Información maltrato

En septiembre aumentan las demandas de información a servicios especializados por violencia machista. EFE/Archivo

En septiembre se pide más información y más ayuda contra el maltrato

Lara Malvesí | Barcelona - 26 agosto, 2022

En vacaciones, el entorno de la mujer que sufre maltrato psicológico o ambiental visibiliza más fácilmente esas agresiones, y también la propia víctima es más consciente de su situación, por lo que en el mes de septiembre aumentan las demandas de información a servicios especializados.

La psicóloga especializada en acompañamiento a víctimas de violencia de género Marta Mariñas y la directora general para la erradicación de las violencias machistas de la Generalitat, Laia Rosich, han explicado a Efe que aunque el maltrato es estructural y constante todo el año, el verano tiene sus propias especificidades, que en muchos casos agravan las situaciones de peligro, porque se pasa más tiempo con el agresor.

El verano visibiliza más el maltrato

Mariñas apunta que en vacaciones las parejas pasan más tiempo con otros miembros del entorno, como familia o amigos, lo que provoca que más personas puedan ser conscientes de la violencia verbal o ambiental del agresor hacia la víctima.

En estas situaciones no hay que caer en recriminar su conducta pasiva a la víctima con frases como «¿no ves lo que te ha dicho?», «¿cómo dejas que te trate así?» o «si yo fuera tú no aguantaría esas cosas».

«No se ha de revictimizar o de reprochar nada a la víctima, sino que se ha de poner la mirada en el agresor, aunque se pueden decir cosas como: ‘no me gusta cómo te ha hablado'», cuenta.

«Se trata de explicar, además, a la víctima que tú estás ahí para acompañarla o ayudarla en lo que necesite», añade la psicóloga, quien también incide en la oportunidad de no dejar de recordar a la mujer que sufre violencia o es denigrada todo lo que esa persona era antes de conocer al agresor.

Red de apoyo y no juzgar

La experta, que trabaja en un servicio de información y acompañamiento (SIAD), apunta que la mujer debe sentir que cuenta con una red de apoyo y que no es juzgada ante las situaciones de maltrato que parecen evidentes para las personas de alrededor.

«Si el entorno no acepta esta complejidad y la mujer se siente juzgada se sentirá aún más sola y con menos fuerza para salir de ahí… (…) se trata de centrar nuestros comentarios en la responsabilidad en la persona que ejerce la violencia y no en la que la recibe», afirma.

Mariñas recuerda que denunciar por otra persona es algo «complejo» en el caso de las más sutiles agresiones psicológicas y ambientales (cuando se usa la fuerza contra las cosas para violentar y amedrentar a la mujer, como romper objetos o conducir de forma temeraria).

Más allá, Laia Rosich apunta que en verano, como ocurrió en el confinamiento, las mujeres pueden estar en una situación de mayor vulnerabilidad por pasar muchos días seguidos con la persona que ejerce violencia contra ella.

Aunque no existen datos concluyentes sobre que en verano haya más agresiones, sí tiene datos el Observatorio de la Igualdad de Género sobre que en septiembre aumenta el número de demandas de información a servicios especializados.

En septiembre se pide más información

Y más allá de la pareja, también en verano se dan más espacios de interacción social en los que «se dan factores que probablemente ayudan a que se sucedan o visibilicen violencias».

«Solemos ver tras el verano un aumento de la demanda de información o de acompañamiento porque se han vivido situaciones como que se está dentro de una relación que no funciona, o alguna relación no consentida o alguna experiencia que haga que necesites alguien con quién hablar o un espacio en el que pensar», explica.

Esa autopercepción de la mujer de la posible situación de riesgo y el acompañamiento que le da a la víctima un entorno que hace años miraría hacia otro lado, cuenta Rosich, es un elemento positivo que se explica por la mayor concienciación contra el maltrato y las agresiones, incluidas las sexuales.

«En los últimos años ha aumentado la confianza, la solidaridad, el apoyo social (…) la mujer se siente menos juzgada cuando explica lo que ha sufrido, antes el juicio era contra ti, sentías tú la culpabilidad por lo que había pasado», señala.

 Queda mucho por cambiar

Aunque Rosich destaca que «queda mucho por cambiar», también pone en valor ese «giro» del entorno, incluso en los círculos más conservadores y «pese a los discursos antipolíticas de género de la extrema derecha».

Respecto a qué teléfonos o servicios acudir, la directora para la erradicación de violencias machistas recuerda que para las emergencias el teléfono es el 112 en cualquier caso pero que, más allá, el teléfono más importante a retener en el caso de violencia de género es el 900 900 120, donde te asesoran sobre los recursos más cercanos.

Las víctimas de la violencia machista y su entorno pueden pedir ayuda en distintos recursos activos todos los días de la semana y las 24 horas del día: el teléfono 016, el correo electrónico 016-online@igualdad.gob.es y el canal del WhatsApp en el número 600 000 016.

Además del 112, en una situación de emergencia se puede llamar a los teléfonos de emergencias de la Policía Nacional (091) y de la Guardia Civil (062) y, si no es posible hacer esa llamada, en caso de peligro existe también la opción de activar la aplicación ALERTCOPS, que envía una señal de alerta a la Policía con geolocalización.