en Palestina" y exigen el cumplimiento de las resoluciones internacionales de la Corte Internacional de Justicia y los Pactos Internacionales de Derechos Humanos sobre el pueblo saharaui.
Además, reclaman el "cumplimiento efectivo" del derecho internacional y el "fin inmediato de todo apoyo, directo o indirecto, a gobiernos responsables de crímenes de guerra".
Afirman que los conflictos armados "no son neutrales. Tienen sexo. Las mujeres y las niñas son, históricamente, las primeras víctimas de la guerra y las últimas a ser escuchadas en los procesos de negociación de paz".