Mujeres marchan en México para recordar a joven descuartizada por su pareja

Ciudad de México, (México). 15/02/2020.- Mujeres y familiares de Ingrid Escamilla protestan para pedir justicia por su feminicidio). EFE/Sáshenka Gutiérrez

El asesinato de Fátima recrudece la lucha contra los feminicidios en México

Mercedes Ortuño Lizarán / EFEMéxico - 18 febrero, 2020

La lucha contra los feminicidios se ha situado en el epicentro de las demandas por la igualdad en un México que ha registrado más de mil asesinatos a mujeres en 2019, y donde se  producen 10 homicidios al día. Cientos de manifestantes llenaron  las calles de todo el país este fin de semana, del 15 y 16 de febrero, en un momento de urgencia para las mexicanas, con el brutal asesinato de la joven Ingrid Escamilla, una propuesta del Código penal y un muy criticado decálogo para proteger a la mujer.

Tras haberse  recuperado  de la conmoción de este asesinato, este lunes, 17 de febrero,  México amaneció con la noticia de un nuevo crimen escabroso, el del asesinato y tortura de Fátima, una niña de 7 años.

Fátima fue hallada sin órganos dentro de una bolsa en Ciudad de México, que hizo que se disparase la indignación y la presión sobre el Gobierno para que ataje la crisis de violencia en un país con unos 90 homicidios diarios, diez de ellos feminicidios.

Después del hallazgo de los restos mortales de Fátima, la policía detuvo a los dos presuntos autores del asesinato de la niña de 7 años en una población del central Estado de México, después de que las autoridades obtuvieran órdenes de arresto. La conmoción de México se hizo visible ante la unión de los vecinos frente a la casa de Fátima, los cuales mediante cánticos, velas y llantos, pedían al gobierno paz para México y justicia para las víctimas.

Respuesta al asesinato de Ingrid Escamilla

El brutal caso de la joven Ingrid Escamilla, descuartizada por su pareja y exhibida posteriormente en fotos por parte de algunos medios, fue el detonante, el viernes, 15,  para una serie de protestas por todo el país y se convirtió rápidamente en un trágico símbolo de la violencia contra las mujeres.

Además, en un comunicado firmado por varias agencias de la ONU, la institución exhortó a las autoridades mexicanas a investigar con perspectiva de derechos humanos y de género el asesinato de Escamilla, ocurrido en la Ciudad de México.

Las manifestantes ha ido portando pancartas en recuerdo de la víctima y han coreado cánticos como «Ni una más, ni una más, ni una asesinada más», «Me cuidan mis amigas, no la policía» o «Vivas nos queremos».

La marcha, en la que también han participado familiares de la joven, tuvo el pleno apoyo de los vecinos de la zona, ya que muchas fachadas tenían colgados carteles deseando justicia y un descanso en paz para la joven.

Manifestación en el Palacio Nacional

Tras el crimen y la cobertura mediática, agrupaciones feministas marcharon el viernes en una movilización nacional que comenzó con una protesta en el Palacio Nacional. Las manifestantes, mediante pintadas y cánticos, tacharon de «feminicida» al presidente Andrés Manuel López Obrador.

Ante la presión, López Obrador publicó ese viernes un «decálogo» en contra de este crimen en el que condenaba el machismo y prometía «garantizar la seguridad de las mujeres».

«Esto no es una cuestión de temas morales. Están matando a las mujeres«, denuncia a Efe Verónica Garzón, coordinadora del área internacional de Asistencia Legal por los Derechos Humanos (AsiLegal).

Garzón ha criticado, además, la falta de «agenda clara» en la lucha contra la violencia hacia la mujer. En las redes, el decálogo se recibió por muchas con decepción: «Es una burla, es odioso, y luego chillan por sus paredes y vidrios. Ridículos», dijo una usuaria apodada «Calavera Azucarada».

Polémica reforma del Código Penal

El crimen ha tenido lugar en plena polémica sobre la tipificación de los feminicidios en México, ya que a principios de febrero el fiscal general, Alejandro Gertz Manero, propuso a un grupo de diputados sustituir el delito de feminicidio por el de homicidio agravado en el Código Penal. Aunque parece muy poco probable que prospere la reforma, la simple proposición ya supuso un desaire para miles de mujeres.

La tipificación del delito de feminicidiohomicidio de una mujer por razones de género- se logró en México en 2012 después de años de lucha y tras una sentencia histórica de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Pero a inicios de este febrero, en una reunión privada con diputados del partido gobernante, el izquierdista Movimiento Regeneración Nacional (Morena), el titular de la Fiscalía General de la República (FGR), Alejandro Gertz Manero, propuso suprimir el delito de feminicidio y sustituirlo por homicidio con agravante, con una pena de 40 a 70 años.

La propuesta de modificar el Código Penal Federal fue criticado casi en pleno por el parlamento mexicano. Incluso por Morena y por el propio presidente, quien días después dijo: «En el caso de quitar causales para feminicidios, dijimos no. No se mueve».

Demandas por la igualdad de género

El asesinato de Ingrid Escamilla ha sido el detonante que provocó la protesta masiva contra la violencia que padecen muchas mujeres. La furia se hizo sentir este fin de semana en las calles de las principales ciudades del país.

Linda forma parte del colectivo Ni una Menos México y ha denunciado a Efe que no existen protocolos de atención a la mujer ni al feminicidio.

Y es que ni en la progresista Ciudad de México, la orden de un juez el pasado septiembre de activar la alerta de género ha tenido una repercusión real. «Sentimos impotencia y dolor. Las compañeras son asesinadas de una forma muy cruel. Ya no podemos con la rabia», concluye Linda.

Respecto a la propuesta de nueva tipificación de feminicidio en el Código Penal, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) se posicionó al respeto con dureza.

«Significa un retroceso», sentenció. Aunque parece muy poco probable que prospere la reforma, la simple proposición ya supuso un desaire para miles de mujeres.

«El feminicidio como tipo penal tiene un contexto además de jurídico y legislativo, también simbólico. Es el reconocimiento del Estado mexicano hacia la mujer, que en casos particulares se asesinan por el simple hecho de ser mujer», dijo este sábado a Efe Edith López, abogada feminista y consultora independiente.