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El consejero de educación de la Comunidad de Madrid, Enrique Ossorio, en una imagen de archivo. EFE/Fernando Alvarado

Ecologistas rechazan la supresión de términos «eco» de currículum de ESO, en Madrid

EFE | Madrid - 10 mayo, 2022

El gobierno de la Comunidad de Madrid ha decidido eliminar del currículo educativo de la ESO términos como «ecofeminismo», «ecosocial» y «ecodependiente» -entre otras-, una decisión que ha sido rechazada por ecologistas, activistas jóvenes y educadores ambientales, quienes la han calificado como una forma de «censura».

Diversas fuentes del ecologismo madrileño han explicado a Efe el desacuerdo con la decisión. Entre ellas se encuentra la portavoz del movimiento climático ‘Teachers for Future’, Miriam Leirós, quién la ha descrito como el “uso del poder de la forma más antidemocrática» alegando que supone «privar de la verdadera información para que la sociedad no sea libre de tomar decisiones por el bien común”.

O el diputado en la Asamblea de Madrid Héctor Tejero (Más Madrid), quien ha afirmado que “la única consecuencia es que las niñas y los niños madrileños estarán menos preparados para la sociedad en la que viven y para afrontar los retos del futuro».

Menos preparados

Este martes 26 de abril, el consejero de educación de la Comunidad de Madrid, Enrique Ossorio, ha argumentado que se eliminaban términos “incluidos por el Gobierno de Pedro Sánchez con el fin de adoctrinar» –como «perspectiva de género» o los referentes a la ecología social- al considerar que no son apropiados, «y muchos de ellos no están reconocidos por la Real Academia de Lengua”.

Al respecto, Leirós ha precisado que “no es una cuestión política de ir contra la Ley Educativa de un gobierno del color que sea, es ir contra las directrices de la Unión Europea que en enero de este año sacó el marco de competencias medioambientales, es ir contra la propia Unesco y sus orientaciones de vincular a la infancia con el medioambiente, de poner en valor la ciudadanía”.

Para el diputado en la Asamblea de Madrid Héctor Tejero (Más Madrid) se trata de “un paso más en la línea que nos tiene acostumbrados Ayuso y su gobierno: la búsqueda permanente de la confrontación y la ‘boutade’”.

«Ahora, el Gobierno que se apoya en los negacionistas del cambio climático y la violencia de género va eliminar las palabras “ecosocial” y “ecofeminismo” del currículum como si eso las fuera a borrar de la realidad», ha agregado, y ha avanzado que “la única consecuencia es que las niñas y los niños madrileños estarán menos preparados para la sociedad en la que viven y para afrontar los retos del futuro».

Necesarios para un cambio de sistema

Desde el Consejo de la Juventud de la Comunidad de Madrid tampoco han recibido bien la noticia, pues han coincidido en que es “una forma más de privar al estudiantado del derecho a una formación de calidad y que les permita conocer el contexto actual en el que nos encontramos y al que estamos avanzando como sociedad”, señalan a EFE.

“El cambio climático nos está afectando gravemente en la mayoría de dimensiones de nuestra realidad y se va a agravar en los próximos años por lo que urge una mayor pedagogía sobre la perspectiva ecologista para no quedarnos atrás”, han defendido.

Desde Amigos de la Tierra, la coordinador del grupo en Madrid, Laura Laguna, ha sentenciado que «educar dando la espalda a la crisis ecosocial que afrontamos solo nos aleja de las alternativas».

Laguna ha reivindicado la importancia de conceptos como ecodependencia o ecofeminismo, que «necesitamos como propuesta práctica, no solo teórica, para transitar hacia un cambio de sistema que se vertebre sobre los ejes de justicia ecológica, justicia social y justicia de género«.

Por su parte, el especialista en educación ambiental Sera Huertas ha explicado que “la competencia ecosocial facilita la comprensión del mundo, entendiendo las relaciones y procesos que en él se producen y las consecuencias a corto, medio y largo plazo», y ha acusado al gobierno de la Comunidad de Madrid de querer evitar “la defensa de la vida y el bien común por parte de una ciudadanía crítica y activa, algo incompatible con su modelo de capitalismo”.