La filántropa Bisila Bokoko llama a fomentar la capacidad empresarial en las mujeres

Ane Amondarain | Madrid - 3 noviembre, 2022

Bisila Bokoko, exdirectora de la cámara de comercio de España en Nueva York y miembro de la junta asesora de los programas de mujeres EMPRETEC de Naciones Unidas, ha presentado en el espacio All in One Madrid de CaixaBank «Mujeres de ébano» (Ediciones Rialp), un libro de la periodista Raquel Rodríguez que hilvana historias de vida de mujeres del África subsahariana que desde su carrera profesional luchan por la mejora de las mujeres del continente.

Fomentar la capacidad empresarial en las mujeres

Empresaria y filántropa hispano-estadounidense de padres ecuatoguineanos, Bokoko (Guinea Ecuatorial, 1974) está comprometida con fomentar la capacidad empresarial en las mujeres porque «supone empoderar a pueblos», ha asegurado.

«A través del emprendimiento atraen a otras mujeres, son referentes y crean empleo. No solamente les estamos ayudando a fomentar el mundo empresarial y cambiar sus vidas, sino que también impacten en sus comunidades a través de todos los conocimientos que van adquiriendo», ha añadido.

Si bien, reconoce que aún queda camino por andar para terminar con las discriminaciones que sufren las mujeres en el mundo de los negocios, comenta que muchas veces son las mujeres las que «nos quitamos fuera de juego porque tenemos ese síndrome del impostor y no creemos en nosotras mismas».

Es por ello que Bisila Bokoko llama a las mujeres a creer en sí mismas; pero, sobre todo, a que cuando una mujer llegue a un puesto de responsabilidad, ponga la escalera para que las demás también puedan subir.

«Mujeres de ébano» o mujeres que ayudan a mujeres

Raquel Rodríguez de Bujalance es la periodista y pedagoga que ha recogido en «Mujeres de ébano» los testimonios de subsaharianas que han dedicado su talento y sus carreras profesionales a la promoción de otras mujeres africanas. Historias de vida que la periodista ha conocido de primera mano a lo largo de los años, gracias a los voluntariados realizados con la ONG Haraambe y al Premio a la Promoción e Igualdad de la Mujer Africana concedido por la misma entidad.

Mujeres de ébano

Portada de «Mujeres de Ébano». Cedido por Ediciones Rialp.

Bisila Bokoko, que acompañó a Rodríguez de Bujalance en la presentación del libro, contesta a unas breves preguntas para EFEminista.

Pregunta: ¿Qué significa para usted la publicación de  «Mujeres de ébano»?

Respuesta: Es una sensación de felicidad y de orgullo. Creo que es mucho más fácil para las mujeres que estamos en la diáspora porque conocemos cuáles son las realidades del continente y muchas veces hay tantos frenos y tantos obstáculos para poder cambiar el status quo que entiendo que estas mujeres tienen que hacer muchos más esfuerzos que los que pueda hacer yo o cualquier otra mujer que estamos fuera del país para aportar valor.

P: ¿Qué le inspira este libro?

R: Este libro es muy fácil de leer para las personas que no conocen bien África. Te da una muy buena pincelada de cuál es la realidad africana  y creo que va a ayudar a quitar esos estereotipos que tenemos muchas veces de la mujer africana con unos plátanos en la cabeza y un niño en la espalda, que son las imágenes que salen y, sin embargo, hay mujeres que están preparadísimas, que hablan cuatro, cinco idiomas, que tienen dos, tres carreras y que además están dando la mano para que otras mujeres suban.

África a las espaldas

P: ¿Cuándo se dio cuenta de lo que le iba a suponer ser mujer y negra?

R: Me di cuenta con unos seis o siete años. Me pasó una circunstancia muy interesante. En clase, a los niños que hablan mucho los cambian de sitio y me pusieron al lado de un niño que se puso a llorar como si no hubiese un mañana y empezó ‘no quiero ser negro como ella, por favor, quitádmela de al lado’. En ese momento, como eres pequeña, no tienes una conciencia de color, no sabes de qué color eres, te ves como todos los demás.

Para mí fue un shock. Llegué a casa y les dije a mis padres que me habían llamado negra y mis padres me dijeron ‘mírate al espejo. Eres negra y eres mujer y además no lo vas a tener fácil siendo la primera generación de inmigrantes de Guinea, tendrás que portarte bien para evitar generar estereotipos’. Para mí eso ha sido una conciencia que llevo sobre los hombros todavía, todo el continente de África aquí, cargándolo en la espalda.

P: ¿Pesa?

R: Pesa, pero cada vez menos porque acepto más quién soy y lo que puedo hacer. Cuando era pequeña desde luego pesó mucho.