David Muñoz

El chef David Muñoz durante una entrevista concedida a Efe. EFE/Sergio Barrenechea

David Muñoz: El mundo gastronómico es especialmente machista

Pilar Salas | Madrid - 17 abril, 2019
Está al frente del único tres estrellas Michelin de Madrid, DiverXO, va a expandir StreeXO más allá de sus actuales sedes en la capital española y en Londres y cree que los cocineros más populares deben abanderar causas como el feminismo porque, afirma David Muñoz, «el mundo gastronómico es especialmente machista, no el que más, pero sí mucho más que otros».

El mejor del mundo

Ha conseguido sus «sueños imposibles» a base de «mucho tesón y sacrificios locos» y está «más feliz y cómodo» que nunca en DiverXO, que Muñoz quiere convertir en «el mejor restaurante del mundo», para lo que además de despojar su cocina de «elementos aleatorios» y apostarlo todo al sabor, está mejorando el servicio de sala y la bodega, dice en una entrevista con Efe.
«No hablo de listas, sino de que el comensal salga diciendo que es el mejor sitio en el que ha estado nunca. Puede sonar vanidoso, poco humilde, pero es que somos un equipo de trabajo con mucho talento y nos lo curramos muchísimo», asegura.
«El mundo gastronómico es especialmente machista, no el que más, pero sí mucho más que otros sectores»

Actitudes micromachistas

David Muñoz -o Dabiz Muñoz, como se hace conocer en redes sociales, donde tiene una presencia activa- se define como «muy feminista» y quiere que sus restaurantes «también lo sean». «Creo en la meritocracia, la directora de DiverXO es Marta Campillo, que tiene 25 años», explica quien asegura que «hay demasiadas actitudes micromachistas en los restaurantes».
«Todos las hemos tenido sin darnos cuenta, ahora sí te lo planteas», dice quien reconoce que «el mundo gastronómico es especialmente machista, no el que más, pero sí mucho más que otros sectores».

Abanderar desde la visibilidad

Por ello considera que los cocineros con más visibilidad en los medios de comunicación deben abanderar esta causa para combatir la desigualdad no sólo en los restaurantes sino en toda la sociedad. «Si los que tenemos más voz abanderamos la igualdad de género habrá una capilarización hacia los demás ámbitos de la gastronomía».
«He visto muchos micromachismos, desde comentarios en cocina al comportamiento de un comensal hacia el personal femenino de sala. Pero yo nunca lo permitiría», asevera.

Sostebilidad

Igualmente cree que los cocineros más mediáticos deben abogar públicamente, y en sus restaurantes, por otras cuestiones que atañen a la sociedad actual como la sostenibilidad: «Nos estamos cargando el mundo y algo tendremos que hacer sobre el consumo de los recursos naturales, qué comemos, cómo lo comemos y qué desperdiciamos».
Por el momento no tiene previsto regresar a televisión, donde desembarcó con la serie documental «El Xef», que tuvo dos temporadas en Cuatro, la última destinada a narrar el duro proceso de apertura de su StreetXO de Londres. «Si lo hacemos no será igual, no mostraría tanto mi trabajo en mis restaurantes sino mis viajes culinarios y a mí como cocinero», comenta.

Dejarse la piel

En «El Xef» desmitificó ese glamur que rodea de forma ficticia la alta cocina y mostró que para llegar al éxito de crítica y público hay que dejarse la piel, como hace él -asegura- desde que comenzó hace doce años en su pequeño DiverXO de la madrileña calle Tetuán, con jornadas laborales de un mínimo de 13 horas y renuncia a descansos semanales y vacaciones.
Por ello es consciente de que no podrá jubilarse en DiverXO, pero sí en una cocina. «Mi proyecto de vida es tener varios restaurantes en varias ciudades del mundo y dedicarme a cocinar y a viajar -confiesa-; si así consigo trabajar cinco días a la semana y librar dos sería un sueño, ahora impensable, pero aspiro a ello».