mutilación genital supervivientes

Mujeres supervivientes de mutilación y comunidades afectadas interpretan microteatros para exigir el fin de esta forma de violencia que se ejerce contra mujeres y niñas, en la Puerta del Sol, Madrid. EFE/Nico Rodríguez

Cómo abordar la mutilación genital sin estigmatizar a sus supervivientes

EFE | Madrid - 3 diciembre, 2020

Acabar con la revictimización de las más de 200 millones de mujeres en todo el mundo que han sufrido mutilación genital femenina (MGF) pasa por eliminar los prejuicios que estigmatizan a las supervivientes y abordar este tipo de violencia de género y violación de los derechos humanos con mayor sensibilidad informativa.

Es el objetivo con el que la Unión de Asociaciones Familiares (Unaf) ha presentado este martes, dos de diciembre, a través de un webinar junto a Save a Girl Save a Generation, la guía «Cómo hablar sobre la mutilación genital femenina», dirigida a periodistas, y que pretende dotar de herramientas para la prevención y el abordaje de este tipo de violencia contra la mujer.

«La MGF es un fenómeno global, que no se circunscribe únicamente a los países africanos, sino que está presente en países de todo el mundo», ha recordado Luis Antolín, de Unaf, que estima que la mutilación genital femenina se practica en 92 países, también en Asia, América Latina y Rusia.

3.600 niñas menores de 14 años en riesgo

En España, más de 3.600 niñas menores de 14 años se encuentran en riesgo de sufrir esta agresión, según un informe elaborado por la Fundació Wassu-UAB.

Hayat Traspas, activista de la organización «Save a Girl Save a Generation» insiste en la importancia de no juzgar a las culturas o creencias de las mujeres que han pasado por esta agresión y no generalizar, ya que la mutilación genital no es una costumbre que se practique en comunidades africanas, sino una violación de los derechos humanos que nada tiene que ver con creencias religiosas.

Por su parte, Asha Ismail, fundadora de «Save a Girl Save a Generation» ha reclamado a los medios sensibilidad a la hora de abordar la mutilación genital femenina.

No usar cuchillas o sangre para ilustrar la información

«Imagínate a una mujer blanca, española, que ha pasado por una violación. Está hablado con un periodista sobre su experiencia. ¿Qué imagen pondría el periodista para ilustrar la historia? Seguramente nadie usaría una imagen de una mujer siendo violada. Esa misma sensibilidad se debe tener con las victimas de MGF», apunta.

Por eso, pide que no se usen imágenes de cuchillas, sangre o situaciones que recuerden la mutilación para ilustrar este tipo de noticias, porque se trata de una experiencia dura para las mujeres que han sobrevivido a esta práctica y que arrastran un trauma.

«Debemos encontrar el mensaje positivo que ayude a todo el mundo a decir: hasta aquí hemos llegado» y luchar contra la mutilación genital femenina sin estereotipos ni estigmas.