Dian Fossey libro

Portada del libro "Gorilas en la niebla", de Dian Fossey. Foto: Editorial Pepitas.

«Gorilas en la niebla», la valiosa herencia olvidada de Dian Fossey

Cristina Bazán | Madrid - 16 septiembre, 2019

«Muchos de nosotros tenemos sueños o ambiciones que esperamos satisfacer algún día». Esa frase resume lo que significó para la científica estadounidense Dian Fossey (San Francisco, 1932 – Ruanda, 1985) el estudio de campo que realizó durante los 13 años que pasó con los gorilas de la montaña en su hábitat natural: un sueño cumplido.

Un proyecto que se convirtió en su modo de vida desde que en septiembre de 1963 viajó a África a su primera expedición. Su larga investigación durante esos años junto a los primates se detallan en su libro «Gorilas en la niebla», una «mezcla perfecta para estudiar y a la vez dar a conocer al público quiénes son estos animales, cómo viven, en qué se parecen a nosotros y en qué no», explica a Efeminista Julián Lacalle, editor de la editorial Pepitas, que ha ahora ha rescatado y publicado en español.

Un estudio pionero, pero olvidado

Dian Fossey es, junto a Jane Goodall y Biruté Galdikas, una de las investigadoras de primates más importantes del mundo. Las tres fueron apadrinadas por el doctor Louis Leakey para estudiar a los gorilas, chimpancés y orangutanes en su hábitat y sus descubrimientos han sido considerados indispensables para entender el comportamiento y organización familiar de las especies.

«Decidimos sacar este libro porque seguimos pensando que es un estudio pionero. Es un trabajo de vital importancia, (pero) sigue siendo muy desconocido en nuestro país«, señala Lacalle.

Después de su muerte, Fossey se convirtió en un icono del conservacionismo por su intensa lucha en contra de las autoridades y de los cazadores furtivos que amenazaban constantemente el área de convivencia del gorila de la montaña. Una batalla que, presuntamente, fue la causa de su asesinato mientras vivía en Ruanda, en diciembre de 1985.

«La conservación de cualquier especie amenazada ha de comenzar con medidas rigurosas para proteger su hábitat natural, descargando todo el peso de la ley contra la invasión humana de los parques y demás refugios faunísticos», escribió Fossey en su libro.

Sin embargo, como señala Lacalle, el legado de esta investigadora se ha ido olvidando con el paso de los años. «El interés por la protección de la naturaleza en muchos casos parece que es algo de vital importancia y es mentira. Parece que sí, pero realmente es que no. El trabajo importante de gente como ésta es celebrado por circunstancias determinadas: porque hay una película, porque habla no sé quién; pero esa observación metódica que hay que tener siempre en cuenta se olvida fácilmente».

«La última edición en español que se publicó sobre «Gorilas en la niebla» fue en 1989″.

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Dian Fossey con uno de los gorilas de la montaña durante su investigación. Foto: Editorial Pepitas.

Dian Fossey, referente para las nuevas generaciones

Que la científica se convierta en un referente para las nuevas generaciones, es uno de los objetivos de la publicación del libro, pues, aseguran desde la editorial, su investigación va más allá de un simple trabajo de laboratorio. «Se pone a estudiar algo que era completamente desconocido para los humanos, que es la vida y las costumbres de nuestros parientes más cercanos, y se pone a estudiarlos en la selva con ellos. Eso la convierte en protectora, en mucho más que una científica«, destaca Lacalle.

Fossey, descrita como una mujer tenaz, tuvo su objetivo claro desde el principio y no dejó que las opiniones de los demás influyeran en su decisión de convivir, estudiar y proteger a los gorilas. En el libro cuenta que «muchos de sus amigos» le dijeron que «una mujer sola y recién llegada de América no podía aspirar» a conducir unos 1.200 kilómetros -desde Nairobi hasta el Congo-para conseguir el permiso del Gobierno para trabajar en Kabara y, por último, realizar la investigación ella sola.

«Queremos que la gente más joven que no ha oído hablar de esta mujer conozca su legado, lo que ha hecho y sobre todo que tenga la percepción de que se pueden hacer cosas», señala Lacalle. 

Durante su investigación, Fossey conectó de una manera sorprendente con los gorilas y logró crear un clima de confianza con ellos. Registró y fotografío cada movimiento y actitud característica que permitiera diferenciarlos. La importancia que le dio a su trabajo, la llevó a crear el «Fondo Digit», una sociedad para financiar las patrullas antifurtivos. Después de su muerte, pasó a llamarse «The Dian Fossey Gorilla Fund International» en Estados Unidos y «The Gorilla Organization» en el Reino Unido.

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Fotografía de Macho con su hijo de ocho meses Kweli, gorilas captados por Fossey durante su investigación. Foto: Editorial Pepitas.

«Estas investigaciones son un punto de partida»

Desde Pepitas sostienen que es necesario que el mundo le dé importancia a las investigaciones que realizaron Fossey, Goodall y Galdikas. «Ellas convirtieron su vida en esto (…) El trabajo de las tres ha sido fundamental para que tengamos en cuenta que estos animales están más cerca nuestro que ningún otro. Son un punto de partida que deberíamos celebrar cada día del año».

Lacalle recuerda que hace algunos años publicaron también «Reflejos del Edén», el estudio de Biruté Galdikas sobre su vida con los orangutanes de Borneo (Asia), y esperan que en los próximos años puedan hacer lo mismo con la investigación de Jane Goodall sobre los chimpancés.