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La presidenta del Consejo Nacional Electoral, Diana Atamaint, en una entrevista con Efe.

El fantasma de la violencia machista electoral acecha en Ecuador

Doménica Enríquez y Elías L. Benarroch | Quito - 17 diciembre, 2020

La proximidad de los comicios presidenciales y legislativos despierta el fantasma de la violencia machista electoral en Ecuador, donde los ataques a las políticas por su condición de mujer aumentan con el paso de los días cuando son cada vez más las que ocupan cargos de alta jerarquía.

Organizaciones internacionales y locales advierten de esa tendencia en base a estudios de elecciones anteriores y testimonios de mandatarias que ejercen la acción de gobierno o la han desempeñado en el pasado.

Ecuador ha dado enormes pasos en los últimos años en materia legislativa e institucional, «auténticos hitos» para la inclusión de la mujer en la vida política, ha explicado Diana Atamaint, presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), quien matiza, no obstante, que el «reto» sigue estando en «la cultura política».

Los mayores acosadores: los rivales políticos

«Curiosamente, el 95 % de las decenas de miles de mensajes con insultos violentos que hemos analizado en Twitter y Facebook se produce una vez que las mujeres toman posesión de su cargo. Es como si hubiera una resistencia a que puedan ocupar posiciones de poder», ha afirmado en una entrevista a Efe, Bibiana Aído, representante de ONU Mujeres.

Un reciente estudio sobre las elecciones municipales de 2019 apunta a alarmantes índices de resistencia a la entrada o presencia de la mujer en la vida política y gubernamental.

«El 66 % de las candidatas han sufrido violencia psicológica. El 30 % alguna forma de violencia física, ellas o sus familiares, hijos o hijas, personas de su entorno. El 54 % sufre agresiones relativas a su reputación, a su vida personal«, ha explicado Aído.

La mayor parte de las agresiones tiene lugar en las redes sociales, y el 58 % de los agresores son actores políticos, adversarios, compañeros de partido, personal de campaña.

O sea, que quienes «deberían dar ejemplo para una democracia inclusiva son quienes mayoritariamente están ejerciendo esa violencia», ha destacado la representante de ONU Mujeres.

Baja representación presidenciable femenina

Ecuador acudirá a las urnas el 7 de febrero con 16 binomios presidenciales, de los que únicamente uno estará encabezado por una mujer, pero con nueve aspirantes a vicepresidenta.

Las dos fórmulas en principio con mejores posibilidades son completamente masculinas, aunque la tercera en liza cuenta con una candidata a vicepresidenta.

Los datos contrastan con las aspiraciones de equiparación de género en el país andino para los cargos jerárquicos, donde la ley exigirá a partir de 2025 la paridad a todos los niveles.

«La igualdad de género no es sólo una condición necesaria para la consecución de los objetivos de desarrollo sostenible, es también una pieza clave para avanzar en la construcción de sociedades democráticas, inclusivas y pacíficas», considera la directora de la división de las Américas del departamento de Asuntos Políticos y de Consolidación y Operaciones de Paz de la ONU, Laura Flores.

En otro encuentro celebrado, la vicepresidenta ecuatoriana, María Alejandra Muñoz, ha advertido que la creciente incorporación de la mujer a puestos de poder genera una multifácetica violencia machista que va en aumento.

«Cuanto más entramos a ocupar espacios aparecen nuevas formas de violencia en la política, contra activistas, contra periodistas, en redes, religiosa, familiar, la violencia es de distinta índole», ha aseverado en la Cumbre Mundial de Mujeres.

Cambiar la cultura y la agenda

Recientes cambios en la legislación ecuatoriana establecen sanciones para cualquiera que ataque a una candidata por su condición de género, si bien Atamaint cree que en la práctica hay que ser más «enfáticos» y «empoderar» a la mujer para esta lucha.

«Si ya tenemos la normativa y tenemos la voluntad política de cambiar y combatir la violencia política contra la mujer, es necesario profundizar más, que sintamos que es nuestro derecho defender estos principios de participación política», ha dicho la jefa del órgano electoral.

En línea con la labor de empoderamiento en el terreno electoral, ONU Mujeres y el CNE impartirán entre el 8 y 12 de este mes un taller de formación en el que participarán 40 mujeres y que versará sobre presentación de candidaturas, planificación de campaña electoral, tácticas para enfrentar ataques y manejar su imagen política en medios de comunicación.

«Esperemos que los próximos años veamos un Ecuador con más inclusión, y no sólo por un tema cuantitativo, sino también por lo que aportan las mujeres desde la perspectiva cualitativa, al incrementar el número de temas que pasan a formar parte de la agenda», ha defendido Aído.