Jatziri artista mujeres jazz

Jatziri estudió jazz en Nueva York y ahora es profesora en México. Foto: Cortesía

Jatziri: la historia de la música está en deuda con las mujeres jazzistas

Cristina Bazán | Guayaquil - 31 julio, 2020

La historia de la música está en deuda con las mujeres jazzistas porque nunca les dio el espacio que merecían, asegura la artista mexicana Jatziri Gallegos, quien ahora busca impulsarlas como referentes para las nuevas intérpretes latinas.

La cantante de jazz (Ciudad de México, 1988) que hoy, 31 de julio, lanza su primer disco denominado ‘Jazziri’, rememora, en una entrevista con Efeminista desde Veracruz, que durante las clases que imparte en la Universidad Veracruzana se percató de que sus colegas y alumnos no identificaban el trabajo de talentosas mujeres como Elvira Redd o Alice Coltrane y que ni ellas, ni ninguna otra, eran parte de los programas de estudios.

«En la universidad estamos haciendo sesiones de escuchar música sin saber quién es y tratar de adivinar, y cuando me tocó a mi poner un repertorio y puse a quince mujeres desde los años 20, 30, mis colegas no tenían ni idea y siempre hablaban en masculino. Entonces yo les decía los nombres de las mujeres y se quedaban muy sorprendidos porque sí hay mujeres en el jazz«, asevera.

La artista asegura que visibilizar y evidenciar la grandeza de estas mujeres es su lucha desde el ámbito musical, en el que se mueve desde hace más de diez años y en el que ha tenido que luchar contra el acoso y la discriminación.

Sus inicios en el jazz

Antes de llegar a la música, Jatziri pasó por la actuación. «Siempre me gustaron las artes escénicas», recuerda. Y no fue hasta los 16 años cuando comenzó a estudiar canto en su natal Ciudad de México. 

«En esta escuela tuve la fortuna de encontrarme a varios maestros que se convirtieron en mis mentores y que coincidieron en tener un gusto, un fin común, que era el jazz. Y cuando ellos me empezaron a introducir en este género me gustó muchísimo», cuenta la cantante.

Después de un par de años cantando decidió que quería estudiar en el extranjero y uno de sus profesores le dijo que se fuera a Nueva York. Fue y consiguió becas para costearse la colegiatura.

«Viví el inicio de mi carrera como estudiante, como aprendiz, como enamorada del jazz, como amateur en Nueva York», recuerda.

Aunque Jatziri asegura que la educación que le dieron sus padres la ayudó a luchar por sus ideales y decir siempre lo que pensaba, eso no evitó que, por el hecho de ser mujer, viviera situaciones de discriminación.

«Yo creo que es casi imposible estar en condición de igualdad como mujer en una industria que está completamente dominada por hombres, específicamente en el jazz», afirma.

«En mi crecimiento como estudiante en Nueva York, fueron más las veces en las que tuve que demostrar no sólo como mujer, sino también como cantante, que era un músico a quien se le debía de tomar en serio«, confiesa.

El machismo en la industria

Pese a que cada día se va consolidando más como artista, Jatziri sigue sufriendo acoso. «Los dueños de los restaurantes de los clubs de jazz… no falta también que cuando te quieres acercar a un músico y estás admirando su trabajo acaba tratando de ligarte o acaba acosándote«.

«Es difícil porque de entrada tienes que poner una barrera y decir ‘yo no estoy interesada en tener nada contigo, solamente estoy interesada en saber sobre música o colaborar contigo o aprender de ti’ y de las historias de mis colegas mujeres que han ido a aprender con grandes músicos que acaban en acoso«, denuncia.

Ser líder de una banda de hombres también ha sido difícil. «Muchas veces son condescendientes contigo o te quieren oprimir o no tienen en cuenta tu opinión y como líder tienes que ser un poco directa. Pero cuando una mujer es directa o dice las cosas que quiere, la consideran una mujer histérica o neurótica, adjetivos que no se les dan a un hombre».

Este desigualdad, sin embargo, la ha palpado mucho más desde que volvió a México, un país donde la violencia machista ha dejado 489 mujeres asesinadas entre enero y junio. «Independientemente del respeto y cariño que le tenga los colegas, a la gente con la que trabajo en la escuela, a la gente con la que toco, a los mismos alumnos, hay muchísimo machismo. El sistema patriarcal, la violencia institucional se agrava con este sesgo de género tan brutal. Imponer mis ideas como mujer siempre va a tener una cara fea ante los demás», lamenta.

Visibilizar a las mujeres referentes del jazz

Las experiencias personales han llevado a Jatziri a tener su propia lucha: evidenciar, por medio de sus clases, la grandeza de las mujeres en el ámbito musical. «Las mujeres en el jazz siempre existieron, el problema es que nunca se les dio el lugar o el espacio para ser expuestas a la historia, a las grabaciones o a los programas que hoy en día yo misma enseño en las escuelas», enfatiza.

Esta desigualdad, cuenta, proviene de la época de la esclavitud. «Siempre se hizo una segregación especial en las mujeres, a diferencia de los hombres esclavos, ellas no podían tocar ningún instrumento mientras que ellos sí».

«Cuando comienza todo el movimiento del blues y se empieza a desarrollar este género, por obvias razones nacen muchas más mujeres cantantes que instrumentistas. Y por eso mismo ahora tú escuchas a más mujeres en el jazz que son cantantes. Yo, por ejemplo, soy cantante, pero realmente siempre han existido mujeres instrumentistas. Aunque en menor cantidad», explica.

Sin embargo, estas mujeres no son referentes ni sus solos se enseñan aún en las escuelas de música.

Esa es una de las razones que llevó a esta artista mexicana a empezar un trabajo de divulgación y visibilización de mujeres instrumentistas que comenzó en la universidad en la que trabaja. «Mi trabajo como mujer, como feminista, como activista, es enseñar los solos de mujeres trombonistas y hacer escuchar a las trompetistas, no como imposición, esto es un trabajo de divulgación».

«Quiero evidenciar el rol de las mujeres y empoderar a nuestras alumnas y animar a muchas más niñas a que todos estos roles que son asociados con el hombre también los puedan hacer. Pueden tocar batería, pueden tocar trompeta, pueden tocar jazz».

Su primer álbum

Tras años colaborando con varios artistas, Jatziri decidió que era momento de grabar algo propio. Esta decisión llegó el año pasado cuando se encontró con un dueto de músicos con el que conectó muy bien.

«A los días de conocernos dimos un concierto en vivo y conectamos muy bien y algo en mí dijo ‘ahorita es el momento, quiero grabar esto para tenerlo para mí, este repertorio lo he cantado por muchos años, me gusta cantarlo y no tengo algo grabado’ y nos metimos al estudio», recuerda.

Ha grabado ya más de 20 canciones con este dueto y las sacará en dos partes. La primera este 31 de julio y la segunda, si todo sale según lo previsto, en otoño. «También se incorporó un cuarteto y después un quinteto, y me gustó tanto lo que sonó».

La jazzista considera que este encuentro fue un punto de inflexión en su carrera, pues confiesa que durante muchos años sintió que aún no estaba lista para dar el paso. «Yo sabía que en el momento en que me decida iba a ser como un destape. Sacas algo, te quitas de muchas inseguridades, te empodera también».

De hecho, ya está planeando un tercer disco que espera sacar el próximo año y que está muy ligado a sus raíces mexicanas.

«Una de las ventajas de regresar a mi país fue empezar a conocer la música tradicional y popular. Me gusta mucho esa música y como jazzista siento que mis títulos me dan el derecho de deconstruirla y creo que esto que viene va a ser un acercamiento a mi forma de improvisar, pero con la música que quienes tienes alrededor se identifican más. Un poco de jazz a la mexicana«.