La tercera temporada de “Madres. Amor y vida” se vuelca con la conciliación y la violencia obstétrica

Paula Escalada Medrano | Madrid - 28 septiembre, 2021

«Madres. Amor y vida», la ficción televisiva de Aitor Gabilondo disponible en Amazon Prime, estrena una tercera temporada marcada por la violencia obstétrica, los conflictos en la adolescencia fruto de familias desestructuradas, la compleja conciliación de una madre soltera y la paternidad. 

En esta nueva entrega, la serie creada por Gabilondo («Patria») y Joan Barbero («El príncipe») ofrece ocho episodios que vuelven a tener un hospital materno infantil como escenario principal para poner el énfasis en las historias de las personas cuya vida cambia una vez ponen el pie en un centro médico.

“Es una serie muy verdadera que conecta realmente con la gente porque se sienten muy identificados. Es lo que marca la diferencia. El público sabe lo que es, van con los personajes y no necesitan más artificios”, cuenta a Efe la actriz Aída Folch, que interpreta a la doctora Olivia Zavala, una de las protagonistas de «Madres. Amor y vida».

Conciliación y maternidad

Esta tercera temporada arranca casi un año después de convertirse en madre y la ausencia de Simón y la pasión por su trabajo hacen que le sea muy complicado conciliar su maternidad y su carrera.

«Vamos a ver cómo ha tenido una hija y cómo compagina su vocación de ser médico con la maternidad. Vamos a contar que no llega», explica la actriz.

La doctora Zavala tendrá que enfrentarse además al conflicto surgido con un nuevo personaje, su amiga de la infancia, Raquel (interpretada por Hiba Abouk), que llega al Hospital Los Arcos llena de ilusión y emoción, pues está a punto de convertirse en madre.

Ella imaginaba un parto natural y con poca intervención médica pero termina por alargarse y, tras no dilatar, los médicos deciden hacerle una episiotomía y usar fórceps sin su consentimiento.

El tabú de la violencia obstétrica

“A raíz de este papel pregunté y me di cuenta de que tengo mucha gente cercana que me contaban cómo fueron sus partos y lo más curioso es que muchas de ellas no sabían que habían sufrido violencia obstétrica”, cuenta a Efe Abouk.

Meterse en la piel de Raquel, agrega, “ha sido un viaje maravilloso” pero “muy duro” porque es “una temática complicada” de la que “no se habla mucho”. “Es un tema tabú, y hay que tratarlo con muchísimo respeto porque afecta a muchas mujeres y además cuando te afecta es para siempre”, apunta.

“Cuando me quedé embarazada empecé a leer sobre esto, me importaba muchísimo. Recuerdo que en mi parto insistí mucho en cómo quería tenerlo y es verdad que hay una cierta tendencia a intervenir todo el rato de manera médica, cuando realmente un parto es lo más natural del mundo y casi no tendría ni que intervenir el médico”, añade la actriz, que se convirtió en madre a principios de este año, fruto de su relación con el futbolista Achraf Hakimi.

Continúa en la serie, como uno de los pilares fundamentales, el personaje de Marian, interpretado por Belén Rueda. Pese a que su hija ya no está en el hospital, ella sigue vinculada al centro y se dedica, como voluntaria, a ayudar a los pacientes.

Un foco hacia los padres y la paternidad

Con una trama principal centrada en un adolescente conflictivo, se abordarán temas como la desestructuración familiar, la drogodependencia, la acogida de menores o la paternidad.

“A veces es muy importante ver lo que ocurre en terceras personas aunque esté ocurriendo en casa porque ves los problemas de otra manera”, apunta a Efe Rueda, cuyo personaje también tendrá que afrontar su propia situación de soledad y vacío tras la marcha de su hija y la muerte de su madre.

Como caras nuevas en esta temporada está también la de un hombre, Carlos Bardem, que interpreta a Héctor, un personaje con el que se trata de ofrecer una nueva mirada y explorar una figura que, hasta ahora, ha permanecido en un segundo plano de la serie: los padres y la paternidad.

Héctor, un traductor separado, de carácter introvertido, educado y cultivado, acoge a Rubén, un joven rebelde, adicto a la marihuana e hijo de una mujer alcohólica que vive en la calle.

Siguen abiertas otras tramas de «Madres. Amor y vida», que ya ha confirmado una cuarta temporada que está en pleno rodaje, como la de Luisa y Antonio, que también tuvieron un antes y un después en sus vidas tras el ingreso de su hijo Andy.

Y se abren otras como la de Sara (Lucía Jiménez), cuñada de Antonio, que llega al hospital con su hijo, quien sufre múltiples y misteriosos trastornos, que revelarán un profundo drama familiar.

Producida por Mediaset España junto a Alea Media, la serie se estrena en Amazon Prime Video, antes de su emisión en abierto en los canales de Mediaset España.