Ester Expósito: «Hay que mantener viva la lucha por la igualdad»

Patricia Muñoz Sánchez | Madrid - 21 octubre, 2020

La actriz Ester Expósito ha vuelto a Netflix para interpretar a «una chica con una educación muy machista» en el último proyecto de Manolo Caro, «Alguien tiene que morir», una serie sobre la homosexualidad en el franquismo que la joven espera que remueva conciencias y sentimientos porque a pesar de los avances sociales, dice, «hay que mantener viva la lucha por la igualdad, por una libertad para todos».

Expósito (Madrid, 2000) es uno de los rostros del momento no sólo en España sino a nivel internacional. Su papel de niña rica en la serie «Élite» (Netflix) fue el punto de partida de una carrera cuya fama sube como la espuma, al igual que lo hacen sus seguidores en Instagram.

Con 25,6 millones de «followers», Ester Expósito es la española con más influencia en esta red social, un estatus que le ha permitido, por un lado, convertirse en imagen de varias marcas y, por otro, que le lluevan los proyectos. El último de ellos es «Alguien tiene que morir», un «bombón» y un «regalo», como cuenta la propia actriz a Efe en una entrevista.

«Hay que mantener viva la lucha por la igualdad»

Expósito da vida a Cayetana, «una chica con una educación muy machista», en la nueva apuesta del mexicano Manolo Caro, una miniserie que el director escribió mientras rodaba «La casa de las flores» -como cuenta a Efe- en la que el relato gira en torno al tratamiento de la homosexualidad en la conservadora España de los 50.

Es en ese punto en el que la actriz hace especial hincapié en la importancia del mensaje de la serie: «Hay que conocer nuestra historia. Esta serie es fundamental por el mensaje que va a plantear a la sociedad y así darnos cuenta de cómo han cambiado las cosas».

«Hay que valorar lo que hemos avanzado pero no confiarnos y ser conscientes de que hay paralelismos entre la serie y situaciones que desgraciadamente seguimos viviendo. Hay que mantener viva la lucha por la igualdad, por una libertad para todos«, continúa.

La actriz madrileña, que se deshace en halagos y «admiración» hacia el director por su «valentía» ante esta gran propuesta, comparte set con un plantel de excepción, compuesto por Cecilia Suárez, Carmen Maura, Ernesto Alterio, Alejandro Speitzer, el galardonado bailarín Isaac Hernández, Carlos Cuevas, Pilar Castro y Mariola Fuentes.

Un reparto al que Expósito se siente «muy afortunada» de pertenecer: «Hay un elenco inmejorable, he aprendido mucho de ellos. Ha sido un viaje muy bonito y un privilegio que a mis veinte años haya podido coincidir con gente tan brillante».

Ester Expósito en la piel de una chica con una «educación muy machista»

La miniserie de tres capítulos -que Netflix ha estrenado este 16 de octubre– plantea la historia de Gabino (Alejandro Speitzer), un joven de una familia española acomodada que regresa a Madrid tras una década viviendo en México, un país que le permite explorar y disfrutar de unas libertades que quedan desdibujadas a su vuelta a España.

En ese contexto, aparecen personajes como Cayetana -a quien Expósito da vida-, una chica de 17 años cuya familia pretende, en gran medida por los negocios entre ambos núcleos familiares, que contraiga matrimonio con Gabino.

Uno de los retos que ha tenido la actriz ha sido ponerse en la piel de una chica con una «educación muy machista», algo con lo que no está «familiarizada», y cuya principal «responsabilidad» es «agradar a su entorno».

Dos son los puntos clave que Expósito destaca en la construcción de su personaje: «Primero, ser una mujer objeto o florero que está para agradar y hacer lo que se espera de ella y, segundo, esa cosa egoísta y caprichosa que tiene Cayetana, que no mide las consecuencias de sus actos porque no se le ha enseñado, forma parte del bando al que no se va a cuestionar«.

Una serie que «hace viajar» y reflexionar

«Estamos muy alejadas, no me identifico en nada con ella, pero también pude disfrutar de construir el personaje desde la distancia y la lejanía y pude acercarme a ese momento de la historia. Disfruté de hacer un personaje con tantas capas y que pudiera teletransportarme en el tiempo«, explica la actriz, quien precisamente habla de esa capacidad de la serie para «hacer viajar».

«Espero que cuando el público vea la serie tenga los sentimientos revueltos y una sensación de haber visto algo que les ha hecho viajar y les ha hecho transportarse a nivel emocional o, como en el caso de esta serie, también transportarse de época», desarrolla.

«La prioridad o lo que me marca más en mis proyectos», concluye, «es que después de verlo no se les olvide a los dos minutos, sino que sea algo que deje un poso de reflexión, sensaciones y emociones en el espectador«.