Julia Sevilla constitucional feminismo

Carmen Calvo (i) pronuncia la "laudatio" a la profesora de la Universitat de Valencia Julia Sevilla (c), que recibe la Medalla de esta institución.En la imagen, junto a la rectora Mavi Mestre (d).EFE

Julia Sevilla, precursora del feminismo constitucional

EFE | Valencia - 17 diciembre, 2018

La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, ha reconocido la extraordinaria trayectoria académica y el trabajo «inmenso» llevado a cabo por la profesora de la Universitat de Valencia Julia Sevilla, una de las precursoras del feminismo constitucional.

Calvo ha pronunciado la «laudatio» a la profesora en el acto en el que ha recibido la medalla de esta institución, la máxima distinción que concede.

Activista por la igualdad

Julia Sevilla es profesora honorífica del Departamento de Derecho Constitucional, Ciencia Política y de la Administración de la Universitat de València y miembro de su Institut Universitari d’Estudis de la Dona.

Licenciada y Doctora en Derecho por la Universitat de València, se incorporó a su Facultad de Derecho como profesora ayudante de clases prácticas hasta que en diciembre de 1979 se convirtió, por oposición, en profesora de Teoría del Estado de la entonces Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universitat de València.

En 1983 fue nombrada Letrada de las Corts Valencianes y a partir de ese momento redujo su actividad docente, que compatibilizó con sus responsabilidades en el parlamento valenciano.

«Apostar por las mujeres no es ir contra nadie, es defender los derechos del 50 % de la población», ha afirmado Sevilla

En su intervención, Calvo ha asegurado que «el feminismo de este país le debe mucho» a Sevilla, cuya obra ha calificado de «inspiradora».

Sujetos de derecho que deciden

Por su parte, la profesora Julia Sevilla ha asegurado que el Derecho constitucional le ha permitido profundizar en la situación de las mujeres como sujetos de derecho que deciden, no solo son objeto de derecho, y ha aseverado que «apostar por las mujeres no es ir contra nadie, es defender los derechos del 50 % de la población».

A su juicio, el feminismo «sigue sin ser tenido en cuenta, el menos en Derecho, como una teoría y un método de análisis, pese a que en otras latitudes así se considera». Ha reivindicado que en la Constitución de 1978 deberían haber figurado las asociaciones de mujeres en el artículo 7, junto a los sindicatos y asociaciones empresariales.

Ha confesado que se alegra de haber mantenido la «semilla de igualdad» que sembraron sus padres como «hilo conductor» de su vida y ha defendido la importancia de que haya mujeres en el poder y de reivindicar la paridad, tanto para romper techos de cristal en el acceso como para que se las tenga en cuenta en las decisiones políticas.