Festival cine Las Palmas

La directora vietnamita Diem Ha Le comparece en rueda de prensa en el Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria, donde presenta la película "Children of the mist". EFE/Quique Curbelo

El machismo institucionalizado, a debate en el Festival de Cine de Las Palmas

EFE | Las Palmas - 8 mayo, 2022

La apelación a las tradiciones que, todavía hoy, legitiman fórmulas institucionalizadas de violencia machista y hasta descarados mercadeos de esposas apenas adolescentes que se perpetúan en no pocos rincones del mundo, es cuestionada en el Festival Internacional de Cine de Las Palmas con la película vietnamita Children of the mist.

Un documental de la cineasta Ha Le Diem que retrata la experiencia de una niña con la que convivió al norte de su país durante una estancia entre la minoría étnica de los Hmong, con especial atención al momento en que es víctima del inevitable «rapto de la novia», una práctica socialmente aceptada entre los suyos por la que los hombres secuestran a quien eligen para que sea su esposa sin esperar a que deje atrás la infancia siquiera.

El rapto de la novia, un ritual aceptado

Y todo ello, por lo común, ante la resignación de la menor y el asentimiento de su padre y hasta de su madre, justificado aduciendo respeto a las costumbres propias y condicionado por la expectativa de ingresar un dinero que el raptor debe pagar a la familia de su escogida conforme a lo establecido en el ritual, según ha destacado al presentar su obra este miércoles en el marco del certamen isleño la directora de Children of the mist.

Una cineasta «muy pequeña» que, con «un documental muy pequeño» también, en sus propias palabras, ha alcanzado el reconocimiento internacional a partir de que fuera premiada en Ámsterdam en 2019 por una película que, de forma casi solapada e intercalada entre imágenes de situaciones cotidianas carentes de crudeza alguna, plantea una contundente denuncia de la violencia contra las mujeres de ese «rapto de la novia».

Tan contundente que hasta uno de los habitantes de la aldea que le hizo de intérprete mientras residió allí y que siempre lo había considerado una costumbre «bonita y romántica» tuvo la oportunidad de visionarla al completo y a su término, «una vez que vio el proceso completo desde la perspectiva de la niña, se dio cuenta de que en realidad era una práctica muy violenta, llegando a decir que él no quería que algo así le ocurriera su hija en el futuro», ha relatado.

Una denuncia que «no desanima»

Con todo, Ha Le Diem ha confesado que entre la comunidad Hmong es una práctica que «consideran totalmente normal, tanto hombres como mujeres» y a pesar incluso de haber sido estas también víctimas de la costumbre cuando les llegó el momento, y que ni siquiera las autoridades del país hacen nada para atajarlas, «porque -ha dicho- el Gobierno de Vietnam no quiere intervenir en la cultura de esa minoría étnica» porque se asienta en un territorio fronterizo con China.

Ni una ni otra circunstancia desaniman, de cualquier modo, a la joven directora, que no pierde la esperanza de que su denuncia anide en otras conciencias de su patria cuando finalmente llegue a sus pantallas, tras haber obtenido permiso para estrenarla allí en un futuro.

Hasta entonces, su crítica seguirá resonando con la proyección de su trabajo aunque sea en lugares remotos como Las Palmas de Gran Canaria, cuyo festival lo ha programado en varios pases como una de las películas que compiten por los mayores galardones del certamen dentro de su Sección Oficial.