LGTBI Bolivia

Imagen de la exposición. EFE/Captura de video

Una exposición denuncia la violencia que sufre la comunidad LGBTI en Bolivia

EFE | Las Paz - 20 mayo, 2022

La población transexual y la comunidad LGBTI continúa estando expuesta a altos índices de violencia en Bolivia, una situación que ha sido denunciada por una exposición fotográfica que busca exigir que se respeten sus derechos en el Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia.

Al menos 20 fotografías han conformado la muestra «No más transfobia», inaugurada este martes, 17 de mayo. En ellas destacan personas transexuales con carteles o mensajes para frenar la violencia y los crímenes de odio hacia esta población.

La presidenta de la Organización de Travestis Transgéneros y Transexuales Femeninas de Bolivia (OTRAF), Luna Humérez, ha contado a Efe que «en Bolivia ha habido distintos asesinatos, crímenes de odio a nuestras compañeras, es por eso que en esta exposición estamos reflejando ello, la violencia a la cual estamos sujetas todas».

Imágenes con mensajes

Las imágenes muestran a las personas que son parte del colectivo con carteles que dicen «maraco, travesti, puta», haciendo referencia a las formas que llaman despectivamente a las personas transexuales o parte de la comunidad LGBTI (lesbianas, gais, bisexuales, transexuales, intersexuales) en el país.

También hay otras fotos que hacen referencia a los golpes y maltratos por los que tiene que pasar una persona transexual en el país y en cada una hay un mensaje para que la población reflexione sobre esta situación.

«No pasa un día sin sentirnos discriminadas», «cansadas de pedir justicia», «por las compañeras que asesinaron», son algunos de los mensajes que acompañan las fotografías.

Respetar lo diferente

«Pedimos a las autoridades que estén de nuestra mano luchando para que no exista discriminación por orientación o identidad de género, tenemos varias leyes importantes, pero necesitamos que la población las conozca para que sean ejecutadas y respetadas para que cese la transfobia y homofobia» ha manifestado Humérez.

La representante ha invitado a la población a «respetar lo diferente» para vivir en una sociedad más justa, pero también exhortó a las autoridades para que los crímenes de odio en el país tengan sentencia y no se queden impunes.

En la inauguración estuvo presente la viceministra de Comunicación, Gabriela Alcón; la defensora del Pueblo interina, Nadia Cruz, y el representante de la misión técnica en Bolivia de la oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Antonio Menéndez, entre otros.

Discriminación

Angely Salazar es una mujer transexual que en muchas ocasiones ha vivido situaciones de discriminación, empezando en su propio hogar, ella fue obligada a casarse y a negarse a sí misma, pero con el tiempo logró divorciarse y aceptar su identidad.

Salazar ha contado a Efe que hay muchas personas transexuales con varios estudios, pero que en algún punto de nada sirven si no tienen las mismas oportunidades, por lo que esta situación a varias las orilla a la prostitución.

«Nosotras estamos discriminadas y expuestas al maltrato de la gente, no solamente verbal, sino también expuestas a golpes físicos, incluso a la muerte, muchos casos no han sido solucionados y el maltratador aún está libre», ha explicado Salazar.

Por su parte, la defensora del Pueblo interina ha manifestado que la discriminación hacia esta población «aún sigue latente» en el país y que aún es un «reto» para Bolivia lograr la inclusión de la población LGBTI en normas y políticas.

50 denuncias de personas LGBTI

Además ha indicado que la Defensoría del Pueblo ha llegado a registrar en 2021 al menos 50 denuncias por parte de la población LGBTI, en Bolivia, con casos relacionados al acceso a la justicia, los derechos laborales, discriminación, entre otros.

En tanto, la viceministra Alcón ha ratificado su compromiso con esta población y ha afirmado que en Bolivia «no hay ciudadanos de primera o de segunda».

Cada 17 de mayo se recuerda la decisión de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de desclasificar, en 1990, la homosexualidad como una enfermedad mental.