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La presidenta del sindicato de futbolistas Futpro, Amanda Gutiérrez. EFE/Marta Pérez

Pese a la profesionalización, el fútbol femenino español «sigue igual»

EFE | Barcelona - 20 junio, 2022

La presidenta del sindicato de futbolistas Futpro, Amanda Gutiérrez (Barcelona, 1991), es una de las figuras que liderará las negociaciones para renovar el convenio colectivo en un momento en el que teme que el fútbol femenino español esté «igual» que antes de la profesionalización de la Liga.

En una entrevista con EFE, la dirigente del sindicato mayoritario del fútbol femenino español explica que todavía no se ha reunido con Beatriz Álvarez Mesa, proclamada presidenta de la Liga Profesional de Fútbol Femenino a finales de mayo, a la que apremia a iniciar las conversaciones este mes de junio.

Preocupación entre las jugadoras

«Las jugadoras están muy preocupadas. Las sensaciones que tenemos es que todo está exactamente igual que antes de que se profesionalizara la competición. Nos preocupa porque estamos hablando de unos gestores que en su momento no querían subir el salario, no querían regular la maternidad y que realmente no prestaban mucha atención al fútbol femenino», opina.

La presidenta de Futpro, que obtuvo el respaldo mayoritario de las futbolistas en el banco social que negociará la renovación del convenio colectivo, entiende que deben tener «paciencia» para ver cómo actúan los recientemente proclamados gestores de la competición, si bien avisa de que «los problemas del masculino están bloqueando el crecimiento del fútbol femenino«.

«Del 15 de junio de 2021, que se declaró profesional la Liga, hasta el 7 de junio de 2022, que se ha celebrado la primera asamblea, ha pasado un año. Esta lentitud no está ayudando con vistas a negociar el convenio colectivo», lamenta.

En este sentido, Gutiérrez apunta que se puede repetir lo que ya sucedió con el todavía vigente contrato colectivo, que se aprobó después del 30 de junio de 2020 y se aplicó de manera retroactiva.

«Si nosotros negociamos un convenio y lo firmamos en diciembre de 2022, este convenio tendría carácter retroactivo a 1 de julio de 2022», añade la presidenta de Futpro, quien precisa que este «no es el panorama adecuado», ya que los clubes no saben «cómo actuar» cuando firman nuevos contratos.

Y advierte que las futbolistas «quieren ver un cambio en la nueva Liga» y pelearán «cómo haga falta», sin descartar «mecanismos de presión como una huelga» en el caso de que las futuras negociaciones se atasquen.

Las líneas rojas de la negociación

En cualquier caso, tiene claro Gutiérrez las «líneas rojas» que Futpro no quiere traspasar una vez se inicien las negociaciones con la Liga.

El sindicato mayoritario del fútbol femenino español pretende eliminar la parcialidad, subir el salario mínimo -actualmente situado en 16.000 euros anuales-, regular los permisos de maternidad, así como crear protocolos para preservar la salud mental de las jugadoras y evitar el acoso sexual.

«Si ponemos nuestra propuesta encima de la mesa y la Liga nos dice sí a todo, creo que tendríamos un muy buen convenio. No solo a nivel español, sino internacional. Si conseguimos un convenio de máximos, podría ser un ejemplo para otras federaciones«, apunta.

Gutiérrez valora positivamente las reuniones con los otros cuatro sindicatos que forman parte del banco social -Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), Futbolistas ON, Comisiones Obreras y UGT- y que negociarán la renovación del convenio colectivo.

Asimismo, confía en que el impulso económico de 15 millones de euros en los próximos tres cursos que aportará el Consejo Superior de Deportes (CSD) a la Liga Profesional de Fútbol Femenino y la subasta de los derechos audiovisuales ayuden a mejorar la competitividad del torneo.

Dotar de infraestructuras

Por ello, la presidenta de Futpro recomienda a los nuevos gestores de la Liga que se fijen en el modelo que implementó el Barcelona para potenciar su equipo de fútbol femenino, dominador de las competiciones nacionales, finalista de la última Liga de Campeones y vencedor hace un año de la máxima competición europea.

«El Barça hizo una inversión económica a nivel de salarios, pero no se dedicó a fichar a jugadoras extranjeras. Mantuvo prácticamente el mismo bloque. ¿Qué es lo que hizo que estas jugadoras en tres años pasaran de perder a ganar una ‘Champions’? Las dotaron de infraestructuras y les dieron todo lo que necesitaban para poder estar centradas en competir», apunta.

Una apuesta necesaria, según Gutiérrez, para evitar la fuga de futbolistas españolas a otras ligas como la inglesa. «Lo que queremos ver es cómo valora la Liga su activo más preciado, que son las jugadoras. No puede ser que el talento español se vaya de la competición», zanja.